Resguardo Witoto De Tukunare

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Descripción geofísica

Localización geográfica

Está ubicado al suroriente del municipio de Puerto Leguízamo, departamento del Putumayo. Limita al oriente con el resguardo Lagarto Cocha, al sur y occidente con el Parque Nacional La Playa[1].

Geología estructural

En el área se presenta plataforma y plataforma sedimentaria con control tectónico parcial[1].

Geomorfología

Relieve

En la zona se encuentran sistemas morfogénicos asociados a:

  1. Plataforma del Terciario Inferior.
  2. Modelado de disección.
  3. Sistemas aluviales y valles coluvio-aluviales[1].

Dentro de las formaciones superficiales que ocurren en la zona, se encuentran:

  1. Alteritas arcillosas de hasta 1 metro de profundidad que descansan sobre las arcillas de la plataforma.
  2. Concreciones petroférricas relacionadas con climas muy secos del pasado.
  3. Depósitos de sedimentos recientes predominantemente arenosos, ocasionalmente con texturas franco-arenosas y franco-arcillosas de origen coluvio-aluvial. Concreciones petroférricas[2].

Modelado

En la zona se encuentran:

  1. Lomeríos bajos con pendientes fuertemente inclinadas en ejes de disección.
  2. Interfluvios agudos y densos.
  3. Valles plano-cóncavos con pendiente media plana, que cortan las superficies de denudación, las terrazas antiguas y en ocasiones las estructuras rocosas[1].

Ocurren procesos de modelado del siguiente tipo:

  1. Escurrimiento superficial difuso y concentrado.
  2. Acumulación de materiales coluvio-aluviales[2].

Los procesos secundarios son:

  1. Disección moderada.
  2. Truncamiento de suelos.
  3. Socavamiento lateral e inundaciones periódicas[2].

Se encuentran dos tipos de paisaje:

  1. Lomerío fluvio gravitacional con inclinación menor al 25% y drenaje imperfecto a excesivo.
  2. Planicie aluvial con inclinación menor al 7% y drenaje pobre a muy pobre[2].

Hidrografía

Cuencas

El resguardo está ubicado en la cuenca del río Putumayo La escorrentía es de 3000 a 4000 mm anuales[2]. Se presentan ambientes sedimentarios y vulcano-clásticos con buenas posibilidades hidrogeológicas[2].

Sistemas lóticos

En la zona se encuentran las quebradas Tukunare, Amaron Cocha y Varadero[3].

Sistemas lénticos

No hay presencia de sistemas lénticos representativos.

Climatología

Clima

El resguardo está ubicado entre 0 y 800 metros sobre el nivel del mar[1] y presenta las siguientes características:

  1. La temperatura es mayor a 24°C.[2].
  2. La precipitación está entre 2500 y 3000 mm anuales[2].
  3. Los meses de enero, febrero, junio y julio son los más lluviosos del año[4]

Zonificación climática

El clima en la zona es Cálido Húmedo[1].

Amenazas naturales

En la zona hay baja amenaza por remoción en masa y baja amenaza sísmica[1]. Se presentan inundaciones frecuentes y pérdida de suelos[2].


Descripción biótica y ambiental

Características biofísicas

Zonas de vida y biomas

Según el sistema de clasificación de zonas de vida de Holdridge, el área del resguardo corresponde a la zona de vida de bosque húmedo tropical (bh-T)[1]. Respecto a los biomas, de acuerdo con el Módulo de Información Geográfica del Observatorio de Territorios Étnicos[5] y el Mapa de Ecosistemas Continentales, Marinos y Costeros de Colombia[6], el área pertenece al Zonobioma Húmedo Tropical de la Amazonía y Orinoquía y a los Helobiomas de la Amazonía y Orinoquía. Es importante destacar que con base al Mapa General de Ecosistemas de Colombia, en la zona se encuentran ecosistemas naturales de bosque alto denso[7].

Áreas para la conservación y traslape con áreas protegidas

Según el portafolio de planeación ambiental del sector de hidrocarburos para la conservación de la biodiversidad, el municipio de Puerto Leguízamo pertenece al área prioritaria Complejo Ribereño del Rio Putumayo donde se encuentran 25 especies endémicas y amenazadas, siendo los grupos biológicos más representativos de peces y mamíferos[7]. Una zona al sur del resguardo hace parte de la Zona de Reserva Forestal de la Amazonía[5], creada mediante La Ley 2ª de 1959 con el propósito de promover el desarrollo de la economía forestal y protección de los suelos, las aguas y la vida silvestre[8]. El suroccidente del resguardo limita con el Parque Nacional Natural La Paya[9], uno de los territorios más ricos de fauna en Colombia. “Los principales objetivos de conservación del parque son la preservación de una muestra de los ecosistemas de alta diversidad biótica ubicados en el refugio Pleistocénico del Napo- Putumayo y garantizar una conectividad entre éstos, mantener en buen estado ecosistemas estratégicos como los humedales y conservar los valores culturales relacionados con los usos y costumbres ancestrales de las comunidades indígenas”[10]. En este contexto es importante resaltar que los resguardos tienen una función ecológica y social6, por lo que las comunidades indígenas que los habitan juegan un papel muy importante en la conservación de los ecosistemas que les proveen recursos y que son el hábitat de numerosas especies de fauna y flora indispensables para el mantenimiento de las tradiciones culturales, las dinámicas ecológicas de los ecosistemas y la preservación de las fuentes de agua y calidad del aire.

Biodiversidad

Introducción

El resguardo es uno de los territorios indígenas del Municipio de Puerto Leguízamo que se cruza con el Parque Nacional Natural la Paya (PNN-La Paya). La zona del PPN-La Paya es considerada un lugar de gran importancia para la conservación de la alta diversidad en flora y fauna. Se encuentra ubicado sobre la línea ecuatorial, zona de convergencia intertropical de los vientos alisios del nororiente y suroriente. La región es conocida como el cinturón lluvioso del planeta por presentar una alta precipitación todo el año. Posee un sistema hídrico variado y denso, compuesto por grandes ríos de origen andino y amazónico e importantes sistemas lagunares. Sus bosques albergan una excepcional riqueza de especies. Diversos institutos de investigación (IDEAM, SINCHI, INVEMAR) hasta el 2001, habían identificado 6.500 especies de flora para la Amazonía Colombiana. Por otro lado, el lugar es uno de los sitios de mayor importancia de fauna amazónica, debido a su historia geológica y al presumirse en él la presencia de varios endemismos. Sin embargo, a la fecha no se cuenta con inventarios actualizados de los diferentes grupos. Tampoco se han realizado estudios referentes a poblaciones, etología, dinámicas poblacionales, etc[11].

Fauna

Riqueza: En los estudios realizados para el PNN-La Paya, se han registrado hasta el momento 84 especies de peces, 9 de anfibios, 17 de reptiles, 291 de aves y 58 de mamíferos. Especies representativas de la zona: Entre las especies representativas en la zona están:

  • Aves: mirapalcielo o bien parado (Nyctibius griseus) y perico de pluma.
  • Mamíferos: boruga (Agouti paca), venado (Mazama sp.), danta (Tapirus terrestris), puerco (Tayassu tajacu), cerillo (Tayassy pecari), armadillo, chigûiro (Hydrochaeris hidrocaeris), guatín (Dasyprocta sp.), mico barrigudo (lagothrix lagotrichia) y manatí (Trichechus inunguis).
  • Reptiles: tortuga Taricaya (Podonecmis unifilis), caimán negro (Melanosuchus niger).
  • Peces: arawana (Osteoglossum bicirhossum), pirarucú (Arapaima gigas), bocachico, sábalo, sabaleta, gamitana, tambaquí (Colossoma macropomum), mojarra (Goephagus jurupari y G. surinamensis), tucunaré (Cichla ocellaris y C. temensis), dorado (Brachyplatystoma flavicans), lechero (Brachyplatystoma filamentosum), pintadillo (Pseudoplastystoma fasciatum y P. trigrinum)[11].

Vulnerabilidad: Entre las especies amenazadas de la zona se encuentran el mico barrigudo (Lagothrix lagotricha) –VU (vulnerable), a causa de la cacería-, cerillo (Tayassu pecari) –NT, debido a la deforestación, pérdida de hábitat y cacería-, manatí (Trichechus inunguis) –VU, a causa de la degradación de su hábitat, cacería y captura accidental en redes de pesca-, arawana (Osteoglossum bicirhossum) –EN (en peligro)- y pirarucú (Arapaima gigas) –VU, a causa de la pesca intensiva-[12].

