Resguardo Yarinal-San Marcelino

De SMT - ONIC
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Descripción geofísica

Localización geográfica

Está ubicado en la parte central del municipio de San Miguel y al sur del municipio de Valle del Guamuez, departamento del Putumayo. Limita al sur con el Perú y el Ecuador[1].

Geología estructural

En el área se presentan: 1. Contacto cordillera-depresión. 2. Plataforma sedimentaria con control tectónico parcial[1].

Geomorfología

Relieve

En la zona se encuentran sistemas morfogénicos asociados a: 1. Piedemontes. 2. Sistemas aluviales. 3. Llanura aluvial de desborde de los ríos andinos[1]. Dentro de las formaciones superficiales que ocurren en la zona, se encuentran: 1. Depósitos aluvio-torrenciales con influencia fluvioglaciar. 2. Depósitos de sedimentos aluviales heterogéneos. 3. Los materiales más gruesos se encuentran cerca de la cordillera central[2].

Modelado

En la zona se encuentran: 1. Conos de eyección con pendiente media ligeramente plana. 2. Planicies aluviales de pendiente media plana con bancos, meandros, cauces abandonados, diques y cubetas de desborde[1]. Ocurren procesos de modelado del siguiente tipo: 1. Escurrimiento superficial difuso con disección incipiente. 2. Inundaciones periódicas. 3. Aluvionamiento[2]. Los procesos secundarios son: 1. Disección mayor con socavamiento lateral ligada a los ríos. 2. Desbordamiento. 3. Flujos torrenciales. 4. Encharcamiento. 5. Socavamiento leve[2]. Se encuentran dos tipos de paisaje: 1. Lomerío fluvio gravitacional con inclinación menor al 25% y drenaje imperfecto a excesivo. 2. Planicie aluvial con inclinación menor al 7% y drenaje pobre a muy pobre[2].

Hidrografía

Cuencas

El resguardo se encuentra ubicado en la cuenca del río Putumayo[1]. La escorrentía es de 3000 a 4000 mm anuales[2]. Se presentan ambientes sedimentarios y vulcano-clásticos con buenas posibilidades hidrogeológicas[2].

Sistemas lóticos

En la zona se encuentran los ríos San Miguel, Muerto y la Hormiga y la quebrada Amarón[3].

Sistemas lénticos

No hay presencia de sistemas lénticos representativos.

Climatología

Clima

El resguardo está ubicado entre los 0 y 800 metros sobre el nivel del mar[1] y presenta las siguientes características: 1. La temperatura es mayor a 24°C.[2]. 2. La precipitación está entre 3000 a 3500 mm anuales[2]. 3. Los meses de enero, febrero, junio y julio son los más lluviosos del año[4].

Zonificación climática

El clima en la zona es Cálido muy Húmedo[1].

Amenazas naturales

En la zona hay amenaza baja por remoción en masa y amenaza sísmica intermedia[1]. Se presentan inundaciones frecuentes[2].

Descripción biótica y ambiental

Características biofísicas

Zonas de vida y biomas

Según el sistema de clasificación de zonas de vida de Holdridge,el área del resguardo corresponde a la zona de vida de bosque muy húmedo Tropical (bmh-T)[1]. Respecto a los biomas, de acuerdo con el Módulo de Información Geográfica del Observatorio de Territorios Étnicos[5] y el Mapa de Ecosistemas Continentales, Marinos y Costeros de Colombia[6], el área pertenece, predominantemente, a los Helobiomas de la Amazonía y Orinoquía y unas zonas al sur pertenecen al Zonobioma Húmedo Tropical de la Amazonía y Orinoquía. Es importante destacar que con base al Mapa General de Ecosistemas de Colombia, en la zona se encuentran ecosistemas naturales de bosque alto denso[7].

Áreas para la conservación y traslape con áreas protegidas

El área del resguardo no se cruza con áreas protegidas o sitios prioritarios para la conservación. No se encuentra registrada información secundaria específica sobre áreas para la conservación relacionada con el resguardo. Sin embargo, es importante resaltar que los resguardos tienen una función ecológica y social1, por lo que las comunidades indígenas que los habitan juegan un papel muy importante en la conservación de los ecosistemas que les proveen recursos y que son el hábitat de numerosas especies de fauna y flora indispensables para el mantenimiento de las tradiciones culturales, las dinámicas ecológicas de los ecosistemas y la preservación de las fuentes de agua y calidad del aire.

1. Decreto 2164. (7 de diciembre de 1995). Ministerio De Agricultura.

Biodiversidad

Introducción

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Fauna

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Flora

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Uso de los recursos naturales renovables

No se encuentra registrada información específica sobre el uso que los indígenas del resguardo le dan a los recursos naturales renovables. Sin embargo, se pueden destacar algunos usos que le dan a estos al sur de la Amazonía: Para los grupos Kofán e Inga, el Yagé (Banisteriopsis caapi) es la planta fundamental alrededor de la cual se tejen las relaciones sociales, que para la mayoría de grupos amazónicos incluye al mundo animal, vegetal y el de los espíritus[8]. Entre las especies de plantas utilizadas para el tratamiento de enfermedades, se encuentran la hierba de camarón (Justicia pectorales), de la cual se utiliza el extracto de las hojas tomado o en forma de baño como antipirético; el marañón (Anacardium spp.), árbol del cual se usa el extracto de la raíz macerada como antidiarreico y la infusión azucarada de los retoños como expectorante; el ají de guara (Duguetia flageyaris), arbusto del que utilizan la raíz raspada en agua tibia como anti-reumático; limoncillo (Guatteria de currens), árbol del que utilizan el extracto de la corteza macerada como vomitivo para limpiar el cuerpo; bejuco burro (Anthurium flexuosum), hierba escandente cuya savia sirve para afecciones de ojos; la hierba de marrano (Pseudolephantopus spicatus), con la que preparan una infusión desinfectar golpes y contusiones; madurachontaduro (Jacaranda copaia), cuyas hojas maceradas y cocidas son cicatrizantes aplicándola sobre las heridas y el yolombo (Scleronema praecox), del que usan la resina del tronco a manera de emplasto sobre la mordedura de serpiente[8]. Los indígenas del Amazonas trabajan las nervaduras de las hojas jóvenes de la palma chambira o cumare (Astrocaryum chambira) para elaborar artesanías. Por otra parte, de la corteza de los árboles de Ficusmaxima (F. insipida, F. mutisii, F. schippi) y damajagua (Poulsenia armata), se extrae una tela llamada yanchama, con la que elaboran diferentes productos[9]. Además fabrican collares, brazaletes, cinturones y sonajeros, entre otros, utilizando semillas. “Estas artesanías tienen buena aceptación entre los turistas que visitan la región y en el comercio regional y nacional. La diversidad de semillas que ofrecen los bosques naturales, en cuanto a color, forma, tamaño, textura y veteados, entre otras características, dan la posibilidad de realizar gran variedad de trabajos. Por ejemplo, las comunidades artesanales del Valle de Sibundoy utilizan 75 tipos de semillas”[2]. La cacería determina la relación de los grupos amazónicos con la fauna silvestre; está fuertemente reglamentada e implica una contraprestación con el fin de mantener el equilibrio ecológico y social. Los estudios sobre la cacería en la Amazonía muestran que los grupos indígenas conocen y manejan un variado número de especies animales, las cuales utilizan a lo largo de todo el año. La fauna silvestre es empleada para el autoconsumo, intercambio, medicina, rituales y venta[2]. Los métodos de captura han sido transformados a través del tiempo, desde un uso exclusivamente tradicional hasta un reemplazo paulatino por técnicas modernas, principalmente la escopeta. Anteriormente, se usaba el arco y la flecha, la cerbatana y las trampas de diversos tipos y tamaños para capturar diferentes especies. En la actualidad, aunque se mantiene el conocimiento de la elaboración de las trampas, su uso es cada vez más restringido para capturar animales pequeños como pájaros y roedores[2].

Impacto ambiental

Proyectos

El Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, mediante Auto 687 del 29 de abril de 2005, autorizó el reacondicionamiento del pozo “Temblón 1X” a la empresa Operaciones Petroleras Andinas OPA S.A. La compañía está realizando actividades sin el consentimiento previo del pueblo y sin realizar la consulta previa. En el 2006, la posición de la comunidad fue la de parar las actividades hasta tanto se realice las aclaraciones pertinentes. Así, el Ministerio de Ambiente emite el auto número 1731 de septiembre 6 de 2006, artículo 1 requiriendo a la empresa OPA para que adelante el proceso de concertación con las comunidades indígenas para llegar a algunos acuerdos entre las partes. Después de varias reuniones entre la empresa y las comunidades indígenas, se realizó la concertación el 12 de julio de 2007. El primer documento preliminar sobre la caracterización socio-cultural y ambiental fue presentado por la empresa a la organización el 19 de mayo de 2008, y socializado con las comunidades, donde se hicieron algunas sugerencias sobre su contenido. La empresa se comprometió a realizar ajustes necesarios y luego remitirlo a la organización para que revise nuevamente aspectos técnicos[10]. Por otro lado, el proyecto Conexión Colombia-Ecuador II (Bogotá-Mocoa-Tena-Zamora-Palanda-Loja) incluye la construcción del Centro Binacional de Atención de Frontera (Cebaf) en San Miguel y el tramo vial Mocoa-Santa Ana-San Miguel. Este tramo es la continuación de la Troncal del Magdalena, y aparece como prioridad en el Plan Visión 2019. El trayecto entre Santa Ana y San Miguel afecta al resguardo además de la negativa del Estado a realizar un proceso de consulta previa apegado a las exigencias del Convenio 169 de la OIT en lo referente al Cebaf de San Miguel. De igual forma el resguardo se ve afectado por el bloque/contrato Alea operado por Repsol (España) Ecopetrol mediante modalidad del contrato Evaluación técnica y el bloque/contrato Put 7 operado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos[11].

