Resguardo Tierra Alta

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Descripción geofísica

Localización geográfica

Está ubicado al norte del municipio de Inírida en el departamento de Guainía. Limita al oriente con el resguardo Coyare El Coco[1].

Geología estructural

En el área se encuentra escudo (Rocas cristalinas con fallas y diaclasas)[1].

Geomorfología

Relieve

En la zona se encuentran:

  1. Geoformas residuales del escudo guayanés, pedimentos en vía de disección.
  2. Interfluvios residuales y valles amplios de relleno coluvio-aluvial[1].
  3. Dentro de las formaciones superficiales que ocurren en la zona, se encuentran depósitos de sedimentos gruesos con predominio de arena y grava[2].

Modelado

En la zona se encuentran interfluvios largos y estrechos con amplios valles coluvioaluviales[1]. Los procesos de modelado son por disección fuerte y truncamiento de suelos[2]. Los procesos secundarios son debidos a la depositación de materiales coluvio-aluviales en los valles[2]. Se encuentran paisajes de:

  1. Planicie aluvial con inclinación menor al 7% y drenaje imperfecto a excesivo.
  2. Planicie aluvial con inclinación menor al 7% y drenaje pobre a muy pobre[2].

Hidrografía

Cuencas

El resguardo está en la cuenca del Bajo Guaviare[1]. La escorrentía de la zona es de 2000 a 25000 mm anuales[2]. Se presentan ambientes sedimentarios y vulcano clástico con buenas posibilidades hidrogeológicas e igneometamórficos con posibilidades hidrogeológicas desconocidas y restringidas[2].

Sistemas lóticos

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Sistemas lénticos

No hay presencia de sistemas lénticos representativos en el resguardo.

Climatología

Clima

El resguardo está entre los 0 y los 800 metros sobre el nivel del mar[1] y se caracteriza por los siguientes elementos: La temperatura es a superior a 24°C.[2]. La precipitación anual de la zona es de 2500 a 3000mm anuales[2].

Zonificación climática

El clima en la zona es cálido húmedo[1].

Amenazas naturales

El resguardo tiene muy baja amenaza por remoción en masa y baja amenaza sísmica[1].

Descripción biótica y ambiental

Características biofísicas

Zonas de vida y biomas

De acuerdo al Sistema de Clasificación de Zonas de Vida de Holdridge, el área del resguardo corresponde a la zona de vida de bosque húmedo Tropical (bh-T)[1]. Respecto a los biomas, según el Módulo de Información Geográfica del Observatorio de Territorios Étnicos y el Mapa de Ecosistemas Continentales, Marinos y Costeros de Colombia, el área pertenece al Zonobioma Húmedo Tropical de la Amazonía y Orinoquía. Es importante destacar que en la zona se encuentra el ecosistema natural de bosque alto denso de las varzeas amazónicas[3].

Áreas para la conservación y traslape con áreas protegidas

El resguardo no se traslapa con áreas protegidas. Es importante resaltar que los resguardos tienen una función ecológica y social[4] por lo que las comunidades indígenas que los habitan juegan un papel determinante en la conservación de los ecosistemas que les proveen recursos y que son el hábitat de numerosas especies indispensables para el mantenimiento de las tradiciones culturales, las dinámicas ecológicas de los ecosistemas y la preservación de las fuentes de agua y de calidad del aire.

Biodiversidad

Introducción

Las diversas especies de fauna y flora que habitan los ecosistemas de la zona actualmente están amenazadas por actividades antrópicas que han modificado los sistemas regulatorios ambientales tradicionales. Las causas principales de esta problemática ambiental son: la ocupación de áreas de reserva y parte de los resguardos por colonos; deforestación; explotación ilegal y sin control de recursos de fauna y flora y la presencia de grupos al margen de la ley[5].