Flora

Descripción de la vegetación y especies representativas de la zona: En el parque se identifican varios tipos de bosques:

  • Los Bosques primarios, los cuales representan al bosque natural, se caracterizan por una alta heterogeneidad en donde los Índices de Valor de Importancia presentan valores muy similares entre especies.
  • Los bosques secundarios se han generado a partir de intervenciones antrópicas (tala, rasa, tumba y quema) del bosque natural y se caracterizan por ser ecosistemas muy simples, homogéneos, con uno o dos estratos solamente. Las especies de mayor peso corresponden a los géneros Vismia, Cecropia y Miconia, pero si la sucesión avanza, se pueden encontrar Couratari y Virola.
  • El Bosque de Várzea es un ecosistema especial el cual, debido al régimen de inundación que lo caracteriza, ha generado un sistema de “selección natural de especies”, manifestado en la simplicidad de su estructura y la baja diversidad florística. Son características de estos ecosistemas las especies del género Inga. Los ecosistemas primarios tienen un alto potencial en cuanto a su riqueza de especies y heterogeneidad, siendo altamente disímiles a los bosques de várzea y secundarios, que tiene valores más bajos.

Se encuentran especies aun en estado extractivo y su potencial de uso futuro es promisorio para la alimentación. Entre estas están el cacao (Theobroma grandiflorum), palmito (Euterpe oleracea), uva caimarona (Macleania rupestris), macoubea (Macouvea guianensis), icaco (Chrysobalanus icaco), platonia (Platonia insignes), noll (Elaeis oleifera) y arazá (Eugenia stipitata). También especies maderables como cedro (Cedrela sp.), granadillo (Platymiscium sculatum), capirón, caimo (Pouteria caimito), quino y ceiba (Ceiba sp.)[11].

Uso de los recursos naturales renovables

No se encuentra registrada información específica sobre el uso que los indígenas del resguardo le dan a los recursos naturales renovables. Sin embargo, se pueden destacar algunos usos que le dan a estos al sur de la Amazonía: Los Uitoto utilizan las hojas de coca (Erythroxilum coca) tostadas y maceradas, que mezclan con la ceniza derivada de la quema de las hojas de yarumo (Cecropia sciadophylla) y formar una masa llamada mambe. De igual forma, ingieren el tabaco (Nicotiana tabacum) en forma de pasta a la que llaman ambil, la cual se elabora con hojas de tabaco que han sido previamente recolectadas, hervidas y coladas hasta formar una sustancia viscosa que es mezclada con sal, obtenida a partir de la quema de diversas especies vegetales, principalmente palmas[13]. Entre las especies de plantas utilizadas para el tratamiento de enfermedades, se encuentran la hierba de camarón (Justicia pectorales), de la cual se utiliza el extracto de las hojas tomado o en forma de baño como antipirético; el marañón (Anacardium spp.), árbol del cual se usa el extracto de la raíz macerada como antidiarreico y la infusión azucarada de los retoños como expectorante; el ají de guara (Duguetia flageyaris), arbusto del que utilizan la raíz raspada en agua tibia como anti-reumático; limoncillo (Guatteria de currens), árbol del que utilizan el extracto de la corteza macerada como vomitivo para limpiar el cuerpo; bejuco burro (Anthurium flexuosum), hierba escandente cuya savia sirve para afecciones de ojos; la hierba de marrano (Pseudolephantopus spicatus), con la que preparan una infusión desinfectar golpes y contusiones; madurachontaduro (Jacaranda copaia), cuyas hojas maceradas y cocidas son cicatrizantes aplicándola sobre las heridas y el yolombo (Scleronema praecox), del que usan la resina del tronco a manera de emplasto sobre la mordedura de serpiente[14]. Los indígenas del Amazonas trabajan las nervaduras de las hojas jóvenes de la palma chambira o cumare (Astrocaryum chambira) para elaborar artesanías. Por otra parte, de la corteza de los árboles de Ficusmaxima (F. insipida, F. mutisii, F. schippi) y damajagua (Poulsenia armata), se extrae una tela llamada yanchama, con la que elaboran diferentes productos[2]. Además fabrican collares, brazaletes, cinturones y sonajeros, entre otros, utilizando semillas. “Estas artesanías tienen buena aceptación entre los turistas que visitan la región y en el comercio regional y nacional. La diversidad de semillas que ofrecen los bosques naturales, en cuanto a color, forma, tamaño, textura y veteados, entre otras características, dan la posibilidad de realizar gran variedad de trabajos. Por ejemplo, las comunidades artesanales del Valle de Sibundoy utilizan 75 tipos de semillas”[2]. La cacería determina la relación de los grupos amazónicos con la fauna silvestre; está fuertemente reglamentada e implica una contraprestación con el fin de mantener el equilibrio ecológico y social. Los estudios sobre la cacería en la Amazonía muestran que los grupos indígenas conocen y manejan un variado número de especies animales, las cuales utilizan a lo largo de todo el año. La fauna silvestre es empleada para el autoconsumo, intercambio, medicina, rituales y venta[2]. Los métodos de captura han sido transformados a través del tiempo, desde un uso exclusivamente tradicional hasta un reemplazo paulatino por técnicas modernas, principalmente la escopeta. Anteriormente, se usaba el arco y la flecha, la cerbatana y las trampas de diversos tipos y tamaños para capturar diferentes especies. En la actualidad, aunque se mantiene el conocimiento de la elaboración de las trampas, su uso es cada vez más restringido para capturar animales pequeños como pájaros y roedores[2].

Impacto ambiental

Proyectos

El grupo Red de Hidrovías Amazónicas incluye, en la parte colombiana, la adecuación para la navegabilidad del río Putumayo y la rehabilitación de la red de terminales fluviales en la Amazonía. De todos los proyectos de la IIRSA que se realizarán en Colombia éste es el de mayor incidencia sobre territorios étnicos, puesto que afectará, por lo menos, un trayecto de 1.200 kilómetros en territorios indígenas de los 1.500 navegables en el país. La vía tendrá influencia en comunidades vecinas como El Progreso y Tukunare (del pueblo uitoto)[15]. El Plan de Salvaguarda de los Pueblos Indígenas del Municipio Leguízamo y Alto Resguardo Predio Putumayo (ACILAPP) señala que desde el año 2002, aproximadamente, se inicia la explotación de oro de aluvión, y aunque no se evidencia la participación de los indígenas en este negocio, es claro que los impactos que se generan por la realización de esta actividad afecta sustancialmente a las comunidades asentadas a las orillas de los ríos Caquetá y Putumayo. La explotación contaminará los ríos y la fauna íctica por el mercurio, elemento que no se controla[16].

Contaminación

En la agenda ambiental del departamento se identifican como problemáticas ambientales las prácticas de quemas que se realizan en ciertas épocas del año para la “preparación” de la tierra, sin el control y manejo adecuados, así como la presión sobre las fuentes de agua como sitio de descarga de residuos líquidos y sólidos[17]. De igual forma, la presencia de cultivos ilícito puede generar contaminación de suelos y fuentes de agua por el uso indiscriminado de agroquímicos utilizados en todo el proceso de preparación de terrenos, mantenimiento del cultivo y procesamiento de la coca[18].

Cultivos de uso ilícito

Según el mapa de Resguardos y Cultivos de coca 2011, sobre afectación según monitoreo de UNODC el resguardo tiene al 2011 entre 5,1-50 ha cultivada de hoja de coca[19]. La incursión de diferentes actores en el negocio de la coca en territorios indígenas ha generado, como respuesta del Estado, la erradicación mediante los métodos de fumigación y erradicación manual, teniendo como consecuencia, por un lado la contaminación de chagras, plantas medicinales, fuentes hídricas y el medio ambiente en general; por otro lado agudiza el conflicto armado, porque estos grupos sienten amenazada su principal fuente de financiación[16].