Contaminación

En la agenda ambiental del departamento se identifican como problemáticas ambientales la presión sobre las fuentes de agua como sitio de descarga de residuos líquidos y sólidos, los frecuentes atentados sobre la infraestructura petrolera, con el posterior derrame de crudo sobre suelos y cuerpos de agua. En el Valle del Guamuez, es particularmente crítico el estado de la quebrada La Hormiga, por los vertimientos a los que está sometida, a pesar de ser la fuente de captación para el acueducto[12]. Algunos factores de contaminación ambiental en el resguardo son las fumigaciones aéreas, explotación petrolera y disposición de aguas negras[13]

Cultivos de uso ilícito

Según el Mapa de Resguardos y Cultivos de coca 2011, el resguardo tiene, al 2011, entre 5.1 y 5 hectáreas cultivadas de hoja de coca[14]; pasó de 5 hectáreas en el 2010 a 19 hectáreas en el 2011[15]. El resguardo entre el periodo 2000-2006 fue fumigado 5 veces[16]. Han habido fumigaciones en todos los cabildos y resguardos del pueblo Kofán, daños causados a personas, animales, ríos y quebradas; cultivos tradicionales, bosques, plantas medicinales y sitios sagrados. Teniendo efectos indiscriminados la estrategia de erradicación de cultivos de uso ilícito, algunos cabildos han sido afectados con el agravante de que no hay cultivos de uso ilícito y es crítica la contaminación de aguas y del medio ambiente por fumigación[13].

NOTA: Este análisis se hizo al sobreponer el Mapa de Resguardos y Cultivos de Coca 2011 con la ubicación del resguardo según mapa del Sistema de Información Geográfico del Observatorio de Territorios Étnicos Recuperado de http://www.etnoterritorios.org/mig/map.phtml

Planes de manejo y ordenamiento ambiental territorial

La agenda ambiental del departamento señala la potencial oferta de recursos minero-energéticos, especialmente de hidrocarburos en su subsuelo[12]. La autonomía del pueblo Kofán para gobernar el territorio se ha visto amenazada por varios factores. 1. La pérdida del territorio ancestral por procesos de ordenamiento territorial local que han desconocido las formas de gobierno propio. 2. Pérdida del territorio ancestral por procesos de colonización campesina al interior del mismo. 3. Desconocimiento del derecho a participar de decisiones de política social, económica, de seguridad que afectan el territorio y por tanto la integridad étnica y cultural. Esto incluye el desconocimiento del derecho a ser incluidos en planes y programas de gobierno local y a participar en procesos de planeación local. Por lo tanto, se identifican problemas asociados a los derechos territoriales como: 1. La invasión de las reservas en un 85%. 2. Incipiente articulación institucional entre los Planes de Ordenamiento Territorial y la prospección territorial o de derecho territorial indígena. 3. Proliferación de cultivos de coca que han contribuido a la pérdida del territorio ancestral. 4. Desarticulación territorial del pueblo Kofán, que lo ha desintegrado y reducido a pequeñas áreas, distantes unas de otras[13].

Sistemas de organización y formas de gobierno

Gobierno propio y ley de origen

Ejercicio de soberanía sobre el territorio

El Pueblo Kofán del resguardo habita desde tiempos remotos el territorio comprendido entre los ríos Orito, Guamuéz, parte del Río Putumayo, San Miguel y Aguarico; fue en este lugar que su gente creó todo un sistema de representaciones en el que, por medio del uso ritual de ciertos elementos ofrecidos por el entorno, como la planta del Yagé, se hace posible conocer e interactuar con los espíritus que determinan el rumbo de los acontecimientos sobre la tierra[17]. El pueblo Kofán es un pueblo de sabedores que tiene la capacidad de manejar las plantas y curar enfermedades; ofrecen su conocimiento a la humanidad basándose en un sistema complejo que involucra a los seres humanos, los espíritus y la naturaleza, guiado por los principios de generosidad y humildad[17]: “En el territorio se desarrollan las prácticas culturales del Pueblo Kofán (A´I), [que] tienen una dimensión espiritual que orienta el uso del espacio mediante la protección de sitios sagrados y la relación con las plantas, ríos, animales, aire, suelo. El ejercicio de la autonomía [es entonces vital] para definir las reglas que regulan esas relaciones”[2]. En el resguardo también habita la comunidad Inga de Yarina San Marcelino, que guarda una relación especial con su entorno natural, pues es allí donde se entretejen las relaciones entre el individuo y su comunidad; estos vínculos parten de un componente mítico que va más allá de la simple ocupación y utilización de los recursos ofrecidos por la tierra[18], así, resulta vital el conocimiento de las plantas y sus relaciones con elementos como la luna, el sol o la lluvia[19], los cuales otorgan el poder al médico tradicional para que contribuya a mantener un control sobre la sociedad y aconseje a las autoridades de la comunidad[20].

Autoridades tradicionales: transmisión de autoridad y conocimiento sobre el territorio Toda la cultura, el idioma, el pensamiento y espiritualidad del pueblo Kofán están materializadas en sus Autoridades Tradicionales o Curacas, es decir, los sabedores y/o mayores de cada comunidad[17], quienes, por medio de una vida entera de aprendizaje, han desarrollado la capacidad de manejar el Yagé de manera ritual y utilizarlo, no sólo para la cura de enfermedades, sino para orientar la vida de los individuos, enviar castigos, interactuar políticamente y definir el rumbo de su comunidad. Por su parte, el pueblo Inga da gran importancia a la figura del sabedor o Sinchi: el médico y autoridad tradicional, encargado de una importante labor, pues no sólo cura las enfermedades, sino que brinda un sentido de control y consejo en búsqueda del bienestar social y espiritual de la comunidad. Su conocimiento y habilidades se desarrollan a través del uso ritual del Yagé, la planta más importante en su cultura, pues a través de ella se desarrolla la vida espiritual, se curan las enfermedades y se generan procesos de aprendizaje individuales[17].

Instituciones políticas y sociales indígenas

Autoridades y representantes indígenas: elección o designación

El resguardo está organizado por medio de dos Cabildos: El de Yarinal, perteneciente al Pueblo Kofán, y el de San Marcelino, perteneciente al pueblo Inga[17], conformados por un Gobernador y una Mesa Directiva, elegidos por el término de un año, conforme a la ley 89 de 1890[2]. El ejercicio de autoridad está siempre acompañado por la orientación de las autoridades tradicionales[17].

Espacios y acciones de reclamación y reconocimiento de derechos

El pueblo Kofán del resguardo hace parte de la Asociación de Autoridades Tradicionales y Cabildos “Mesa Permanente de Trabajo por el Pueblo Kofán y cabildos indígenas del Valle del Guamuéz y San Miguel”, que agrupa 22 cabildos Kofán y fue creada con el fin de que los representantes de cada resguardo tuviesen un conocimiento profundo de la dimensión histórica de su pueblo, así como de los Derechos Humanos; de esta manera, busca convertirse en el principal órgano de vigilancia de los proyectos que se implementen en su territorio y de defensa de las comunidades frente al conflicto armado[17]. Por su parte, el carácter viajero del pueblo Inga le ha permitido desarrollar importantes procesos de identidad y de visibilización en diferentes partes del país[19], a partir de la preservación de la lengua materna y del diseño de un proyecto educativo propio que han sido los pilares fundamentales de su supervivencia cultural. El pueblo Inga del resguardo está asociado a la ORNISUR Organización Inga del Sur, filial de la Organización Zonal Indígena del Putumayo, la cual nace como resultado de largos procesos de lucha por el reconocimiento territorial y de derechos durante los que: “(…) se fortaleció el proceso indígena, tanto regional como departamental, y es así que las Autoridades de los cabildos fundan, entre los años de 1980 y 1986, la Organización Zonal Indígena del Putumayo (OZIP)”[21]. Esta Organización Zonal es la encargada de representar políticamente a los resguardos y cabildos de los diferentes pueblos asentados en el Departamento; además de manejar los asuntos relacionados con las negociaciones institucionales, está autorizada para gestionar y fomentar el desarrollo de proyectos con los diferentes pueblos. Aunque la OZIP es autónoma en su labor, se encuentra afiliada a la OPIAC (Organización de Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana), que realiza los procesos de representación en los espacios nacionales e internacionales.

Jurisdicción especial indígena

El pueblo Inga se rige por principios como el Mana sisay, no robar; Mana llullai, no mentir; Mana Killai, no ser perezoso y Alli kai, ser digno, todos ellos son la base alrededor de la que se constituye el Atun Pucha-Kalusturinda, o Mandato Integral de Vida[17]. A partir de estos preceptos se desarrollan todas las acciones para organizar y regular la vida de la comunidad. Por ejemplo, en el ámbito del manejo de su justicia propia, existen una serie de itinerarios que se cumplen cada vez que es necesario juzgar faltas y delitos dentro del resguardo. En primer lugar el “Remedio” o Yagé es utilizado como una estrategia para ejercer control, pues orienta el camino y lleva a la reflexión a los individuos “desobedientes” con apoyo del Taita. En segundo lugar, suelen aplicarse penas de entre 5 y 50 fuetazos a quienes cometan faltas, así como penas de trabajo comunitario[17]. En cuanto a su interacción con el Estado es importante señalar que el pueblo Inga, por medio de un mandato emitido por el fuero indígena, determinó fortalecer su unidad y nombrar un representante legal que coordine las acciones para la formulación e implementación del Plan de Salvaguarda, contemplado dentro del Auto Constitucional 004, para la preservación de los pueblos indígenas en vía de extinción por cuenta del conflicto armado[17]. Por otro lado, en un esfuerzo por concertar la reglamentación interna del pueblo Kofán, con las políticas de las instituciones estatales, se ha construido desde el 2009 el Plan de Salvaguarda del pueblo Kofán, desarrollado conforme a lo estipulado en el Auto Constitucional 004 para la salvaguarda de los pueblos indígenas en vía de extinción, por causa del conflicto armado. En este Plan se identifican como principales problemas para el ejercicio de la autoridad propia, la intervención abusiva de entidades estatales, la presencia de actores armados dentro del territorio y la desunión de las comunidades por apoyar a sus autoridades propias. En este sentido se propone generar programas para que la comunidad se apropie de su Ley de Origen y Derecho mayor; además es necesario impulsar proyectos que den a conocer las reglamentaciones internas a las entidades estatales y al Ejército Nacional, y fomentar la participación directa del pueblo Kofán en redes interinstitucionales de derechos humanos[17].