Fauna

Fauna representativa de la zona: La fauna de la región se encuentra relacionada con la vegetación, clima, fuentes de agua, fertilidad del suelo y actividades antrópicas. La región de Guainía, por su ubicación especial de selva oriental (como área de transición y contacto entre una variedad de regiones geológicas, geomorfológicas, climáticas, hidrológicas y botánicas) alberga una notable variedad de especies de fauna. Se han registrado alrededor de 90 especies de aves que corresponden al 40.48% de las familias y el 5% de las especies de aves registradas para Colombia, y 36 especies de mamíferos distribuidos en 7 órdenes, 16 familias y 29 géneros. Se han identificado 28 especies de murciélagos distribuidas en 4 familias y 18 géneros, y 31 especies de peces. Entre los animales registrados para la zona se encuentran:

  • Mamíferos: danta, lapa, tigre, venado, picure, conejo, armadillo, chigüiro, osos hormigueros, zongo o perezoso, ardilla, delfín o tonina y micos de varias especies.
  • Aves: pava, paujil, gallineta, tente, pato, garza, loros, guacamayos, gavilán y búho.
  • Peces: bagre, palometa, payara, bocón, bocachico, morocoto o cachama, sardinas y variados peces ornamentales[5].

Flora

Vegetación característica de la zona: Las formaciones vegetales que predominan en Guainía son bosques o matorrales bajos con una vegetación leñosa dispersa y de poco diámetro. En la región se encuentran tres ecosistemas característicos:

  • El bosque o caatinga alta crece sobre suelos arenosos que contienen arcillas en buena proporción, y algo de limos en ocasiones, lo cual le da algo de fertilidad; por otro parte, no están sujetos a inundaciones prolongadas o niveles freáticos muy altos o filtraciones aceleradas de aguas que produzcan una rápida sequedad del suelo. Por lo tanto, el exceso de humedad o de sequedad, tienen efectos negativos en el crecimiento de las plantas. Este tipo de ambiente es propicio para la presencia de árboles rectos y delgados que no sobrepasan los 25 centímetros de diámetro, y alturas promedios entre 15 y 20 metros. El árbol predominante en los suelos menos ácidos es el uacu (Monopterix uacu); el más común y de mediano porte es el vébaro (Eperua purpúrea y Eperua leucantha), seguido de palmas, como el Seje (Jessenia Polycarpa) y la patabá (Jessenia batava).
  • El arrabal o caatinga media es el tipo de formación florística predominante en el Guainía, por cuanto cubre la mayor parte de las tierras interiores desde el río Inírida hasta el Isana, y la parte occidental de las tierras interiores entre el Guaviare y el Inírida. Predominan los arbustos y pequeños árboles con altura entre los 8 y 12 metros y los 10 y 15 centímetros.
  • La sabana o caatinga baja es el ambiente de las criptógamas, especialmente los helechos Selaginella y Lycopodium; además, pequeñas palmas de Bactris y Geonoma y varias ciclantáceas, la más común es Sphaeradenia amazónica. Es importante mencionar que las palmas son las plantas más numerosas, variadas e importantes de la región, en cuanto a flora silvestre, y las segundas en importancia económica después de la yuca. Hasta el momento se conocen 52 especies de palma en la comisaría del Guainía. Su hábitat se ubica desde los bajos permanentemente inundados (palmas hidrofíticas), hasta las rocas estériles de los cerros (palmas litofíticas)[5].

Uso de los recursos naturales renovables

La alta diversidad de especies presentes en la cuenca del Orinoco les ha permitido a los habitantes del territorio desarrollar formas de manejo diferentes. En particular, los grupos indígenas tienen, desde tiempos ancestrales, sistemas propios de manejo de los recursos que han causado pocos impactos sobre éste. Las comunidades, de acuerdo a su ubicación y sistema de explotación, tienen complejos modos de utilización de las especies, muchas veces con fines medicinales y rituales1. De esta manera, los indígenas, en su conjunto, han subsistido gracias al uso alternativo de los recursos de sabana, selva y río, dependiendo de las estaciones lluviosa y seca[6].

Impacto ambiental

Proyectos

El resguardo está afectado por el bloque/contrato CPE5, operado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos[7]. De acuerdo al Mapa de Área Petrolera en Resguardos, de abril del 2011, este está declarado como área de hidrocarburos, susceptible a afectaciones dentro y en áreas adyacentes[8]. NOTA: Este análisis se hizo al sobreponer el Mapa de Áreas Petroleras dentro de Resguardo con la ubicación del resguardo según mapa del Sistema de Información Geográfico del Observatorio de Territorios Étnicos Recuperado de http://www.etnoterritorios.org/mig/map.phtml

Contaminación

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Cultivos de uso ilícito

No se encontraron registros de cultivos de uso ilícito dentro del resguardo para el año 2011.