NOTA: Este análisis se hizo al sobreponer el Mapa de Resguardos y Cultivos de Coca 2011 con la ubicación del resguardo según mapa del Sistema de Información Geográfico del Observatorio de Territorios Étnicos Recuperado de http://www.etnoterritorios.org/mig/map.phtml

Planes de manejo y ordenamiento ambiental territorial

El resguardo se sobrepone parcialmente con en el Parque Nacional Natural La Paya (PNNLP), por lo que la Unidad de Parques ha definido e implementado la Política de Participación Social en la Conservación, buscando lograr el equilibrio entre la conservación de la naturaleza y la equidad social. Por lo tanto el PNNLP adelanta procesos de concertación entre los pueblos indígenas que tienen resguardos sobrepuestos con el área del parque para la concertación de Regímenes Especiales de Manejo (REM) en beneficio de la permanencia y supervivencia étnica de los pueblos indígenas. Además, el parque tiene como tercer objetivo de conservación, conservar los valores culturales respecto al manejo de los recursos naturales de acuerdo a los “usos y costumbres” de las comunidades indígenas que se encuentran al interior y en las zonas aledañas al parque. Así, dentro de la zonificación del parque se propone adoptar, para el área traslapada, la zona histórica-cultural[20]. En el parque se han determinado tres sectores en los que se centra el trabajo del equipo del parque: el resguardo hace parte del sector Cuenca Putumayo-Laguna de la Paya. De todas formas, en el plan de manejo se señala que la zonificación que se haga en el área debe ser el resultado de un proceso participativo y conjunto en el que se logren unir las diferentes visiones e intereses que se tienen sobre el área (Parque-Resguardo); y a partir del análisis del territorio, se logren establecer, zonas de manejo, y sobretodo espacios que garanticen la supervivencia física y cultural de las comunidades, cumpliendo con la razón de ser del parque[11]. El Plan de Salvaguarda de los Pueblos Indígenas del Municipio de Leguízamo y Alto Resguardo Predio Putumayo señala que no hay un Plan de Ordenamiento Territorial y ambiental que garantice la pervivencia del Pueblo indígena3. Finalmente, la agenda ambiental del departamento señala la importancia de la interculturalidad generada por la presencia de comunidades indígenas y poblaciones mestizas establecidas en la región[17].

Sistemas de organización y formas de gobierno

Gobierno propio y ley de origen

Ejercicio de soberanía sobre el territorio

Para el pueblo Murui del resguardo la concepción del territorio es fundamental, pues representa un espacio integral de fecundidad y reproducción. Los abuelos, o autoridades tradicionales, lo regulan espiritualmente por medio de las plantas sagradas: tabaco y coca, para conservar la armonía y continuidad del mismo. Los espacios y seres espirituales están en constante interacción con los espacios físicos y los humanos, el control del plano espiritual significa la regulación y ejercicio de soberanía sobre el plano terrenal, expresado en la conservación del territorio y de sus recursos[16].

Autoridades tradicionales: transmisión de autoridad y conocimiento sobre el territorio De acuerdo con la tradición del pueblo Murui, y de la organización del resguardo Tukunare, existe una serie de autoridades tradicionales que representan y protegen espiritualmente a la comunidad mediante el uso espiritual del tabaco y la coca en la Maloca, lugar de concentración y eje desde el que se ordena el mundo Murui1. Las autoridades tradicionales Murui se dividen de la siguiente forma, de acuerdo con su conocimiento y su especialización, sin embargo, todos ellos forman el Consejo de Ancianos[21]:

  • EIM+E: Es la autoridad tradicional mayor, quien dirige el espacio de mambeo de la coca y orienta todas las actividades de la Maloca.
  • N+MAIRAMA: Se trata del anciano sabedor, conoce las historias tradicionales y las enseña a los más jóvenes, que participan en el espacio del mambeadero. Tiene la función de ser consejero y dar apoyo espiritual ante cualquier dificultad.
  • IKORIRAIMA: Es el médico tradicional, se trata de un abuelo que, con el uso de las plantas (tabaco, coca, albahaca, ortiga, entre otras), atiende las enfermedades físicas y espirituales de los miembros de la comunidad.
  • YORAIMA: Es el mensajero, quien visita las diferentes comunidades llevando el mensaje del Consejo de Ancianos; invita a reuniones, espacios de mambeo y bailes tradicionales.

Todas las autoridades tradicionales del pueblo Murui ejercen un rol de control sobre el territorio, los espacios tradicionales como la maloca y los niveles espirituales. En su mayoría son nombradas de acuerdo con su conocimiento de la tradición y el manejo de las plantas. En épocas previas, estas autoridades heredaban su cargo de sus padres o abuelos, quienes ejercían la autoridad o eran dueños de Malocas. Aunque en la actualidad esto se presenta, es más común encontrar que los abuelos sean nombrados por la comunidad a partir de sus conocimientos. El rol que desempeñan las mujeres como autoridades se diferencia del de los hombres, mientras estos manejan el espíritu de la coca, ellas son poseedoras del conocimiento del tabaco, y son también médicos tradicionales y parteras que transmiten el conocimiento a las niñas y mujeres jóvenes en los espacios de la Maloca que están destinados para las enseñanzas del saber femenino.

Instituciones políticas y sociales indígenas

Autoridades y representantes indígenas: elección o designación

Además del papel preponderante de la autoridad tradicional en el resguardo, existe una autoridad o forma de representación política que ha sido acogida durante las últimas décadas. Los habitantes del resguardo reconocen que el Cabildo es una figura de origen colonial, pero la han adoptado con el propósito de ser su representación política. El Cabildo es elegido mediante votación popular cada año y está compuesto por el Gobernador, Alcalde Mayor, Secretario, Tesorero, Alguacil Mayor y dos Alguaciles Menores. Así mismo, la autoridad tradicional hace parte de esta forma de organización[16]. La Junta de Cabildo es nombrada por la comunidad y luego expuesta ante la Alcaldía Municipal para que sea reconocida institucionalmente como representante del reguardo, gestora de proyectos y administradora de recursos.

Espacios y acciones de reclamación y reconocimiento de derechos

El resguardo está afiliado a la Asociación de Autoridades Tradicionales y Cabildos Indígenas del Municipio de Leguízamo y Alto Resguardo Predio Putumayo (ACILAPP), que se destaca como la organización representante a nivel político y participativo en los espacios municipales, departamentales, regionales e incluso nacionales. Esta asociación cumple la función de gestionar, recibir y asignar los diferentes proyectos e iniciativas que pudieran repercutir en el resguardo. Así mismo, es un ente de regulación, pues el Consejo de Ancianos de la asociación aporta para la resolución de conflictos internos. A su vez, la ACILAPP se encuentra afiliada y participa de los espacios y proyectos adelantados por la OZIP, Organización Zonal Indígena del Putumayo, fundada entre los años de 1980 y 1986, cuenta con una función de representación a nivel departamental, y ha abanderando distintos procesos de reivindicación social y política de los pueblos indígenas del Putumayo y de sus asociaciones locales[16].

Jurisdicción especial indígena

Según la tradición cultural del pueblo Murui y la organización del resguardo, el Gobierno Propio está fundamentado en la Ley de Origen o Palabra de Consejo, entregada por los ancestros como principio para el desarrollo de las relaciones con el mundo, y que partiendo del uso de las plantas sagradas, tabaco y coca, es la base de la autoridad para administrar, gobernar, sancionar, formar, orientar y sanar[16]. Si bien las normas de convivencia, tanto con el entorno como con los miembros del resguardo, surgen de la Ley de Origen, que se maneja de forma espiritual, se han adoptado los reglamentos internos creados por ACILAPP para regular las funciones del Cabildo[16]. Así mismo el resguardo cuenta con un reglamento interno que regula el uso de los recursos, el poblamiento y la convivencia, conflicto internos, entre otros[22]

  • El nombre fue cambiado por voluntad de la persona.