Relación con actores e instituciones no indígenas

Autoridades e instituciones estatales y privadas

El resguardo se ve afectado o mantiene una relación con las siguientes instituciones y/o proyectos:

  • Alcaldía Municipal: El resguardo está bajo la jurisdicción del Municipio de San Miguel que, además de la entrega anual de los fondos del Sistema General de Participación SGP, no registra programas o proyectos de la actual Alcaldía que hagan énfasis en la comunidad indígena. Además, en el pasado se han presentado casos en los que la Alcaldía no ejecuta los recursos que recibe por cuenta de Ingresos Corrientes de la Nación destinados a las comunidades Indígenas del municipio[22].
  • El resguardo se encuentra bajo la incidencia directa del Bloque de explotación petrolera Alea, perteneciente a Repsol España en asociación con Ecopetrol; del Bloque Coatí de Operaciones Petroleras Andinas S.A, y del Bloque PUT 7. manejado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos[11].
  • Es importante mencionar la situación que enfrenta la comunidad frente a la empresa Operaciones Petroleras Andinas S.A., que inició sus trabajos sin realizar consulta previa, alegando el desconocimiento de la presencia de pueblos indígenas. Ante esta situación, el Ministerio del Interior se pronunció afirmando que la empresa no estaba extrayendo petróleo sino agua; que en realidad todo su proceso se trataba de la puesta en marcha de un proyecto iniciado hace tiempo, y tuvo que ser paralizado por razones múltiples, por lo que en este tipo de situaciones no se requería consulta previa[10]
  • Integración de la Infraestructura Regional en América del Sur IIRSA: Como su nombre lo indica este proyecto planea conectar el Amazonas colombiano por medio del desarrollo de infraestructuras de transporte, energía y comunicaciones, con Ecuador, Perú y Brasil. A través de una alianza entre el Banco Interamericano de Desarrollo BID y los gobiernos de Brasil y Colombia, se plantea la canalización del Río Putumayo y la construcción de una vía en la margen derecha del mismo, justo sobre un camino real que utilizan los indígenas, y sobre el 70% del área de Reserva Forestal del Putumayo.
  • A pesar de que el Ministerio del Interior declaró la no existencia de grupos indígenas bajo el trazado de la vía, está claro que los territorios son de uso tradicional de la comunidad y le permite comunicarse con otros pueblos; además representan un área tentativa para la ampliación de varios resguardos[23]. Como denuncian los pueblos indígenas del Valle de Sibundoy y del Medio Putumayo, se trata de un proyecto del Banco Mundial para la extracción sistémica de los recursos naturales a favor de las naciones del primer mundo[17].
  • Centro Binacional de Atención de Frontera CEBAF: como parte integral del proyecto IIRSA, está en construcción la carretera Santa Ana- San Miguel, y conecta a la Hidrovía del Putumayo, Bogotá, con Ecuador y a las dos áreas petroleras vecinas: Putumayo y Lago Agrio, como una derivación de la vía Mocoa-Puerto Asís. Esta obra atravesará el resguardo de Yarinal San Marcelino, sin que esto haya generado procesos de Consulta Previa con la comunidad. De hecho se denuncia que desde que se presentó el proyecto, el Estado ha frenado 45 procesos de titulación del pueblo Kofán y en más de una ocasión certificó la inexistencia de comunidades indígenas sobre las zonas de este proyecto[11].
  • Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF: Desde hace varios años, el ICBF ha intervenido en la vida cotidiana de las familias indígenas con diversos programas, entre otros, de alimentación, adopción y atención sicosocial para jóvenes desmovilizados. El problema ha surgido porque estos programas se desarrollan sin contar con una apropiada coordinación ni informes a los cabildos, desde una mirada paternalista que niega las especificidades culturales y el ejercicio de la autoridad propia. Sin embargo, desde hace un par de años se ha construido conjuntamente una Ruta Jurídica Indígena para la atención de los casos en la jurisdicción Especial Indígena, con la que se espera superar estas problemáticas[17].

Relaciones interétnicas

En los últimos tiempos, la OZIP ha desarrollado procesos de acercamiento con las organizaciones afrodescendientes de la zona, con las Autoridades Indígenas de Colombia, AICO, y con la Alianza Social Afro descendiente, ASA, buscando crear una coalición de apoyo para participar en las próximas elecciones de Concejos municipales y de Asamblea Departamental[24].

Actores armados

Debido a la presencia de distintos proyectos de explotación petrolera y del proyecto vial Santa Ana-San Miguel, el resguardo se ve afectado por diferentes actores armados interesados en el territorio. Por un lado, hace presencia el Frente 48 de las FARC, que constantemente realiza incursiones en la región, tomas del casco urbano del Municipio de San Miguel y asesinatos que han involucrado incluso menores de edad. Por otro lado, está el Batallón Plan Especial Energético y Vial No.9, con el que las FARC sostienen constantes combates. Además, se han denunciado malos tratos del Ejército Nacional, que retiene arbitrariamente a miembros de la comunidad, incauta sus herramientas para la producción de cacao y realiza constantes hostigamientos, acusando a las personas de hacer parte de la producción de estupefacientes[25]. A lo anterior se suman las denuncias sobre la presencia de grupos paramiliatres que hacen señalamientos y asesinan a los comuneros del resguardo, incluyendo menores de edad[26]. Por último, se registra la utilización de artefactos explosivos, lo cual ha impedido la libre movilidad por el territorio y ha causado varios accidentes graves para los habitantes. Cada uno de estos hechos constituye una afrenta contra la comunidad indígena del resguardo, que debe vivir con temor, restringiendo sus actividades y en una negación total de la autoridad de su gobierno propio.

Resguardos fronterizos

El resguardo se encuentra ubicado en la zona de frontera con Ecuador, pero a pesar del límite político administrativo de ambos países, las relaciones con los pobladores de la otra margen del río hacen parte de la cotidianidad; intercambian productos, existen matrimonios de personas de los dos países y participan de eventos sin importar su nacionalidad. Algunas acuden a Ecuador para comprar ropa o acceder a los servicios de salud que, según los habitantes, es mejor que la atención recibida en Colombia[27].

Uso, vocación y potencialidades de los suelos

Suelos

Características de los suelos

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Condiciones actuales

Intervención:

  • El sector primario del Municipio del Valle del Guamuez está representado por cultivos de plátano, yuca, maíz, caña panelera, chontaduro y palmito.
  • Las actividades pecuarias se reducen a la cría de ganado vacuno que para el 2005 reportó una población de 6.092 cabezas de ganado establecidas en 6.640 hectáreas de pasto; 1.120 animales en porcicultura; 4.900 animales en avicultura y 452 estanques con 244.373 metros cuadrados de espejos de agua en piscicultura.
  • Entre el período 2002-2007 se aprovecharon 242,7 metros cúbicos de madera en bruto de especies comerciales locales de amarillo, sangretoro, achapo, caracolí, medio comino, lechero rojo y nogal[12].
  • El sector primario del municipio de San Miguel está representado por cultivos de plátano, yuca, maíz, arroz y chiro.
  • Las actividades pecuarias se relacionan básicamente con la cría de ganado vacuno se reducen a la cría de ganado vacuno que para el 2005 reportó una población de 4.659 cabezas de ganado establecidas en 4.600 hectáreas de pasto; 1.126 animales en porcicultura; 28.450 animales en avicultura y 570 metros cuadrados de espejos de agua en piscicultura.
  • Entre el período 2002-2007 se aprovecharon 1.119,8 metros cúbicos de madera en bruto de especies comerciales locales achapo, tara, sangretoro, roble, guasicaspi, guarango y guamo[12].
  • La Agencia Nacional de Hidrocarburos y Ecopetrol establecieron que el área productora de hidrocarburos en el Putumayo abarcaba 174.425,57 hectáreas, así como 262.573,51 hectáreas de exploración de los mismos en cercanías de resguardos indígenas, en el año 2008[28].
  • La UNODC determinó que el resguardo Yarinal-San Marcelino es uno de los más afectados por las cinco aspersiones con glifosato[15].

Fenómenos de degradación en los suelos del resguardo: La rápida degradación de los suelos se ha originado por la presión sobre los bosques de la región a principios del siglo XX con las bonanzas de pieles, caucho y maderas y que antecedieron a los procesos de colonización de sus tierras, a consecuencia de la guerra entre Colombia y Perú en los años treinta; el posterior auge de la explotación de hidrocarburos (desde los años sesenta) y, en las últimas décadas, la proliferación de los cultivos ilícitos. Cuando el bosque primario (original) se corta y se quema, como ha sucedido en las últimas décadas, la capa orgánica de los suelos se vuelve rápidamente soluble y se pierde por lavado (causado por la alta precipitación y el escaso cubrimiento vegetal de los suelos), disminuyendo aceleradamente su fertilidad y productividad potencial. A ello se suma la introducción de prácticas de manejo heredadas y transferidas desde la zona andina por los colonos. Estas prácticas de siembra, cultivo, recolección y quema continuas son poco sostenibles en el tiempo ya que los suelos no sirven para más de tres o cuatro cosechas, excepto cuando se utilizan paquetes tecnológicos de altos insumos como los “recomendados y usados” para la siembra de cultivos ilícitos (hoja de coca). Todas estas prácticas, a las que se suma la introducción de ganadería extensiva, degradan los suelos de la región y originan graves problemas de erosión hídrica superficial que aumentan en las zonas de relieve muy disectado (áreas de piedemonte y de colinas denudativas). Adicionalmente, se presentan en el área del municipio problemas más localizados de erosión fluvial (socavamientos causados por las corrientes de los ríos sobre sus orillas) y procesos de remoción en masa (desplomes, flujos terrosos, escurrimientos difusos, patas de vaca y derrumbes)4; cambios en la cobertura del suelo por el desarrollo de actividades productivas, tanto lícitas como ilícitas, y la fragmentación de los ecosistemas; el establecimiento de cultivos ilícitos en áreas de difícil control, y la contaminación de suelos y cuerpos de agua por su procesamiento[29]. La fumigación ha tenido efectos indiscriminados en los cultivos de pancoger porque ha afectado la fertilidad de los suelos; también la producción de cultivos propios (maíz, yuca, plátano) que no dan fruto, llegan a cierto tamaño y mueren; la salud de los pobladores y ha generado contaminación ambiental[30].

Vocación y recursos alternos

Utilidad

Entre las potencialidades de uso se encuentran:

  • Oferta faunística, florística y de recursos hidrobiológicos articulables a procesos y proyectos productivos de desarrollo local y regional.
  • Potencial oferta de recursos minero‑energéticos, especialmente de hidrocarburos en su subsuelo.
  • Presencia de grandes ríos con posibilidades de navegabilidad que permitan su relación con sistemas de transporte multimodal[12].