Relación con actores e instituciones no indígenas

Autoridades e instituciones estatales y privadas

En el marco de los procesos de reconocimiento de derechos y de fortalecimiento cultural del pueblo Murui que habita el resguardo, se han entablado relaciones con diferentes actores del orden estatal y privado que, durante los últimos años, han hecho presencia en el territorio para la ejecución de programas y proyectos en diferentes campos:

  • Alcaldía Municipal de Puerto Leguízamo: El gobierno municipal es el encargado de la administración de los recursos del Sistema General de Participaciones, SGP. Desde esta instancia se realizan los trámites para su ejecución, la cual debe ser planeada y presentada como Plan de Inversión al inicio de cada año. La Alcaldía cuenta con una Coordinación Indígena, oficina desde la que se manejan los asuntos indígenas del Municipio y que funciona como reguladora de los proyectos y espacios de participación[23].
  • Ministerio del Interior: En el marco de la construcción del Plan de Salvaguarda que se elaboró entre los años 2011 y 2012 a través de ACILAPP, el resguardo estableció relaciones constantes con funcionarios del Ministerio del Interior que se acercaron para supervisar y colaborar en el desarrollo de la construcción de este plan.
  • Ministerio de Cultura: En el año 2011, el resguardo participó de un proyecto de formación de jóvenes relacionado con los bailes tradicionales y presentado por ACILAPP y el cabildo indígena Umancia ante el Ministerio y el Fondo de Concertación Cultural[16].
  • Parque Nacional Natural La Paya: El resguardo se encuentra dentro de la zona de influencia del Parque, por lo que hace parte de un proceso de intermediación constante para el control del aprovechamiento de los recursos en la zona. Actualmente el Parque adelanta un proceso participativo, a través de ACILAPP, para la elaboración de un Plan de Manejo concertado con la comunidad y con otros resguardos que se encuentran dentro de la jurisdicción de esta entidad[24].
  • Batallón de la Fuerza Naval del Sur – Armada Nacional: Esta dependencia de las Fuerzas Armadas colombianas realiza constantes recorridos en la zona del resguardo, controlando el tránsito fluvial por el Río Putumayo y el Río Caucayá. En algunas oportunidades se registran las embarcaciones en las que viajan los habitantes del resguardo[22].
  • Fundación TROPENBOS Internacional: En el marco de las relaciones con el PNN La Paya, esta ONG se ha hecho presente en los procesos de participación, diálogo y formulación de estrategias concertadas para el manejo del territorio y los recursos naturales. A pesar de lo cual se presenta un cruce entre las autoridades ambientales y la indígena, que reclama el reconocimiento de las autoridades tradicionales como organismos capacitados para la regulación y el ejercicio de la soberanía territorial[16].
  • El nombre fue cambiado por voluntad de la persona.

Relaciones interétnicas

El resguardo presenta conflictos con la población de colonos que cuenta con asentamientos en el territorio y sus alrededores debido a discrepancias en cuanto al aprovechamiento de los recursos forestales. Sin embargo, las relaciones con colonos son permanentes, puesto que los productos agrícolas y de manufactura producidos en el resguardo son vendidos en el casco urbano de Puerto Leguizamo. Así mismo, en las juntas anuales se ha decidido afiliar a colonos al resguardo, y estos se han comprometido con el cuidado de los recursos, el apoyo de las actividades comunitarias y la protección de los linderos[22].

  • El nombre fue cambiado por voluntad de la persona.

Actores armados

La zona en la que se encuentra ubicado el resguardo hace parte de un corredor utilizado para la siembra y procesamiento de cultivos ilícitos. Desde la década de los ochenta del S. XX, fue un lugar de gran importancia para los grupos armados que manejaban dichos cultivos; sin embargo, fueron reemplazados por las comunidades indígenas y su cultura, desplazando el sentido ilícito de la coca, por su concepción como planta sagrada[16]. Así, aunque los miembros del resguardo tuvieron que desarrollar relaciones con los actores armados, en la actualidad la presencia de estos grupos en el territorio es limitada o nula.

Resguardos fronterizos

No aplica.

Uso, vocación y potencialidades de los suelos

Suelos

Características de los suelos

En la zona se encuentra el Parque Nacional Natural La Paya con suelos de las siguientes características: Suelos profundos con drenaje rápido a moderadamente rápido, con texturas finas a medias, de porosidad moderada y muy friables. Ya en profundidad, presentan alto contenido de arcillas, pH ácido con alta cantidad de aluminio, baja fertilidad, moderada capacidad de intercambio catiónico, baja saturación de bases, alto contenido de carbono orgánico en superficie y bajo en profundidad, pobres en fósforo asimilable y alta a media saturación de potasio[24]

Condiciones actuales

Intervención:

  • El resguardo se encuentra dentro de la zona Reserva Forestal del Amazonas (ley 2 de 1959) y en la zona de influencia del Parque Nacional Natural Cahuinari4[25].
  • En el sector agrícola se encuentran cultivos de productos tradicionales y frutales como plátano, yuca, maíz, arroz, caña panelera, chontaduro y piña.
  • Las actividades pecuarias se reducen a la cría de ganado vacuno[26].
  • Entre el período 2002-2007 se aprovecharon 27.396,5 metros cúbicosde madera en bruto de especies comerciales locales como achapo, amarillo, tara, guamo, cedro, caimo y granadillo[2].
  • UNODC determinó que uno de los resguardos más afectados por hectáreas cultivadas/extensión es el resguardo es Predio Putumayo con 742 Hectáreas de cultivos ilícitos[17].
  • La Agencia Nacional de Hidrocarburos y Ecopetrol establecieron que el área productora de hidrocarburos en el Putumayo abarcaba 174.425,57 hectáreas, así como 262.573,51 hectáreas de exploración de los mismos en cercanías de resguardos indígenas, en el año 2008[27].
  • Fenómenos de degradación en los suelos del resguardo:
  • Las prácticas de quemas que se realizan en ciertas épocas del año para la “preparación” de la tierra, sin control y manejo adecuados.
  • El establecimiento de cultivos ilícitos en áreas de difícil control, y la contaminación de suelos y cuerpos de agua por las actividades derivadas del procesamiento de la hoja de coca[17]

Vocación y recursos alternos

Utilidad

Una parte considerable del territorio fue declarada como el Área Forestal Protectora Productora Mecaya-Sencella, así como las vías de comunicación e intercambio comercial establecidos con Puerto Asís, Leticia y Brasil a través del río Putumayo[17].

Recursos minerales

En el municipio se producen entre 770 y 17.000 gramos de oro[28], pero la actividad minera se reduce al aprovechamiento de material de arrastre y a la minería de aluvión sobre los ríos Caquetá y Putumayo[17].

Importancia, uso y aprovechamiento actual

Prácticas productivas-UAF

Autóctonas:

La economía de los Huitoto se fundamenta en la horticultura, caza, pesca, recolección de frutos silvestres, de hormigas, larvas, gusanos mojojoi y miel de abejas[29]. Agrícolas y pecuarias: Las plantas sembradas más importantes son la yuca amarga, yuca dulce, ñame, ají, coca, chontaduro, aguacate, caimo, umarí y maíz; el plátano crece en diversas zonas, mientras el tabaco y el maní se cultivan aparte, en una pequeña parcela abonada con cenizas. La coca es indispensable para el “mambeo” y las ceremonias rituales[2]. UAF (Unidad Agrícola Familiar): Se ha creído que la totalidad de los territorios de los resguardos son de uso agropecuario o que están en condiciones de ser explotados para producir bienes. Esta idea no tiene en cuenta la cultura y tradiciones productivas, los territorios colectivos, las áreas protegidas o no aptas para la actividad productiva, ni los lugares sagrados o en donde está prohibida la actividad económica. Teniendo en cuenta estas características, el cuadro de tenencia efectiva de la tierra, por parte de las comunidades indígenas, variaría considerablemente, y no se podría hablar de ninguna forma equivalente de tenencia de mediana o gran propiedad, predominando el microfundio y la pequeña propiedad con una escala entre 0,5 y 2 UAF (5 hectáreas)[30].

Plan de desarrollo

Impactos en los territorios indígenas

En el plan de desarrollo municipal se contemplan varios aspectos en los que se integran a la comunidad indígenas y acciones productivas para el municipio en general como:

  • El apoyo a iniciativas para el aprendizaje de saberes ancestrales en los jóvenes indígenas y afro.
  • Apoyo a la gestión de los planes de vida de los pueblos indígenas Murui, Muinane, Nasa, Corebajú “KA–Iyano uai” del municipio.
  • Apoyo, asistencia técnica y acompañamiento a proyectos agrícolas, pecuarios, forestales y artesanales de los pueblos indígenas.
  • Apoyo y rescate del conocimiento ancestral de los pueblos indígenas.
  • Apoyo a la investigación y generación de tecnologías para el desarrollo sostenible.
  • Apoyo a proyectos agroforestales silvopastoriles en el municipio de Puerto Leguízamo.
  • Convenios para la transferencia y apropiación de técnicas y tecnologías compatibles con el entorno amazónico.
  • Investigación en sistemas de producción para la validación del conocimiento popular.
  • Estudios de factibilidad para la industrialización y comercialización de frutales amazónicos, plantas aromáticas, plantas medicinales y resinas en el municipio.
  • Mejoramiento de pastos y forrajes para la alimentación de ganado bovino doble propósito.
  • Consolidación de la producción y la comercialización piscícola en el municipio.
  • Consolidación de la producción y la comercialización avícola en el municipio.
  • Consolidación de la producción y la comercialización de la caña panelera en el municipio.
  • Apoyo al proceso de producción y transformación de frutales amazónicos.
  • Capacitación y acompañamiento a productores agropecuarios del municipio.
  • Identificación, demostración y promoción de sistemas integrales productivos.
  • Capacitación y promoción de espacios móviles para mercados campesinos.
  • Capacitación a técnicos y profesionales en técnicas y tecnologías apropiadas para los suelos amazónicos.
  • Gestionar la tenencia o legalización de los predios de los pequeños y medianos productores.
  • Ampliación al programa de desarrollo forestal Familias guardabosques.
  • Formulación del plan agropecuario y de Desarrollo rural[23].
  • El decreto 622 de 1977 estipula que, para el caso de las áreas traslapadas, se debe “establecer un régimen especial en beneficio de la población indígena de acuerdo con el cual se respetará la permanencia de la comunidad y su derecho al aprovechamiento económico de los recursos naturales renovables, observando las tecnologías compatibles con los objetivos del sistema señalado al área respectiva”.
  • Por último el plan contempla detener y controlar la extracción de madera de la cuenca de la quebrada La Tagua[24].

Estrategias de conservación

Hay una declaratoria de conservación de una considerable extensión del territorio dentro del Parque Natural La Paya, perteneciente al Sistema Nacional de Áreas Protegidas[17]. Con base al Plan de Manejo del Parque La Paya, se han realizado la erradicación manual de 250 hectáreas de cultivos de uso ilícito, el establecimiento de un vivero para la reforestación en el sector de la cuenca de Caucaya[24].

Planes de vida

Conceptos Uitoto sobre el Plan de Vida:

  • Mantener la cultura viva, usos y costumbres.
  • Es un proceso que nos sirve para defender nuestro territorio y el futuro de nuestros hijos, conservando nuestros usos, costumbres y lengua, para que los blancos cuando lleguen a nuestro territorio nos encuentren fortalecidos, respeten nuestro territorio y la constitución política nacional.
  • Es un documento en el cual queda plasmado todo lo referente a la biodiversidad, territorio, medio ambiente, salud, educación y reconocimiento ante el Estado.
  • Es un proceso con el cual esperamos un futuro para nuestros hijos y sus generaciones. Es un medio para dar a conocer la realidad de los pueblos indígenas.
  • Es la política de los pueblos indígenas al beneficio de las comunidades para aprovechando de los medios de la cultura occidental.
  • Es importante tener en cuenta de dónde venimos pensando en nuestro futuro[16].

Demografía

Estructura, densidad y distribución poblacional

Censos y proyecciones

La población del resguardo Tukunare pertenece en su totalidad al pueblo Uitoto (también llamados Witoto, Huitoto, Murui, Muinane, Mi-ka, Mi-pode). El censo DANE del 2005 reportó 6.444 personas autoreconocidas como pertenecientes al pueblo Uitoto, que representan el o,5% de la población indígena de Colombia. Este pueblo indígena habita las selvas de los departamentos del Amazonas, Caquetá y Putumayo, como también en Brasil y en Perú en las fronteras con Colombia. Su población se concentra en el Amazona, donde habita el 57,8% de la población seguida de Putumayo con el 21,2%).

Pueblo Indígenas autoreconocidos en el censo del 2005 población indígena nacional
Uitoto 6.444 0,5 %

El Instituto Colombiano de Reforma Agraria por medio de la Resolución 049 de 1995 constituyó el resguardo Tukunare y adjudicó a la comunidad 2.609 hectáreas. Posteriormente, bajo la resolución 033 de 2003 el resguardo fue ampliado en 174 hectáreas para un total de 2.783 hectáreas. La población del resguardo según:

  • Resolución de creación número 049 de 1995 –INCORA-: La comunidad estaba conformada por 53 personas agrupadas en 12 familias.
  • Resolución de ampliación número 033 de 2003 –INCORA-: La comunidad estaba conformada por 83 personas agrupadas en 17 familias, de las cuales 45 eran hombres (54%) y 36 mujeres (46%)
  • El Censo Nacional de 2005 del DANE: reportó 144 indígenas en el resguardo.
  • Proyección estadística a 2012 –DANE-: se estima que para este año la población indígena del resguardo asciende a 170 personas.

La densidad de la población con respecto al año en que se constituyó el resguardo correspondía a 49,2 hectáreas por habitantes, y con base en la proyección poblacional del DANE para el año 2012 y teniendo en cuenta la ampliación del resguardo esta densidad es de 16,3 hectáreas por habitantes. Relación poblacional del resguardo respecto al pueblo indígena.

Población según Censo 2005 % Población
Pueblo Uitoto 6.444 100 %
Resguardo Tukunare 144 2,23%

Poblamiento y distribución espacial de la población

La comunidad Uitoto de Tukunare se encuentra asentada sobre la margen izquierda del río Caucaya, en el municipio de Puerto Leguizamo. La vivienda tradicional del pueblo Uitoto era la maloka, casa multifamiliar que ha dejado de ser el lugar de habitación pero que continúa representando el eje de la vida sociocultural y ritual. El tener una maloka en un poblado es signo de prestigio y de actividad, pues en ella se desarrollan bailes y ceremonias hechos con el fin de prevenir enfermedades, propiciar la buena cosecha y garantizar la cohesión del grupo. Actualmente los Uitoto habitan en comunidades donde construyen casas individuales alrededor de una maloka donde habitan el cacique y su familia[29].

Sistemas de parentesco

Parentesco

La comunidad indígena Tukunare pertenece al pueblo Uitoto (también denominados Witoto, Huitoto, Murui, Muinane, Mi-ka, Mi-pode), quienes tienen como base de la organización social la familia y esta se presenta en la comunidad de tipo nuclear y extensa. Los Uitoto están divididos en clanes y linajes patriliniales y exogámicos. Existen varias jerarquías entre los diferentes linajes, cada uno asociado a colores, plantas o animales. Tradicionalmente, los propietarios de las malokas estaban organizados según su orden de nacimiento y cumplían funciones rituales específicas. Por ejemplo, el hermano mayor asume la carrera ritual del padre, que simboliza el orden social y la confianza en las tradiciones. Los hermanos menores asumen el papel de chamanes y simbolizan el desorden. La hija mayor asume la función de diseñar pinturas en la piel y máscaras[31].

Movimientos migratorios y desplazamientos

Migración y desplazamiento

La lógica del desplazamiento forzado en los municipios y corregimientos departamentales donde hace presencia el pueblo Uitoto está articulada a la lógica y comportamiento de la confrontación armada en las regiones vecinas a este territorio, concretamente con la dinámica de la confrontación armada en regiones del departamento de Putumayo, Caquetá y Guaviare. En el periodo 2003-2008, según la Agencia Presidencial para la Acción Social, se presentaron 10.528 personas expulsadas por la violencia, que representa el 5.6% del total de desplazados que se presentaron en este periodo en los departamentos de Caquetá, Amazonas y Putumayo. Los municipios que mayor registro mostraron fueron Puerto Leguízamo (Putumayo), que concentró el 51% de los desplazados de la región y Solano (Caquetá) que concentró el 48%. Los corregimientos departamentales de La Chorrera y Puerto Alegría concentraron el 1% de los desplazados, sumando 81 personas desplazadas. Según Acción Social de la Presidencia de la República, todos los desplazamientos registrados en esta región en los 6 años considerados se presentaron de manera individual. La dinámica del desplazamiento en la región que habita el pueblo Uitoto ha configurado a esta región como una zona expulsora de población; no obstante, Acción Social registra 3.330 personas que han llegado a la región para el periodo 2003-2008. Los municipios que han recibido población han sido Puerto Leguízamo en Putumayo con el 87% de las personas recibidas y Solano, en Caquetá, con el 13% de las personas recibidas[31].

Vulnerabilidad poblacional

La comunidad de Tukunare al igual que otras comunidades asentadas en el municipio de Puerto Leguizamo enfrentan un proceso continuo de detrimento de valores tradicionales y familiares, abandono a actividades de sustento tradicional productivo, incremento de enfermedades por contaminación de fuentes hídricas y cultivos por fumigaciones y vertimientos industriales que amenazan la seguridad alimentaria y la permanencia en el territorio en los asentamientos ancestrales de las comunidades indígenas de la región. Dentro de estás problemáticas y en torno al problema de la falta de concertación, coordinación e implementación de políticas públicas dirigidas a la población indígena, se acentúa:

  • La falta de reconocimiento y respeto de la autoridad de los pueblos indígenas
  • Pérdida de valores ancestrales
  • Desconocimiento de la política pública de las autoridades municipales e indígenas
  • Necesidad de programas pertinentes dirigidos

Y respecto a las amenazas sobre la comunidad se encuentra la imposición del pensamiento cultural occidental y la ejecución de proyectos sin consulta previa.