El municipio tiene suelos de aceptable calidad, pastos y suficiente cantidad de agua que pueden conducirlo desarrollo rural si se aplican estrategias efectivas. La vocación agropecuaria se manifiesta en la búsqueda permanente de mejorar la productividad aunque no se logran las expectativas que el sector campesino requiere. Por eso es y será una preocupación permanente de parte de la administración municipal el acompañamiento al sector productivo con proyectos, estrategias y actividades para impulsar el desarrollo rural, y de esta manera mejorar las condiciones de vida de gran parte de las personas que habitan este territorio[31]. Dentro de las recomendaciones se hace la priorización de proyectos productivos de acuerdo al potencial del suelo, vocación de los productores y posibilidades de mercado, entre los que se destacan los siguientes[2]:

  • Reconversión ganadera en arreglos agrosilvopastoriles y semi-estabulación, especialmente en zonas frágiles.
  • Fortalecimiento de la chagra indígena para generar seguridad y soberanía alimentaria con excedentes comercializables.
  • Fomento de la piscicultura, mediante el encadenamiento productivo.
  • Fortalecimiento de la producción y comercialización de frutales amazónicos y productos tradicionales generando valor agregado como caña panelera, yuca, arroz, maíz.
  • Fomento del aprovechamiento forestal en zonas que cuenten con plan de ordenamiento aprobado por CORPOAMAZONÍA.
  • Fomento de los cultivos de cacao, pimienta, palmito, caucho, sacha inchi en arreglos agroforestales, promoviendo su encadenamiento productivo.
  • Fortalecimiento del servicio de Asistencia Técnica Agropecuaria y transferencia de tecnología como apoyo fundamental a los pequeños productores.
  • Apoyo y respaldo técnico para proyectos productivos en la zona rural con énfasis en temas pecuarios (ganadería, piscicultura y especies menores) y agrícolas (caña, cacao, palma, arroz, yuca, maíz, entre otros), según lo determine el diagnóstico inicial de usos y capacidades del suelo.

Recursos minerales

La actividad minera se concentra en la explotación de petróleo y, en menor proporción, de extracción de material de arrastre[12] .

Demografía

Estructura, densidad y distribución poblacional Censos y proyecciones La población del resguardo Yarinal-San Marcelino según la resolución de constitución pertenece al pueblo Inga (también conocidos como Ingano) y al pueblo Kofán(también denominados Cofán, Kofane. El censo DANE del 2005 reportó 15.450 personas autoreconocidas como pertenecientes al pueblo Inga, que representan el 1,1% de la población indígena de Colombia. El pueblo Inga se concentra en el departamento del Putumayo, en donde habita el 62,4% de la población; mientras que el pueblo Kofán reportó 1.657 personas auto-reconocidas como pertenecientes a la etnia, que representan el o,1% de la población indígena de Colombia.

Pueblo Indígenas autoreconocidos en el censo del 2005 Porcentaje población indígena nacional
Kofán 1.657 0,1%
Inga 15.450 1,1 %

El Instituto Colombiano de Reforma Agraria por medio de la Resolución 008 de 1998 constituyó el resguardo Yarinal-San Marcelino y adjudicó a la comunidad 2.888 hectáreas. La población del resguardo según:

  • Acuerdo de constitución número 008 de 1998 –INCORA-: La comunidad estaba conformada por 609 personas agrupadas en 124 familias, de las cuales 299 eran hombres y 310 mujeres,
  • El Censo Nacional de 2005 del DANE: reportó 853 pobladores en San Miguel y 620 en Valle del Guamuez.
  • Proyección estadística a 2012 –DANE-: se estima que para este año la población indígena del resguardo asciende a 1020 pobladores en San Miguel y 749 pobladores en Valle del Guamuez.

La densidad de la población con respecto al año en que se constituyó el resguardo correspondía a 0,3 hectáreas por habitantes, y con base en la proyección poblacional del DANE para el año 2012, esta densidad es de 0,2 hectáreas por habitantes

Poblamiento y distribución espacial de la población

La comunidad se encuentra asentada entre los municipios del valle del Guamuez y San Miguel. Su patrón de asentamiento es disperso y sus viviendas se asemejan a la vivienda de los colonos de la región. El pueblo Kofan ha sido representativo del Putumayo, su presencia en esa zona del Guamuéz data desde antes de la época de la colonia. El área de asentamiento del pueblo Kofán de Bocana de Luzón perteneció a la reserva forestal establecida por la Ley 2a de 1959. Respecto a los pobladores del resguardo Yarinal-San Marcelino existen inconsistencias entre los registros del Instituto Colombiano de Reforma Agraria –INCORA- (actualmente Instituto Colombiano de Desarrollo Rural - INCODER) y la Organización Zonal Indígena de Putumayo –OZIP-, ya que en el primero figuran indígenas de las etnias Kofán e Inga habitando el resguardo, mientas que en los registros de la OZIP, no se encuentran Ingas en el municipio de San Miguel.

Sistemas de parentesco

Parentesco

Dentro del resguardo indígena Yarinal-San Marcelino, se encuentran las comunidades indígenas Kofán e Inga (según resolución de constitución), cuyo parentesco está determinado por: La comunidad Kofán del resguardo de Campoalegre fundamenta a la familia como unidad primaria y base de la organización social, ésta la constituyen el padre, que es el jefe de hogar, la madre y los hijos, sumándose en algunos casis el abuelo(a) paterno o materno, cuando es viudo(a). Entre los Kofán, el principio de filiación es bilateral (padre y madre) y si bien algunos indígenas remarcan su descendencia por línea paterna, actualmente tienden a agruparse en familias extensas, que incluyen parientes maternos y paternos; la elección del cónyuge sólo cumple la regla de exogamia a partir de la exclusión de los primos y hermanos bilaterales La comunidad Inga conserva un sistema de parentesco que está determinado por el género; se traza patrilinealmente para los hombres (el apellido pasa del abuelo al padre y al nieto) y matrilinealmente para las mujeres (de la abuela a la madre y de la madre a la nieta). De igual manera existe un escalafón de edad que se extiende a toda la comunidad en donde los tíos son vistos como mayores, los primos como iguales y los sobrinos como menores.

Movimientos migratorios y desplazamientos

Migración y desplazamiento

La lógica de desplazamiento en esta región putumayense está estrechamente relacionada con la intensificación de la confrontación armada y la presencia de diversos actores armados irregulares, entre éstos las nuevas bandas criminales. Por otra parte, la campaña de fumigación aérea y erradicación manual adelantada por la Fuerza Pública ha incidido en que algunos de sus pobladores se desplazaran a otras regiones del país o incluso hacia la República de Ecuador para encontrar otro sustento económico. Sin embargo, es posible que muchas de las personas desplazadas desde Putumayo en este periodo, en particular las personas oriundas de Nariño y Cauca hayan regresado a sus lugares de origen, por un aumento de los cultivos que se registró recientemente en estos departamentos[32].

Entre 2003 y 2008, se reportaron 50.771 personas desplazadas en los seis municipios que conforman la región del bajo Putumayo, lo que representa el 72% del total de personas desplazadas en el departamento en los seis años considerados. Los municipios que mayor población han expulsado en la región del bajo Putumayo en este periodo ha sido Puerto Asís con 16.993 personas (33%), Valle del Guamuéz con 12.064 personas (24%) y Orito con 8.028 personas expulsadas (16%). En estos tres municipios, se concentró el 73% (37.088) de las personas expulsadas en esta región. De los 50.771 personas expulsadas, tan sólo el 6% (3.223) se desplazó de manera masiva y el 94% restante (47.548) lo hizo de manera individual. En lo que a recepción de población desplazada se refiere, en el periodo 2003-2008, se recibieron en la subregión 24.498 personas, lo que parece corroborar la hipótesis de que el bajo Putumayo es por excelencia una región expulsora de población, característica general del departamento del Putumayo. Los municipios que más población recibieron en el bajo Putumayo fueron Puerto Asís con 13.648 personas recibidas (56%). Le sigue el municipio de Valle del Guamuéz con 3.982 (16 %) personas recibidas y Orito con 2.964 (12%). Es decir, estos tres municipios se caracterizan por ser los que mayor población expulsa y a la vez reciben en la región del bajo Putumayo. Minas antipersonal Eventos En el periodo 2003-2008, se han presentado en la región estudiada 236 eventos por minas antipersonal y munición abandonada sin explotar – Map y Muse -, lo que representa el 80% de los eventos ocurridos en la totalidad del departamento, siendo los años 2004 y 2007 los que presentan los mayores registros. De los 236 eventos registrados en la región del bajo Putumayo, 54 fueron accidentes que dejaron 147 víctimas entre civiles y militares y 182 fueron incidentes por Map y Muse. Los municipios más afectados por el uso de esta arma no convencional en el bajo Putumayo durante el periodo 2003-2008 han sido Puerto Asís con 75 eventos (32%), Orito con 59 eventos (55%) y San Miguel con 34 eventos que representa el 14% del total de la región. En estos tres municipios, se concentra el 71% (168) de los eventos por Map y Muse acaecidos en la región en el periodo considerado. En lo que a incidentes por Map y Muse se refiere, en el bajo Putumayo se han presentado 182 incidentes en el periodo 2003- 2008. Esta situación puede tener como explicación el incremento de las operaciones militares, en el marco del Plan Patriota y del ahora Plan Consolidación, que han traído como resultado mayores incautaciones de minas antipersonal (Map) y municiones abandonadas sin explotar (Muse) y casos de desminado militar, los cuales se realizaron con mayor frecuencia en los municipios de Puerto Asís (60), Orito (52) y San Miguel con 28 incidentes. En estos tres municipios, se concentró el 78 % (140) de los incidentes ocurridos en la región del bajo Putumayo[2].