Seguridad y soberanía alimentaria

Seguridad alimentaria

Producción y consumo: La horticultura, caza, pesca y recolección de frutos silvestres constituye la base de la economía de los Uitoto. Las chagras tienen una dimensión variable, entre media y dos hectáreas promedio. Las principales plantas sembradas son la yuca amarga, yuca dulce, ñame, ají, coca, chontaduro, aguacate, caimo, umarí y maíz. El plátano se da en diversas zonas, mientras que el tabaco y el maní se cultivan a parte en una pequeña parcela abandonada con cenizas. La coca es un elemento indispensable para el mambeo y las ceremonias rituales. Practican la caza, la pesca y la recolección de frutos, hormigas, larvas, gusanos mojojoi y miel de abejas. La caza es otra forma de conseguir alimento y es llevada a cabo por los hombres de la tribu. La recolección de los frutos silvestres ocupa un lugar importante de la actividad cotidiana, durante determinados períodos. En los meses de creciente, la palma de canangucho da fruto y con él se elabora la chicha del mismo nombre[31].

Soberanía alimentaria

Autonomía alimentaria: La horticultura, caza, pesca y recolección de frutos silvestres constituye la base de la economía de los Uitoto. Las chagras tienen una dimensión variable, entre media y dos hectáreas promedio. Las principales plantas sembradas son la yuca amarga, yuca dulce, ñame, ají, coca, chontaduro, aguacate, caimo, umarí y maíz. El plátano se da en diversas zonas, mientras que el tabaco y el maní se cultivan a parte en una pequeña parcela abandonada con cenizas. La coca es un elemento indispensable para el “mambeo“ y las ceremonias rituales. Practican la caza, la pesca y la recolección de frutos, hormigas, larvas, gusanos mojojoi y miel de abejas. La caza es otra forma de conseguir alimento y es llevada a cabo por los hombres de la tribu. Antiguamente, se utilizaba la cerbatana, la lanza y otras armas blancas para cazar, pero en la actualidad se usa cada vez más la escopeta. El cazador es apoyado generalmente por perros y durante la noche utiliza linternas; las presas preferidas son los puercos, los venados y pequeños mamíferos como el borugo y la guara. Entre las aves, se obtienen loros, tucanes y guacamayas. La recolección de los frutos silvestres ocupa un lugar importante de la actividad cotidiana, durante determinados períodos. En los meses de creciente, la palma de canangucho da fruto y con él se elabora la chicha del mismo nombre. Con las fibras del cumare, se fabrican hamacas y con ciertos bejucos se tejen canastos. De la corteza del guarumo, se tejen cernidores y balayes. Otros recursos silvestres se aprovechan como material de construcción, venenos o elementos medicinales. La recolección es efectuada por ambos sexos, mientras que la cestería es, por lo general, asunto de hombres[31].

Salud y educación

Salud: En materia de salud la situación de nuestras comunidades indígenas ha sido de desatención permanente por las siguientes razones:

a. La mayoría de nuestras comunidades conservamos la cosmovisión propia, la salud ha sido trabajada por los médicos tradicionales de espanto, de mal viento, de chutún, de duende, de picadura de culebra, pulseadores, sobanderos y parteros en nuestro idioma awapit = iznakuttamkika; por medio de sus prácticas tradicionales rituales, las cuales nos han permitido sobrevivir con una mínima atención estatal. Como pueblo indígena conservamos nuestra lengua materna y, a pesar de contar con normas especiales de la Legislación Indígena Nacional, que nos amparan en cuanto a la atención gratuita en salud, no ha sido posible hacerlas cumplir en muchas oportunidades, porque los funcionarios de los hospitales y centros de salud, quienes deberían atender a cualquier ciudadano sin tener en cuenta las diferencias culturales, en muchas ocasiones no lo hacen.

b. Dificultad para trasladarnos a los hospitales y centros de salud que existen en esta región (ubicados en las cabeceras municipales y en algunos poblados), ya que nuestras familias viven dispersas en extensos globos de terreno, distantes entre una hora, y hasta dos días, de camino de la carretera; tenemos tan solo caminos peatonales de trocha, cruzando quebradas y ríos mediante puentes de cable y en canoas. En los años de 1994 y 1995, la enfermera Gloria Narváez como asesora del Instituto Departamental de Salud de Nariño, formó un grupo de voluntarios indígenas a quienes dio una dotación inicial; más adelante, la UNIPA concertó con el Plan Nacional de Rehabilitación de la Presidencia de la República, la formación de 24 Promotores en atención primaria en salud; la capacitación fue realizada por la Escuela Superior de Enfermería de Nariño, en el año 1994. En 1997, la UNIPA logró concertar con el Programa BID Plan Pacífico, la actualización de algunos promotores de salud y la formación de nuevos promotores indígenas en salud.

La situación en materia de salud de nuestras comunidades se ha complicado por la aparición de enfermedades típicas del clima húmedo tropical de la región pacífica, y enfermedades traídas por los no indígenas, las cuales no pueden ser tratadas por los médicos tradicionales. A partir de la expedición de la Ley 100 de 1993, nuestras familias indígenas por vez primera se vieron obligadas a conseguir y portar los carnets, por cuanto en los hospitales y centros de salud en muchas oportunidades no quieren atender a pacientes indígenas con las constancias expedidas por los gobernadores de los Cabildos. Hemos tenido que asumir la tarea de explicar a la población indígena, vinculada y afiliada al régimen subsidiado en salud, los derechos que tienen en materia de salud; el uso de carnets y certificaciones; los lugares y horarios de atención y demás aspectos relacionados con la prestación de servicios de salud, actualmente en la región. Por otra parte, es costumbre de las comunidades que cuando una persona se enferma, sus familiares salen a acompañarla; muchas veces los enfermos quedan hospitalizados y los acompañantes no tienen donde albergarse, ni los recursos para la alimentación y transporte; esta situación es similar para la consecución de citas y turnos. Lo anterior se complica aún más por cuanto los sistemas de atención propios y horarios de cada centro de salud y hospitales son distintos y desconocidos para nosotros; igualmente, la falta de recursos económicos para cubrir gastos de transporte y alimentación en casos de remisiones, es una sentida realidad. Falta sensibilidad y buenas relaciones humanas en el tratamiento especial que se debe dar a las personas indígenas que acuden a centros de salud y hospitales de las poblaciones y de la ciudad por parte de los encargados de prestar los servicios[32]

Educación:

La Ley 715, en su Capítulo 2, dispone: “De las entidades territoriales: ARTICULO 151. Funciones de las Secretarías Departamentales y Distritales de Educación, en relación con la información (…) m) Consolidar y analizar la información de los municipios y remitirla al Ministerio de Educación Nacional, de acuerdo con los estándares fijados por éste, y, n) Establecer un sistema departamental y distrital de información en concordancia con lo dispuesto en los artículos 148 y 75 de esta Ley. c) Mantener actualizado el sistema de información de personal docente y administrativo y el sistema contable que estará a disposición del Ministerio de Educación Nacional, del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio y de las Secretarías de Educación, o de los organismos que hagan sus veces“ [33].

Oferta institucional

Oferta institucional

Estatal

La gobernación de Putumayo a través de su Plan de Desarrollo Departamental “Putumayo Solidario y Competitivo” 2012 -2015[34], contempla cada año dentro del presupuesto de la mano de la Asamblea Departamental se aprobará los recursos necesarios para Cofinanciar Proyectos que mejoren la calidad de vida de las poblaciones Étnicas, respetando: tradiciones, usos y costumbres, resguardos, territorios y áreas comunales; apoyando la inversión social en educación, salud, vivienda y proyectos productivos.

Este plan ofrece caminos “Hacia la Construcción de Programas Integrales de Salud en las Comunidades Indígenas del Putumayo”, documento que ha servido de consulta sobre las comunidades indígenas...” (FUENTE – OZIP 2009). La ley 1450 de 2011 artículo 13 (Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014) por primera vez reconoce los Planes Integrales de Vida – PIV, como instrumentos de planificación y gestión pública de los pueblos indígenas. Mejorar la calidad de vida de grupos étnicos, preservando su identidad cultural de acuerdo a las costumbres propias de cada etnia. Bajo el mandato de los programas de TERRITORIO, CULTURA Y DERECHOS DE LOS GRUPOS ÉTNICOS se pretende obtener 7 pueblos indígenas y pueblos afro con capacitación en el abordaje de salud sexual y reproductiva,7 pueblos indígenas con implementación de una estrategia educativa en salud bucal;5 planes de salvaguarda de pueblos indígenas con acompañamientos técnico y de implementación. Para el año 2011, se desarrollaron actividades de apoyo a investigaciones sobre identidad étnica como son: apoyo a la tradición de los carnavales indígenas en cada municipio, proyecto, preservación de la identidad afroguzmanecence a través de la divulgación y formación en mitos, leyendas, ritos, cuentos y demás expresiones culturales ancestrales. El Proyecto recuperación y fortalecimiento de los instrumentos musicales autóctonos en los pueblos indígenas del alto putumayo, elaboración de un plan de salvaguardia, y video documental de historia del municipio de Puerto Asís. En la actualidad se está avanzando en un 60% en la elaboración del inventario del patrimonio cultural del departamento del Putumayo.

Organizaciones indígenas

Con el apoyo de la ASOCIACIÓN DE CABILDOS INDÍGENAS DEL PUEBLO AWÁ DEL PUTUMAYO – ACIPAP, se han desarrollado programas agropecuarios y de fortalecimiento institucional con recursos del Plan Colombia, en el contexto del “Acuerdo Mutuo” firmado entre el gobierno y los indígenas para la sustitución voluntaria de los cultivos de coca, y han adelantado procesos para el reconocimiento étnico de las comunidades y la titulación de resguardos. De igual manera, están trabajando en la formulación y ejecución del Plan de Vida. Aunque los cabildos y la ACIPAP han jugado un papel importante en las gestiones con las instituciones, hay debilidad al interior de las comunidades, en términos del ejercicio de la justicia propia, del control territorial, del manejo de proyectos y de la organización comunitaria. Sin embargo, la organización social se ha venido desarrollando dentro de las reglamentaciones legales propias de los pueblos indígenas, pero se desaprovechan numerosos espacios y oportunidades que otorga la constitución colombiana y los acuerdos internacionales, como el de la Organización Internacional de Trabajo, OIT, debido al desconocimiento de la legislación propia y a la poca o nula aplicación de la misma. Como actividad central, el cabildo ejerce la representación legal de las comunidades ante las instituciones estatales y las ONGs que trabajan en la región, para la gestión de proyectos.[35]

La ASOCIACIÓN DE CABILDOS EMBERAS KIPARAS "ASCEK” ofrece por su parte el Programa etnocultural para sembrar y cultivar los valores artísticos y demás manifestaciones culturales, en las comunidades indígenas Embera del putumayo.[36] La ORGANIZACIÓN ZONAL INDÍGENA DEL PUTUMAYO – OZIP contempla la “Elaboración de los planes de ordenamiento ambiental de los territorios de cinco pueblos indígenas según sus saberes tradicionales”, La OZIP, busca con la ejecución de este proyecto, fortalecer los procesos de ordenamiento territorial en los que han avanzado los Pueblos Indígenas y generar herramientas útiles en la planeación, uso y manejo de los bienes y servicios ambientales existentes en dichos territorios que contribuya en la conservación de áreas estratégicas para la mitigación de los impactos ambientales generados por el cambio climático. Además, que este proceso sirva en el revitalizamiento de sus saberes tradicionales y en la conformación de equipos de trabajo locales preparados para liderar procesos de gestión en los que se busquen recursos humanos, económicos y técnicos en aras de preservar sus identidades culturales conservando la integridad ecosistémica con su entorno, partiendo de la cosmovisión de las comunidades sobre sus territorios, usos y manejo a través de sus técnicas y conocimiento tradicional.[21]

ONG y organizaciones privadas

La WWF valora la región del pie de monte amazónico comprendida entre Colombia y Bolivia como la más “rica en biodiversidad” lugar con mayor diversidad de ecosistemas, especies y recursos genéticos únicos; la plantean como un proyecto de corredor biológico llamada “Cordillera Real Oriental”, el cual forma el arco oriental de la cuenca amazónica desde el Macizo Colombiano hasta Huancabamba norte de Perú. Esto hace que intervenga en proyectos con la comunidad indígena del territorio.[37] Por otra parte, el INSTITUTO COLOMBIANO DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA – INCANH hace presencia a través del Proyecto: “Prácticas de estatalidad indígena. Sistema general de participación de transferencias, autoridades municipales y gobierno indígena” (2006 – 2008). Este proyecto da continuidad a actividades de investigación que se desarrollaron en el marco del proyecto Identidades y movilidades: las sociedades regionales en los nuevos contextos políticos y migratorios. Una comparación en Colombia y México. A partir del análisis etnográfico sobre las transferencias económicas a los resguardos, esta investigación examinó las prácticas, los discursos y las rutinas que construyen la materialidad del Estado en los cabildos indígenas de Putumayo.[32]

Agencias de cooperación internacional

El Comité de Reglamentación Departamental del Putumayo para la Cooperación Internacional conformado por el Gobernador del Putumayo, Los 13 Alcaldes, representantes legales o delegados como; Cámara de Comercio, Sena, ICBF, Coorpoamazonia, Instituto Tecnológico Del Putumayo, Asociaciones de Rectores del Putumayo, Diócesis Sibundoy, Comunidades Afro y Comunidades Indígenas, trabaja en forma concertada inicialmente en cuatro ejes como herramienta fundamental como los son el Desarrollo Económico Regional- La Protección Y el Desarrollo Social- La Gestión pública Y el Buen Gobierno.[34] Para el 2013 la primera reunión en el año del Comité Departamental de Cooperación internacional, tuvo como objetivo dar a conocer el decreto de reorganización del comité departamental para la cooperación internacional y poner en consideración la agenda de cooperación que se ha establecido para el año 2013, la cual ya fue avalada por la agencia presidencial para la cooperación internacional APC –Colombia. Se dió a conocer las líneas base sobre las cuales se desarrollará la agenda de cooperación las cuales son:

  1. Protección y desarrollo social, la cual tiene por objetivo apoyar a la población vulnerable, víctimas del conflicto armado y violación de los derechos humanos en el departamento del Putumayo.
  2. Desarrollo económico, la cual tiene por objetivo el fortalecer la economía del departamento del putumayo a través de las cadenas productivas y el turismo.
  3. Gestión Pública y Buen gobierno, la cual tiene por objetivo mejorar los procesos administrativos tendientes a la modernización y tecnificación de la entidad.[34]

La ACNUR ofrece iniciativas como la asesoría y fortalecimiento jurídico de 4 pueblos indígenas; con el proyecto propuesto se avanza en la implementación de un Enfoque Diferencial Indígena en las Políticas Públicas con un especial énfasis en el reconocimiento de la diversidad de los pueblos indígenas, sus riesgos e impactos diferenciales y sus propuestas de soluciones. Propone el fortalecimiento Comunidad indígena SIONA en derechos para la defensa, autonomía, y la pervivencia en el territorio; a través de la dinamización del pilar de control colectivo del Plan de Vida, así como también, fortalecer el área de la Mujer de la OZIP en el sentido organizativo y cultural e incrementar el nivel de protección de los derechos fundamentales de las mujeres indígenas de Putumayo.[38]

Aspectos jurídicos y legales

Trámites y necesidades en materia territorial

El resguardo obtiene su titulación mediante la Resolución 049 del 17 de Octubre de 1995, del INCORA[39]. Los procesos relacionados con la ocupación territorial de espacios con grandes riquezas naturales han sido históricamente el origen de numerosos conflictos en Colombia; el Departamento del Putumayo se inscribe dentro de esta tradición por albergar ecosistemas de este tipo, hecho que ha significado una constante intervención de los diferentes actores del conflicto armado, sumados a agentes sociales, como los colonos, y un irreparable daño para el patrimonio, no sólo del Departamento, sino de la comunidad que lo habita. Sin contar con las obvias consecuencias de la violencia en el territorio, los colonos han ocupado grandes porciones del mismo excluyendo a los grupos indígenas, que desde tiempos ancestrales han convivido con el entorno en un modelo de subsistencia lleno de valores propios de su cultura, capaz de conservar no sólo su patrimonio, sino el del país[40]. En estas circunstancias, la tierra es el principal factor de discrepancia entre colonos, campesinos e indígenas. Los campesinos y colonos desean aprovechar los recursos naturales y para lograrlo irrumpen en el resguardo, hecho que viola la autonomía territorial y acaba con los sistemas de producción y las costumbres que identifican a la comunidad indígena, que sea dicho de paso, posee un fuero especial reconocido y protegido por la Constitución[2] Necesidades: Es indispensable que el Estado adelante los debidos procesos de planificación para evitar el crecimiento y fundación de nuevos asentamientos de colonos en la región, pues el incremento de esta población causa un grave deterioro de los servicios naturales y básicos de los territorios indígenas[2]. Es precisa la ampliación y creación de nuevos resguardos; los indígenas desean legitimar su cultura y consolidar su pueblo, ya que tienen un derecho constitucional y natural por ser nativos de la región desde tiempos inmemoriales[2]. Se requiere enfrentar de manera efectiva la ausencia de organización frente a los problemas territoriales, por lo que se hace necesaria la coordinación de las entidades estatales para llevar a cabo los trámites pendientes y mejorar las condiciones de vida en la región[2].