Vulnerabilidad poblacional

La comunidad indígena del resguardo de Yarinal-San Marcelino ha sido afectada por problemas ambientales que están generando pérdida de recursos naturales, detrimento de tierras fértiles y escases de fauna y flora que amenazan la seguridad alimentaria de la comunidad. La presencia de actores armados en cabeza de las FARC –frente 48-, ha puesto de manifiesto el riesgo en el que se encuentra la comunidad indígena del resguardo debido a la ubicación geoestratégica de frontera con la Republica del Ecuador lo que genero desplazamiento de familias fuera del resguardo. Aunado a estás problemáticas, la misma comunidad dentro del marco del Plan de Salvaguarda del pueblo Cofán manifestó que por esta presencia armada se ha presentado dificultad en la movilidad por las restricciones impuestas por estos actores armados, presencia de minas antipersona en el territorio y limitado acceso a recursos naturales y fuentes de alimentación por las prohibiciones a actividades como caza y pesca.

Seguridad y soberanía alimentaria

Seguridad alimentaria

Producción y consumo: La producción en el reguardo es básicamente de subsistencia, basada en la agricultura de pequeños lotes de pancoger, siembren principalmente plátano, maíz y yuca. La dieta alimenticia la complementan con productos que adquieren en Ecuador.

Soberanía alimentaria

Autonomía alimentaria: Tradicionalmente, sus prácticas económicas giraban en torno a la horticultura de subsistencia basada en el sistema de tumba y quema y la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres. Sin embargo, la expansión de la colonización en esta región llevó a los indígenas a integrarse en la red de mercado regional y a asimilar formas de trabajo, comercio y explotación de los recursos naturales de sus vecinos colonos, tales como la agricultura comercial, la crianza de animales domésticos, la explotación de la madera y fabricación de artesanías, actividades encaminadas a la consecución de dinero para comprar los productos manufacturados que han entrado a ser indispensables en esta nueva situación, como lo son las herramientas de acero, escopetas, vestidos, internas, radios, alimentos y otros. La principal actividad del proceso productivo en las tres comunidades es la agricultura, sin embargo se establece una diferenciación entre la agricultura de autoconsumo y la comercial, que no sólo se refiere al destino final que se le da al producto, sino también al producto sembrado, al tipo de cooperación, a la división del trabajo por sexos y a la cantidad de trabajo invertido. En la agricultura de autoconsumo, los productos se destinan a satisfacer las necesidades de alimento de las familias indígenas. Las chagras o campos de cultivo se localizan cerca de las casas y su tamaño varía de acuerdo con el número de consumidores al interior de cada familia; las hay de tan sólo media hectárea hasta de dos hectáreas. Su principal característica es la variedad de productos que en éstas se cultivan, siendo los más importantes la yuca dulce y el plátano, ambos de período anual, acompañados de numerosos frutales, condimentos y plantas medicinales. En esta región, la yuca dulce desplazó completamente la variedad amarga. Al hombre le corresponde escoger el lugar de la chagra y la preparación del terreno (tumba y socola). La mujer se encarga de la siembra, del cuidado y recolección de los productos. Generalmente, se realizan una siembra y dos resiembras en el mismo terreno (tres años), al final de las cuales se abandona la chagra al reciclaje del bosque, persistiendo únicamente los frutales que poseen ciclos vegetativos de varios años[33]. En la agricultura comercial, los productos se destinan al mercado regional. Ésta se ha constituido en el centro de la actividad económica, pues de su éxito depende que la familia pueda obtener el dinero necesario para llenar los requisitos de su reproducción en las actuales condiciones. Los cultivos de la chagra comercial son fundamentalmente de maíz y arroz. Las chagras se localizan preferencialmente en las partes de vega por ser los terrenos más fértiles; su extensión varía entre tres y seis hectáreas y su permanencia en el mismo sitio es hasta de ocho años o más. Por lo general se realizan dos siembras al año. Todas las labores que demandan los cultivos comerciales corren bajo la responsabilidad del hombre, por lo cual es frecuente la asociación padre e hijo, o de dos hermanos, en dicha empresa. Entre los Siona y los Kofán, es usual el empleo de jornaleros agrícolas que pueden ser jóvenes indígenas o colonos vecinos. La principal dificultad que enfrentan los productores indígenas en esta actividad es el mercadeo del producto y el elevado costo del transporte hasta el mercado regional, que sólo les deja un mínimo margen de ganancia. Las actividades de caza, pesca y recolección han disminuido considerablemente en los últimos tiempos, pues el avance de la colonización, la tumba de la selva, la agricultura intensiva, el establecimiento de pastos para ganadería, la pesca con dinamita y con redes, entre otros, han ocasionado un cambio en la ecología de la zona, que torna cada vez más difícil e inciertas estas actividades. Sin embargo, su importancia como principal fuente de proteínas de la dieta alimenticia hace que todavía se practiquen con cierta regularidad[2].

Salud y educación

Salud: En materia de salud la situación de nuestras comunidades indígenas ha sido de desatención permanente por las siguientes razones: a. La mayoría de nuestras comunidades conservamos la cosmovisión propia, la salud ha sido trabajada por los médicos tradicionales de espanto, de mal viento, de chutún, de duende, de picadura de culebra, pulseadores, sobanderos y parteros en nuestro idioma awapit = iznakuttamkika; por medio de sus prácticas tradicionales rituales, las cuales nos han permitido sobrevivir con una mínima atención estatal. Como pueblo indígena conservamos nuestra lengua materna y, a pesar de contar con normas especiales de la Legislación Indígena Nacional, que nos amparan en cuanto a la atención gratuita en salud, no ha sido posible hacerlas cumplir en muchas oportunidades, porque los funcionarios de los hospitales y centros de salud, quienes deberían atender a cualquier ciudadano sin tener en cuenta las diferencias culturales, en muchas ocasiones no lo hacen. b. Dificultad para trasladarnos a los hospitales y centros de salud que existen en esta región (ubicados en las cabeceras municipales y en algunos poblados), ya que nuestras familias viven dispersas en extensos globos de terreno, distantes entre una hora, y hasta dos días, de camino de la carretera; tenemos tan solo caminos peatonales de trocha, cruzando quebradas y ríos mediante puentes de cable y en canoas. En los años de 1994 y 1995, la enfermera Gloria Narváez como asesora del Instituto Departamental de Salud de Nariño, formó un grupo de voluntarios indígenas a quienes dio una dotación inicial; más adelante, la UNIPA concertó con el Plan Nacional de Rehabilitación de la Presidencia de la República, la formación de 24 Promotores en atención primaria en salud; la capacitación fue realizada por la Escuela Superior de Enfermería de Nariño, en el año 1994. En 1997, la UNIPA logró concertar con el Programa BID Plan Pacífico, la actualización de algunos promotores de salud y la formación de nuevos promotores indígenas en salud. La situación en materia de salud de nuestras comunidades se ha complicado por la aparición de enfermedades típicas del clima húmedo tropical de la región pacífica, y enfermedades traídas por los no indígenas, las cuales no pueden ser tratadas por los médicos tradicionales. A partir de la expedición de la Ley 100 de 1993, nuestras familias indígenas por vez primera se vieron obligadas a conseguir y portar los carnets, por cuanto en los hospitales y centros de salud en muchas oportunidades no quieren atender a pacientes indígenas con las constancias expedidas por los gobernadores de los Cabildos. Hemos tenido que asumir la tarea de explicar a la población indígena, vinculada y afiliada al régimen subsidiado en salud, los derechos que tienen en materia de salud; el uso de carnets y certificaciones; los lugares y horarios de atención y demás aspectos relacionados con la prestación de servicios de salud, actualmente en la región. Por otra parte, es costumbre de las comunidades que cuando una persona se enferma, sus familiares salen a acompañarla; muchas veces los enfermos quedan hospitalizados y los acompañantes no tienen donde albergarse, ni los recursos para la alimentación y transporte; esta situación es similar para la consecución de citas y turnos. Lo anterior se complica aún más por cuanto los sistemas de atención propios y horarios de cada centro de salud y hospitales son distintos y desconocidos para nosotros; igualmente, la falta de recursos económicos para cubrir gastos de transporte y alimentación en casos de remisiones, es una sentida realidad. Falta sensibilidad y buenas relaciones humanas en el tratamiento especial que se debe dar a las personas indígenas que acuden a centros de salud y hospitales de las poblaciones y de la ciudad por parte de los encargados de prestar losservicios<refname="recuperadode">Recuperadode:http://www.observatorioetnicocecoin.org.co/files/Qu%C3%A9%20es%20para%20el%20pueblo%20Aw%C3%A1%20y%20para%20la%20Unipael%20plan%20de%20vida.pdf</ref>. Educación: La Ley 715, en su Capítulo 2, dispone: “De las entidades territoriales: ARTICULO 151. Funciones de las Secretarías Departamentales y Distritales de Educación, en relación con la información (…) m) Consolidar y analizar la información de los municipios y remitirla al Ministerio de Educación Nacional, de acuerdo con los estándares fijados por éste, y, n) Establecer un sistema departamental y distrital de información en concordancia con lo dispuesto en los artículos 148 y 75 de esta Ley. c) Mantener actualizado el sistema de información de personal docente y administrativo y el sistema contable que estará a disposición del Ministerio de Educación Nacional, del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio y de las Secretarías de Educación, o de los organismos que hagan sus veces“[34].

Importancia, uso y aprovechamiento actual

Prácticas productivas-UAF

Autóctonas: Las chagras son formas tradicionales de cultivar la tierra que se basan en las costumbres, prácticas y cosmovisión de los pueblos de la selva; son espacios de interrelación espirituales, culturales, sociales y económicos; es un espacio de transmisión de conocimiento sobre la tierra y la manera de cultivar los productos[30]. Los Kofán realizan prácticas tradicionales de caza, pesca y recolección[19]. Agrícolas y pecuarias: La economía Kofán se basa en la horticultura de tala y quema, caza, pesca y recolección; y desde los años sesenta iniciaron la venta de maíz, arroz, pescado y artesanías[2]. UAF (Unidad Agrícola Familiar): Se ha creído que la totalidad de los territorios de los resguardos son de uso agropecuario o que están en condiciones de ser explotados para producir bienes. Esta idea no tiene en cuenta la cultura y tradiciones productivas, los territorios colectivos, las áreas protegidas o no aptas para la actividad productiva, ni los lugares sagrados o en donde está prohibida la actividad económica. Teniendo en cuenta estas características, el cuadro de tenencia efectiva de la tierra, por parte de las comunidades indígenas, variaría considerablemente, y no se podría hablar de ninguna forma equivalente de tenencia de mediana o gran propiedad, predominando el microfundio y la pequeña propiedad con una escala entre 0,5 y 2 UAF (5 hectáreas)[35].