Instrumentos internacionales, jurisprudenciales, legales y generales

La Corte Constitucional, con el aval de la Constitución Política, ha afirmado en la Sentencia T-769 de 2009, que es necesario reconocer la diversidad étnica y cultural de la nación. Lo anterior, dado como principio fundamental desde el punto de vista democrático, participativo y pluralista del país. Así, estas comunidades indígenas comparten costumbres ancestrales, hecho que implica un esquema de valores propios que identifican su cultura y su tradición; por esta razón gozan de un trato constitucional especial que define a los resguardos como propiedades colectivas, de naturaleza inajenable, inalienable, imprescriptible e inembargable. Tales características especifican el derecho de las comunidades sobre su propiedad colectiva como factor de suma importancia, ya que permite el respeto de su cultura, valores propios y sus características como comunidad indígena, que son reconocidas por convenios internacionales, igualmente ratificados por el Congreso[41]. Mediante Sentencia SU-039 de 1997, la Corte Constitucional afirma que la comunidad indígena ha pasado de la realidad fáctica y legal a su constitución objetiva como sujeto de derechos fundamentales. Así, deja en claro que la explotación de recursos en las zonas correspondientes al territorio indígena, debe hacerse de manera proporcional, de tal forma que el Estado propenda por la integridad social, cultural y económica de dichas comunidades. Lo anterior, en aras del respeto a los derechos fundamentales del colectivo, que es efectivamente una entidad cohesionada como grupo humano y como cultura[42].

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia, sugiere al Estado que, en coordinación con los representantes y voceros de las comunidades afectadas, adopte y aplique las medidas necesarias para que la población cuente con la presencia de las instituciones estatales, y de esta forma evitar la violación de los derechos humanos. Lo anterior compromete al Gobierno para brindar el apoyo político y económico que sea necesario, así como a contribuir en la gestión de una presencia permanente de la Defensoría del Pueblo en la región[43].

Conflicto armado interno, DDHH y DIH

Violaciones DDHH

El Municipio en el que se ubica este resguardo pertenece al Bajo Putumayo y cuenta con una zona selvática que ha permitido que poco a poco se desarrolle una estrecha relación entre la violencia, los cultivos ilícitos y la confrontación entre grupos armados ilegales. Este hecho resulta evidente si se tiene en cuenta que esta parte del territorio es el lugar que concentra la mayor proporción de coca en el Departamento, cultivo que es la fuente de las disputas entre las Autodefensas y las FARC; la guerra entre estos dos bandos es la causa fundamental de los altos niveles de violaciones a los Derechos Humanos[44]; la confrontación entre los grupos legales e ilegales por el dominio territorial y la explotación de los recursos naturales, ha dejado a las comunidades indígenas en una precaria situación, al convertirlas en objetivo de guerra y en los agentes más vulnerables del conflicto, entre los Derechos Humanos más transgredidos se cuentan:

  • El derecho a la vida.
  • El derecho a la salud.
  • El derecho a la libertad de reunión y libre asociación.
  • El derecho a un medio ambiente sano.
  • El derecho a la libre locomoción.
  • El derecho a no ser desplazado a la fuerza de sus tierras y territorios.
  • El derecho a que no se desarrollen actividades militares en sus territorios.

El derecho a mantener y proteger el patrimonio cultural y tradiciones.

Infracciones al DIH

Las constantes violaciones a los Derechos Humanos han significado graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario, tales como:

  • Homicidios a líderes indígenas.
  • Amenazas a líderes indígenas[45].
  • Presencia de cultivos ilícitos: para la etnia que es dueña y habita en el resguardo, la coca hace parte del ecosistema amazónico junto con el yagé, que han sido utilizados desde tiempos ancestrales en rituales y ceremonias. Sin embargo, la siembra de esta planta como materia prima para la producción de alcaloides ha aumentado constantemente debido a la aparición de los grupos narcotraficantes. Así, para el año 2007 se registran 1.530 hectáreas sembradas en el Municipio al que pertenece el resguardo.
  • Homicidios selectivos: se registran 12 asesinatos en el Municipio al que pertenece el resguardo.
  • Presencia y accidentes de MAP – MUSE: se han presentado cinco eventos en el Municipio al que pertenece el resguardo.
  • Confrontaciones armadas: la disposición geográfica del Municipio al que pertenece el resguardo, ofrece condiciones ideales para que los actores de la violencia puedan desarrollar sus actividades.
  • Secuestros de carácter extorsivo: son utilizados como medio de coacción hacia la población y como mecanismo de financiación de los grupos al margen de la ley. A pesar de que no se han presentado casos de secuestros contra los indígenas del resguardo, la población vive en situación de angustia frente a esta posibilidad debido a que se presentó un caso de secuestro contra integrantes de una ONG.
  • Desplazamiento forzado: los grupos armados ilegales utilizan esta forma de violencia para apropiarse de las tierras de las comunidades indígenas y utilizarlas para la siembra de cultivos ilícitos y como base de operaciones dentro de la confrontación armada[46]

Actores armados

La presencia de los grupos armados ilegales en el resguardo se desarrolla alrededor de la dinámica de expansión de los cultivos ilícitos, procesamiento de alcaloides y la ubicación estratégica del Municipio. Grupos armados ilegales:

  • Las FARC: Frentes: 15, 48, 49 y 32.
  • Los Rastrojos.

Fuerzas Armadas:

  • Policía Nacional: Unidad de Policía Antinarcóticos en Putumayo.
  • Ejército Nacional: Brigada XXVII de Selva, Brigada Móvil No. 13, adscrita a la Sexta División del Ejército.
  • Infantería de Marina: Flotilla Fluvial del Sur[46].

Respuestas al conflicto

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, emitió un comunicado en el que se reiteran las recomendaciones puntuales de respeto por los Derechos Humanos y se invita al Gobierno Nacional a fortalecer la implementación de las recomendaciones internacionales: el examen periódico universal, los procedimientos especiales, y la creación de tratados; para el seguimiento efectivo que evite cualquier violación a los Derechos Humanos de las comunidades indígenas[47]. Naciones Unidas ha afirmado que para evitar que se sigan presentando violaciones a los Derechos Humanos, es necesario que el Estado, los grupos armados ilegales y la sociedad en general den prioridad a los derechos de las víctimas, aumentando las vías de diálogo y negociación[2]. Teniendo en cuenta la situación de confinamiento y el detrimento de la población indígena, se le recomienda a las entidades que conforman el Sistema Nacional de Atención Integral a Población desplazada (SNAIPD) que, con la supervisión de Acción Social y en concordancia con el Auto 251 de la Corte Constitucional, brinde una atención prioritaria a la protección de los niños y adolecentes[2]. Por su parte, la ONU en la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, ratifica el derecho de estos a ser diferentes y respetados como tales, libres de toda forma de discriminación y capaces de ejercer su derecho al desarrollo de acuerdo con sus necesidades e intereses. Además, reconoce la imperiosa necesidad de respetar y promover los derechos propios de dichos pueblos, tales como la libre determinación, la autonomía y el autogobierno en cuestiones políticas, sociales y culturales, y afirma que el Estado tiene la obligación de adoptar las medidas pertinentes para asegurar la protección de los mismos[48]. Según el Auto 004 de 2009, el Estado colombiano tiene la obligación de prevenir las causas de desplazamiento forzado y atender con enfoque diferencial a la población indígena que lo padece; para ello, ordena que se diseñen e implementen planes de salvaguarda étnicos y programas de garantías de los derechos de los pueblos indígenas afectados por el desplazamiento forzado y el conflicto armado[49].

Referencias

Plantilla:Listaref

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 1,7 SIGOT. IGAC. (2012). Recuperado de http://sigotn.igac.gov.co/sigotn/
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