Plan de desarrollo

Impactos en los territorios indígenas

Dentro del plan salvaguarda se diagnosticó que el cambio en el uso de semillas tradicionales por el de semillas alteradas genéticamente afecta la economía y producción tradicional, porque el Kofán no ha producido para comercializar sino para consumo propio y le da uso a sus plantas de acuerdo a las costumbres con semillas nativas[30]. En el Plan de Desarrollo Municipal se estipula:

  • Apoyo a proyectos productivos agropecuarios y de seguridad alimentaria para comunidades afrodescendientes, indígenas, desplazadas y vulnerables.
  • Conservación de usos y costumbres de las comunidades indígenas.
  • De igual manera las comunidades afro e indígenas por ser habitantes del municipio tienen reconocimiento e inclusión en las diferentes actividades y proyectos que desarrolla el gobierno municipal.
  • El Gobierno del Municipio del Valle del Guamuez en su plan de desarrollo reconoce y le presta importancia al Plan de Vida de la comunidad indígena con el fin de mejorar las condiciones de subsistencia a esta población.

El incremento de la competitividad es el factor crítico para garantizar el crecimiento del sector agropecuario que genere oportunidades sostenibles para todos los habitantes del campo. Lograr incrementos significativos en competitividad depende de las siguientes acciones:

  • Aumentar la productividad y reducir los costos de producción.
  • Promover el uso eficiente del suelo, del agua, de los recursos pesqueros y de la biodiversidad.
  • Fomentar la producción y uso de semilla y material reproductivo de calidad.
  • Incrementar la productividad de la mano de obra rural.
  • Promover los encadenamientos y la agregación de valor en la producción agropecuaria, forestal y pesquera[31].

Finalmente, en materia de manejo pos cosecha y logística, se apoyará la conformación de centros de acopio y redes de frío, y el uso eficiente de los ya existentes, cumpliendo con las normas sanitarias, en donde se agregue valor a la producción primaria y se reduzcan los costos asociados a la transformación, transporte y comercialización de los productos. Así mismo, se promoverán programas de capacitación de los productores en buenas prácticas de pos cosecha[2].

Estrategias de conservación

Se recomienda como estrategia de conservación del suelo:

  • Realizar rotación de cultivos para dejas descansar los suelos (por buena capacidad de uso agrícola).
  • Establecer especies acordes con el ambiente.
  • Mantener las propiedades del suelo con materia orgánica[12].

Planes de vida

El plan de vida Kofán tiene siete componentes: 1. Territorio, Recursos Naturales, Medio Ambiente y Cultura. 2. Educación y cultura. 3. Salud y cultura. 4. Desarrollo institucional y organización indígena. 5. Infraestructura social. 6. Economía y producción. 7. Conflicto social[30]. El Plan de Vida se constituye en un proceso que amarra las tradiciones culturales, liga la vida espiritual a través de las ceremonias del yagé, la relación de los pueblos indígenas con la naturaleza y, en el caso específico de los kofanes, con las plantas medicinales[36].

Oferta institucional

Oferta institucional

Estatal

La gobernación de Putumayo a través de su Plan de Desarrollo Departamental “Putumayo Solidario y Competitivo” 2012 -2015[37], contempla cada año dentro del presupuesto de la mano de la Asamblea Departamental se aprobará los recursos necesarios para Cofinanciar Proyectos que mejoren la calidad de vida de las poblaciones Étnicas, respetando: tradiciones, usos y costumbres, resguardos, territorios y áreas comunales; apoyando la inversión social en educación, salud, vivienda y proyectos productivos.

Este plan ofrece caminos “Hacia la Construcción de Programas Integrales de Salud en las Comunidades Indígenas del Putumayo”, documento que ha servido de consulta sobre las comunidades indígenas...” (FUENTE – OZIP 2009). La ley 1450 de 2011 artículo 13 (Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014) por primera vez reconoce los Planes Integrales de Vida – PIV, como instrumentos de planificación y gestión pública de los pueblos indígenas. Mejorar la calidad de vida de grupos étnicos, preservando su identidad cultural de acuerdo a las costumbres propias de cada etnia. Bajo el mandato de los programas de TERRITORIO, CULTURA Y DERECHOS DE LOS GRUPOS ÉTNICOS se pretende obtener 7 pueblos indígenas y pueblos afro con capacitación en el abordaje de salud sexual y reproductiva,7 pueblos indígenas con implementación de una estrategia educativa en salud bucal;5 planes de salvaguarda de pueblos indígenas con acompañamientos técnico y de implementación. Para el año 2011, se desarrollaron actividades de apoyo a investigaciones sobre identidad étnica como son: apoyo a la tradición de los carnavales indígenas en cada municipio, proyecto, preservación de la identidad afroguzmanecence a través de la divulgación y formación en mitos, leyendas, ritos, cuentos y demás expresiones culturales ancestrales. El Proyecto recuperación y fortalecimiento de los instrumentos musicales autóctonos en los pueblos indígenas del alto putumayo, elaboración de un plan de salvaguardia, y video documental de historia del municipio de Puerto Asís. En la actualidad se está avanzando en un 60% en la elaboración del inventario del patrimonio cultural del departamento del Putumayo.

Organizaciones indígenas

Con el apoyo de la ASOCIACIÓN DE CABILDOS INDÍGENAS DEL PUEBLO AWÁ DEL PUTUMAYO – ACIPAP, se han desarrollado programas agropecuarios y de fortalecimiento institucional con recursos del Plan Colombia, en el contexto del “Acuerdo Mutuo” firmado entre el gobierno y los indígenas para la sustitución voluntaria de los cultivos de coca, y han adelantado procesos para el reconocimiento étnico de las comunidades y la titulación de resguardos. De igual manera, están trabajando en la formulación y ejecución del Plan de Vida. Aunque los cabildos y la ACIPAP han jugado un papel importante en las gestiones con las instituciones, hay debilidad al interior de las comunidades, en términos del ejercicio de la justicia propia, del control territorial, del manejo de proyectos y de la organización comunitaria. Sin embargo, la organización social se ha venido desarrollando dentro de las reglamentaciones legales propias de los pueblos indígenas, pero se desaprovechan numerosos espacios y oportunidades que otorga la constitución colombiana y los acuerdos internacionales, como el de la Organización Internacional de Trabajo, OIT, debido al desconocimiento de la legislación propia y a la poca o nula aplicación de la misma. Como actividad central, el cabildo ejerce la representación legal de las comunidades ante las instituciones estatales y las ONGs que trabajan en la región, para la gestión de proyectos.[38] La ASOCIACIÓN DE CABILDOS EMBERAS KIPARAS "ASCEK” ofrece por su parte el Programa etnocultural para sembrar y cultivar los valores artísticos y demás manifestaciones culturales, en las comunidades indígenas Embera del putumayo[39] La ORGANIZACIÓN ZONAL INDÍGENA DEL PUTUMAYO – OZIP contempla la “Elaboración de los planes de ordenamiento ambiental de los territorios de cinco pueblos indígenas según sus saberes tradicionales”, La OZIP, busca con la ejecución de este proyecto, fortalecer los procesos de ordenamiento territorial en los que han avanzado los Pueblos Indígenas y generar herramientas útiles en la planeación, uso y manejo de los bienes y servicios ambientales existentes en dichos territorios que contribuya en la conservación de áreas estratégicas para la mitigación de los impactos ambientales generados por el cambio climático. Además, que este proceso sirva en el revitalizamiento de sus saberes tradicionales y en la conformación de equipos de trabajo locales preparados para liderar procesos de gestión en los que se busquen recursos humanos, económicos y técnicos en aras de preservar sus identidades culturales conservando la integridad ecosistémica con su entorno, partiendo de la cosmovisión de las comunidades sobre sus territorios, usos y manejo a través de sus técnicas y conocimiento tradicional.[24]

ONG y organizaciones privadas

La WWF valora la región del pie de monte amazónico comprendida entre Colombia y Bolivia como la más “rica en biodiversidad” lugar con mayor diversidad de ecosistemas, especies y recursos genéticos únicos; la plantean como un proyecto de corredor biológico llamada “Cordillera Real Oriental”, el cual forma el arco oriental de la cuenca amazónica desde el Macizo Colombiano hasta Huancabamba norte de Perú. Esto hace que intervenga en proyectos con la comunidad indígena del territorio.[40] Por otra parte, el INSTITUTO COLOMBIANO DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA – INCANH hace presencia a través del Proyecto: “Prácticas de estatalidad indígena. Sistema general de participación de transferencias, autoridades municipales y gobierno indígena” (2006 – 2008). Este proyecto da continuidad a actividades de investigación que se desarrollaron en el marco del proyecto Identidades y movilidades: las sociedades regionales en los nuevos contextos políticos y migratorios. Una comparación en Colombia y México. A partir del análisis etnográfico sobre las transferencias económicas a los resguardos, esta investigación examinó las prácticas, los discursos y las rutinas que construyen la materialidad del Estado en los cabildos indígenas de Putumayo[41]

Agencias de cooperación internacional

El Comité de Reglamentación Departamental del Putumayo para la Cooperación Internacional conformado por el Gobernador del Putumayo, Los 13 Alcaldes, representantes legales o delegados como; Cámara de Comercio, Sena, ICBF, Coorpoamazonia, Instituto Tecnológico Del Putumayo, Asociaciones de Rectores del Putumayo, Diócesis Sibundoy, Comunidades Afro y Comunidades Indígenas, trabaja en forma concertada inicialmente en cuatro ejes como herramienta fundamental como los son el Desarrollo Económico Regional- La Protección Y el Desarrollo Social- La Gestión pública Y el Buen Gobierno.[42] Para el 2013 la primera reunión en el año del Comité Departamental de Cooperación internacional, tuvo como objetivo dar a conocer el decreto de reorganización del comité departamental para la cooperación internacional y poner en consideración la agenda de cooperación que se ha establecido para el año 2013, la cual ya fue avalada por la agencia presidencial para la cooperación internacional APC –Colombia. Se dió a conocer las líneas base sobre las cuales se desarrollará la agenda de cooperación las cuales son:

  1. Protección y desarrollo social, la cual tiene por objetivo apoyar a la población vulnerable, víctimas del conflicto armado y violación de los derechos humanos en el departamento del Putumayo.
  2. Desarrollo económico, la cual tiene por objetivo el fortalecer la economía del departamento del putumayo a través de las cadenas productivas y el turismo.
  3. Gestión Pública y Buen gobierno, la cual tiene por objetivo mejorar los procesos administrativos tendientes a la modernización y tecnificación de la entidad[42]

La ACNUR ofrece iniciativas como la asesoría y fortalecimiento jurídico de 4 pueblos indígenas; con el proyecto propuesto se avanza en la implementación de un Enfoque Diferencial Indígena en las Políticas Públicas con un especial énfasis en el reconocimiento de la diversidad de los pueblos indígenas, sus riesgos e impactos diferenciales y sus propuestas de soluciones. Propone el fortalecimiento Comunidad indígena SIONA en derechos para la defensa, autonomía, y la pervivencia en el territorio; a través de la dinamización del pilar de control colectivo del Plan de Vida, así como también, fortalecer el área de la Mujer de la OZIP en el sentido organizativo y cultural e incrementar el nivel de protección de los derechos fundamentales de las mujeres indígenas de Putumayo[43]

Aspectos jurídicos y legales

Trámites y necesidades en materia territorial

El resguardo obtiene su titulación mediante la Resolución 008 del 13 de Mayo de 1998, del INCORA[44]. Los procesos relacionados con la ocupación territorial de espacios con grandes riquezas naturales han sido históricamente el origen de numerosos conflictos en Colombia; el Departamento del Putumayo se inscribe dentro de esta tradición por albergar ecosistemas de este tipo, hecho que ha significado una constante intervención de los diferentes actores del conflicto armado, sumados a agentes sociales, como los colonos, y un irreparable daño para el patrimonio, no sólo del Departamento, sino de la comunidad que lo habita. Sin contar con las obvias consecuencias de la violencia en el territorio, los colonos han ocupado grandes porciones del mismo excluyendo a los grupos indígenas, que desde tiempos ancestrales han convivido con el entorno en un modelo de subsistencia lleno de valores propios de su cultura, capaz de conservar no sólo su patrimonio, sino el del país[45]. En estas circunstancias, la tierra es el principal factor de discrepancia entre colonos, campesinos e indígenas. Los campesinos y colonos desean aprovechar los recursos naturales y para lograrlo irrumpen en el resguardo, hecho que viola la autonomía territorial y acaba con los sistemas de producción y las costumbres que identifican a la comunidad indígena, que sea dicho de paso, posee un fuero especial reconocido y protegido por la Constitución[2]. Necesidades: Es indispensable que el Estado adelante los debidos procesos de planificación para evitar el crecimiento y fundación de nuevos asentamientos de colonos en la región, pues el incremento de esta población causa un grave deterioro de los servicios naturales y básicos de los territorios indígenas[2]. Es precisa la ampliación y creación de nuevos resguardos; los indígenas desean legitimar su cultura y consolidar su pueblo, ya que tienen un derecho constitucional y natural por ser nativos de la región desde tiempos inmemoriales[2]. Se requiere enfrentar de manera efectiva la ausencia de organización frente a los problemas territoriales, por lo que se hace necesaria la coordinación de las entidades estatales para llevar a cabo los trámites pendientes y mejorar las condiciones de vida en la región[2].

Instrumentos internacionales, jurisprudenciales, legales y generales

La Corte Constitucional, con el aval de la Constitución Política, ha afirmado en la Sentencia T-769 de 2009, que es necesario reconocer la diversidad étnica y cultural de la nación. Lo anterior, dado como principio fundamental desde el punto de vista democrático, participativo y pluralista del país. Así, estas comunidades indígenas comparten costumbres ancestrales, hecho que implica un esquema de valores propios que identifican su cultura y su tradición; por esta razón gozan de un trato constitucional especial que define a los resguardos como propiedades colectivas, de naturaleza inajenable, inalienable, imprescriptible e inembargable. Tales características especifican el derecho de las comunidades sobre su propiedad colectiva como factor de suma importancia, ya que permite el respeto de su cultura, valores propios y sus características como comunidad indígena, que son reconocidas por convenios internacionales, igualmente ratificados por el Congreso[46]. Mediante Sentencia SU-039 de 1997, la Corte Constitucional afirma que la comunidad indígena ha pasado de la realidad fáctica y legal a su constitución objetiva como sujeto de derechos fundamentales. Así, deja en claro que la explotación de recursos en las zonas correspondientes al territorio indígena, debe hacerse de manera proporcional, de tal forma que el Estado propenda por la integridad social, cultural y económica de dichas comunidades. Lo anterior, en aras del respeto a los derechos fundamentales del colectivo, que es efectivamente una entidad cohesionada como grupo humano y como cultura[47]. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia, sugiere al Estado que, en coordinación con los representantes y voceros de las comunidades afectadas, adopte y aplique las medidas necesarias para que la población cuente con la presencia de las instituciones estatales, y de esta forma evitar la violación de los derechos humanos. Lo anterior compromete al Gobierno para brindar el apoyo político y económico que sea necesario, así como a contribuir en la gestión de una presencia permanente de la Defensoría del Pueblo en la región[48].

Conflicto armado interno, DDHH y DIH

Violaciones DDHH

El Municipio en el que se ubica este resguardo pertenece al Bajo Putumayo y cuenta con una zona selvática que ha permitido que poco a poco se desarrolle una estrecha relación entre la violencia, los cultivos ilícitos y la confrontación entre grupos armados ilegales. Este hecho resulta evidente si se tiene en cuenta que esta parte del territorio es el lugar que concentra la mayor proporción de coca en el Departamento, cultivo que es la fuente de las disputas entre las Autodefensas y las FARC; la guerra entre estos dos bandos es la causa fundamental de los altos niveles de violaciones a los Derechos Humanos[49]; la confrontación entre los grupos legales e ilegales por el dominio territorial y la explotación de los recursos naturales, ha dejado a las comunidades indígenas en una precaria situación, al convertirlas en objetivo de guerra y en los agentes más vulnerables del conflicto, entre los Derechos Humanos más transgredidos se cuentan:

  • El derecho a la vida.
  • El derecho a la salud.
  • El derecho a la libertad de reunión y libre asociación.
  • El derecho a un medio ambiente sano.
  • El derecho a la libre locomoción.
  • El derecho a no ser desplazado a la fuerza de sus tierras y territorios.
  • El derecho a que no se desarrollen actividades militares en sus territorios.
  • El derecho a mantener y proteger el patrimonio cultural y tradiciones.

Infracciones al DIH

Las constantes violaciones a los Derechos Humanos han significado graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario, tales como:

  • Homicidios a líderes indígenas.
  • Amenazas a líderes indígenas[30]
  • Presencia de cultivos ilícitos: para la etnia que es dueña y habita en el resguardo, la coca hace parte del ecosistema amazónico junto con el yagé, que han sido utilizados desde los tiempos ancestrales en rituales y ceremonias. Sin embargo, la siembra de esta planta como materia prima para la producción de alcaloides ha aumentado constantemente debido a la aparición de los grupos narcotraficantes. Así, para el año 2007, se registran 867 hectáreas sembradas en el Municipio al que pertenece el resguardo.
  • Homicidios selectivos: se registran 3 asesinatos en el Municipio al que pertenece el resguardo.
  • Presencia y accidentes de MAP – MUSE.
  • Confrontaciones armadas: se registran 80 combates en el Municipio al que pertenece el resguardo.
  • Secuestros de carácter extorsivo: son utilizados como medio de coacción hacia la población y como mecanismo de financiación de los grupos al margen de la ley.
  • Desplazamiento forzado: los grupos armados ilegales utilizan esta forma de violencia para apropiarse de las tierras de las comunidades indígenas y utilizarlas para la siembra de cultivos ilícitos y como base de operaciones dentro de la confrontación armada[50].

Actores armados

La presencia de los grupos armados ilegales en el resguardo se desarrolla alrededor de la dinámica de expansión de los cultivos ilícitos, procesamiento de alcaloides y la ubicación estratégica del Municipio. Grupos armados ilegales:

  • Las FARC: Frente 32 Y 48.
  • Los Rastrojos.
  • Águilas Negras.

Fuerzas Armadas:

  • Policía Nacional: Región de Policía No 2.
  • Infantería de Marina: Fuerza Naval del Sur.
  • Ejército Nacional: Brigada XXVII, Brigada Móvil No. 13 adscrita a la Sexta División del Ejército[50].

Respuestas al conflicto

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, emitió un comunicado en el que se reiteran las recomendaciones puntuales de respeto por los Derechos Humanos y se invita al Gobierno Nacional a fortalecer la implementación de las recomendaciones internacionales: el examen periódico universal, los procedimientos especiales, y la creación de tratados; para el seguimiento efectivo que evite cualquier violación a los Derechos Humanos de las comunidades indígenas[51]. Naciones Unidas ha afirmado que para evitar que se sigan presentando violaciones a los Derechos Humanos, es necesario que el Estado, los grupos armados ilegales y la sociedad en general den prioridad a los derechos de las víctimas, aumentando las vías de diálogo y negociación[2]. Teniendo en cuenta la situación de confinamiento y el detrimento de la población indígena, se le recomienda a las entidades que conforman el Sistema Nacional de Atención Integral a Población desplazada (SNAIPD) que, con la supervisión de Acción Social y en concordancia con el Auto 251 de la Corte Constitucional, brinde una atención prioritaria a la protección de los niños y adolecentes[2]. Por su parte, la ONU en la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, ratifica el derecho de estos a ser diferentes y respetados como tales, libres de toda forma de discriminación y capaces de ejercer su derecho al desarrollo de acuerdo con sus necesidades e intereses. Además, reconoce la imperiosa necesidad de respetar y promover los derechos propios de dichos pueblos, tales como la libre determinación, la autonomía y el autogobierno en cuestiones políticas, sociales y culturales, y afirma que el Estado tiene la obligación de adoptar las medidas pertinentes para asegurar la protección de los mismos[52]. Según el Auto 004 de 2009, el Estado colombiano tiene la obligación de prevenir las causas de desplazamiento forzado y atender con enfoque diferencial a la población indígena que lo padece; para ello, ordena que se diseñen e implementen planes de salvaguarda étnicos y programas de garantías de los derechos de los pueblos indígenas afectados por el desplazamiento forzado y el conflicto armado[53].

Referencias

Plantilla:Listaref

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 1,7 1,8 SIGOT. IGAC. (2012). Recuperado de http://sigotn.igac.gov.co/sigotn/
  2. 2,00 2,01 2,02 2,03 2,04 2,05 2,06 2,07 2,08 2,09 2,10 2,11 2,12 2,13 2,14 2,15 2,16 2,17 2,18 2,19 2,20 2,21 2,22 2,23 2,24 Ídem
  3. Resolución 0008 de 1998. (13 de mayo de 1998). Incora. Bogotá.
  4. Chaves, M. Vieco, J. J. (s. f.). Indígenas del Alto Putumayo-Caquetá. En Friedemann, N. S. Introducción a la Colombia Amerindia. Recuperado de http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/antropologia/amerindi/putucaqu.htm
  5. Observatorio de Territorios Étnicos (s. f.). Sistema de Información Geográfico -SIG. Recuperado de http://etnoterritorios.org/mig/map.phtml
  6. IDEAM. IGAC. IAvH. Invemar. SINCHI. IIAP. (2007). Ecosistemas continentales, marinos y costeros de Colombia. Recuperado de http://bacata.ideam.gov.co/pmapper/pmapper-3.2.0/
  7. IAvH. (1998). Mapa General de Ecosistemas de Colombia (Elaborado por Andrés Etter). Recuperado de http://hermes.humboldt.org.co//ecosistemas/colombia/ecosistemas.php#
  8. 8,0 8,1 De la Hoz, N. (2007). Diversidad Cultural del Sur de la Amazonia Colombiana. En: Diversidad Biológica y Cultural en el sur de la Amazonia Colombiana. Bogotá. Corpoamazonia, IAvH, SINCHI, UAESPNN.
  9. Goméz, R. Otavo, E. (2007). Economía y usos de la biodiversidad: Productos forestales no maderables. En: Diversidad Biológica y Cultural en el sur de la Amazonia Colombiana. Bogotá. Corpoamazonía, IAvH, SINCHI, UAESPNN
  10. 10,0 10,1 Chapal, W. (2008). La consulta previa en proyectos desarrollados en territorios indígenas y afrocolombianos. Proceso de consulta previa a pueblos indígenas del Putumayo con empresas petroleras. Revista Grupo Semillas. Nº 36/37. Recuperado de http://www.semillas.org.co/sitio.shtml?apc=w1-1--&x=20156194
  11. 11,0 11,1 11,2 Houghton, J. (ed.). (2008). La Tierra contra la muerte. Recuperado de http://www.prensarural.org/spip/IMG/pdf/10383_1_La_Tierra_contra_la_muerte.pdf
  12. 12,0 12,1 12,2 12,3 12,4 12,5 12,6 Corpoamazonía. (2008). Agenda Ambiental Departamento de Putumayo. Corpoamazonía. Recuperado de http://www.corpoamazonia.gov.co/region/03_DMarco_Agenda_Putumayo.pdf
  13. 13,0 13,1 13,2 Plan de Salvaguarda Pueblo Kofán. (s. f.)
  14. Geographiando 2.0. (s.f). Resguardo y cultivos de coca 2011. Recuperado de http://geographiando.hrev.org/2012/01/21/cultivos-de-uso-ilicito/
  15. 15,0 15,1 UNODC. (2012). Colombia, Monitoreos de Cultivo de Coca 2011. Oficinas de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito. Recuperado de http://www.unodc.org/documents/crop-monitoring/Colombia/Censo_cultivos_coca_2011.pdf
  16. Fidel Mingorance. (2008). Tierra Profanada: Impacto de los megaproyectos en Territorios Indígenas de Colombia. Cultivos ilícitos megaproyecto
  17. 17,00 17,01 17,02 17,03 17,04 17,05 17,06 17,07 17,08 17,09 17,10 17,11 17,12 Pueblo indígena Kofán-Kofán (2010). Recuperado de http://www.todacolombia.com/etnias/gruposindigenas/cofan.html
  18. Preciado, J. (2003). Territorio, colonización y diversidad cultural en el Alto Putumayo. Colombia Forestal, 8(16). Bogotá. Universidad Distrital.
  19. 19,0 19,1 19,2 Ministerio de Cultura. (2010). Los Ingas, el pueblo viajero. Cultura es independencia. Recuperado de http://www.mincultura.gov.co/?idcategoria=41774
  20. Pueblo Inga de Aponte. (2010). Pueblo Inga de Aponte. Trama y urdimbre. Consonancias y disonancias entre la justicia propia de los pueblos indígenas y el sistema judicial colombiano. Bogotá: USAID
  21. ACILAPP. (2012). Plan de Salvaguarda del pueblo Múrui (Uitoto). Capítulo Putumayo, resguardos Huitorá y Aguas Negras. Puerto Leguízamo: ACILAPP
  22. Procuraduría Delegada para la Economía y la Hacienda Pública. (2005). Radicación: 052-7478-01. Recuperado de http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur//normas/Norma1.jsp?i=25016
  23. Soler, A. (2010). Sachamantes: Por la vía Pasto-San Francisco-Mocoa. Bogotá: Universidad Nacional
  24. 24,0 24,1 Presidente de la OZIP, declaraciones a Gentil Vargas Sicue, Director de Radio Waira. (2011). El esfuerzo del Putumayo: “Estructuras políticas de siempre, nos benefician poco y vulneran nuestros derechos”. Recuperado de http://elesfuerzodelputumayo.blogspot.com/2011/05/la-ozip.html
  25. Detienen arbitrariamente a cinco campesinos y dos indígenas en San Miguel, Putumayo. (2012). Recuperado de http://www.traspasalosmuros.net/node/927
  26. Raigozo, C. (2011). Paramilitares masacraron a cinco personas, entre ellos una niña, en una zona fuertemente militarizada. Recuperado de http://notimundo2.blogspot.com/2011/02/parauribismo-san-miguel-putumayo.html
  27. Comunicación personal con Rocío Polanco. (2012)
  28. ANH, Ecopetrol. (2008). Áreas productoras y en exploración de hidrocarburos
  29. Municipio de San Miguel. (2000). Plan Básico de Ordenamiento Territorial. Componente rural. Putumayo. Corpoamazonía. (2008). Información general del municipio de Valle del Guamuez. En: http://www.corpoamazonia.gov.co/Region/Putumayo/Municipios/Ptyo_Guamuez.html
  30. 30,0 30,1 30,2 30,3 30,4 CODHES, Asociación Minga. (s. f.). Plan de Salvaguarda del Pueblo Kofán. Recuperado de http://asociacionminga.org/pdf/libros/plandesalvaguarda.pdf
  31. 31,0 31,1 Valle del Guamuez. (2012). Plan de Desarrollo Municipal. Municipio, 2012-2015. Putumayo.
  32. Observatorio del Programa Presidencial de DH y DIH. (2010). “Diagnóstico de la situación del pueblo indígena Kofán“. Recuperado de http://www.derechoshumanos.gov.co/Observatorio/documents/2010/DiagnosticoIndigenas/Diagnostico_KOF%C3%81N.pdf
  33. Observatorio del Programa Presidencial de DH y DIH. (2010). “Diagnóstico de la situación del pueblo indígena Kofán“. Recuperado de http://www.derechoshumanos.gov.co/Observatorio/documents/2010/DiagnosticoIndigenas/Diagnostico_KOF%C3%81N.pdf
  34. Congreso de la República. (2002). Ley 715. Artículo 151. Bogotá
  35. Ministerio del Interior. Asuntos Indígenas. (2010). Proyecto de Protección de Tierras y Patrimonio de la Población Desplazada (PPTP). Bogotá.
  36. Banco Mundial, Fundación Zio-A’I, Unión de sabiduría. (2005). Plan de Vida Propuesta para la supervivencia Cultural, Territorial y Ambiental de los Pueblos Indígenas
  37. Gobernación de Putumayo. Plan de Desarrollo Departamental “Putumayo Solidario y Competitivo” 2012 -2015. Recuperado de http://www.putumayo.gov.co/plan-de-desarrollo.html
  38. Observatorio Étnico Indígena. Plan de Vida. Recuperado de: http://observatorioetnicocecoin.org.co/files/Plan
  39. Cultura Putumayense. Proyectos. Recuperado de: http://culturaputumayense.blogspot.com/2012/06/proyectos-aprobados-por-el-programa.html
  40. Territorio Amoabioy. PUTUMAYO HISTORIA DEL DESPOJO. Recuperado de http://territoriotamoabioy.blogspot.com/p/putumayo-historia-del-despojo.html
  41. Recuperado de: http://www.icanh.gov.co/?idcategoria=2107
  42. 42,0 42,1 Gobernación Putumayo. Gobernación De Putumayo Reglamenta Comité Departamental Para Cooperación Internacional. Recuperado de http://www.noticierotvputumayo.com/?p=2739
  43. Departamento para la Prosperidad. Mapa Cooperación Internacional. Recuperado de http://www.accionsocial.gov.co/new_mapa/main.asp
  44. INCORA. (1998). Resolución No. 008.
  45. Universidad Distrital Francisco José de Caldas. (2003). Colombia Forestal. Territorio, colonización y diversidad cultural en el alto Putumayo. Recuperado de http://revistas.udistrital.edu.co/ojs/index.php/colfor/article/view/3382/4919
  46. Corte Constitucional. (2009). Sentencia T-769. Bogotá.
  47. Corte Constitucional. (1997). Sentencia SU-039. Bogotá.
  48. Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. (2002). Informe de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, sobre su Misión de Observación en el Medio Atrato. Documento interno.
  49. Observatorio de Derechos Humanos de la Vicepresidencia de la República. (2000). Panorama del Putumayo. Recuperado de: http://www.derechoshumanos.gov.co/Observatorio/Publicaciones/documents/2010/Estu_Regionales /04_03_regiones/putumayo/index.htm
  50. 50,0 50,1 Presidencia de la República. (s.f.). Derechos Humanos y DIH, República de Colombia. Diagnóstico sobre las Comunidades Indígenas. Recuperado de http://www.derechoshumanos.gov.co/Observatorio/Paginas/DiagnosticoIndigenas.aspx
  51. Naciones Unidas. (2011). Situación de los pueblos indígenas en peligro de extinción en Colombia. (E/C.19/2011/3). Nueva York.
  52. ONU. (2008). Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los pueblos indígenas. (61/295).
  53. Corte Constitucional. (2009). Auto 004. Bogotá.