Planes de manejo y ordenamiento ambiental territorial

Dentro de las estrategias de ordenamiento territorial del Plan de Ordenamiento Territorial del municipio, está aplicar la metodología desarrollada en el diagnóstico del Plan Básico de Ordenamiento Territorial para la identificación de los índices de necesidades físico-bióticas, económicas, socioculturales, político-administrativas y funcional-espaciales en cada uno de los resguardos y zonas urbanas. Estos deben servir para priorizar la inversión, focalizar los recursos y mejorar los niveles de eficiencia y eficacia de la gestión. Así mismo, dentro de las políticas, acciones y programas se encuentra la consolidación de suelos de expansión de protección integral de la ciudad, que comprenden las áreas existentes entre el límite del actual perímetro urbano y los límites de los resguardos que circundan a la ciudad[9].

Sistemas de organización y formas de gobierno

Gobierno propio y ley de origen

Ejercicio de soberanía sobre el territorio

El pueblo Puinave, habitante del resguardo Guaco Bajo-Guaco Alto ocupa la zona transicional entre la selva amazónica y las sabanas de la Orinoquia[10]. A lo largo de los años, ha construido complejas estrategias de adaptación a un entorno constantemente cambiante. De esta forma el pueblo Puinave se ha sedentarizado desde el siglo pasado en respuesta a la amenaza de empresas extractivas como la del caucho e influencias transformadoras como la evangelización[2]. Los Puinave han desarrollado amplios conocimiento para la pesca, la caza, los cultivos migratorios, la recolección de frutos, etcétera; cada una de estas actividades enraizada en conocimientos heredados generaciones atrás sobre el manejo del entorno, las constelaciones, las épocas reproductoras de los animales, sistemas mitológicos, etcétera. Pese a las presiones externas y la pérdida de tradiciones, el pueblo Puinave mantiene una relación interesante y armónica con el entorno, lo que los coloca en el centro de atención de diferentes actores con intereses alrededor de la conservación de la amazonia y sus recursos genéticos[11].

Autoridades tradicionales: transmisión de autoridad y conocimiento sobre el territorio

El pueblo Puinave solía caracterizarse por la presencia de cuatro especialistas espirituales: el Shamán, el Soplador, el Sabedor de Mitos y el Bailador. Sin embargo, a partir de la llegada de la misión evangelizadora de Sofía Müller el siglo pasado, los Puinave atravesaron una transformación cultural avasalladora, por lo que actualmente, la figura del Pastor protestante ha asumido el papel de mayor jerarquía dentro del resguardo, cumpliendo funciones similares a las del Shamán[12]. Esta transformación se dio en gran parte como un proceso sincrético, en el que los mitos de origen que hablaban del regreso de los mesías civilizadores Fupana y Ducjin, fue interpretado como la llegada de Sofía Müller y su misión protestante durante la crisis cauchera del siglo pasado[10].

Instituciones políticas y sociales indígenas

Autoridades y representantes indígenas: elección o designación

La comunidad del resguardo se organiza por medio de Clanes ancestrales o fratrias ligadas a un territorio mítico. El Capitán de cada uno de estos Clanes, usualmente un pastor protestante, es el encargado de preceder las reuniones, repartir los alimentos que son consumidos comunitariamente y dirigir el culto cristiano[12].

Espacios y acciones de reclamación y reconocimiento de derechos

El resguardo, representado por sus autoridades indígenas, hace parte de los procesos organizativos adelantados por la Asociación Consejo Regional Indígena del Guainía (ASOCRIGUA), organización de carácter regional que a su vez representa a la población del Departamento ante otras instancias como la Organización de Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana (OPIAC)[13]. La OPIAC ha encaminado sus esfuerzos al fortalecimiento organizativo, educativo, cultural y del ejercicio de la gobernabilidad, orientando sus acciones desde la Ley de Origen y el Derecho Propio[14].

Jurisdicción especial indígena

De acuerdo a su Ley de Origen y Derecho Mayor como pueblo Puinave, así como a la Constitución Política Colombiana, el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de las Etnias en 1992, la población del resguardo Tierra Alta tiene derecho a organizarse internamente, formular un Plan de Vida acorde a su cosmovisión y costumbres y generar acuerdos internos para el control de la población y la impartición de justicia[15]. De esta manera, las formas de control social dentro del resguardo están mediadas por regímenes de ocupación y uso del territorio, heredados tras siglos de ocupación armónica, así como por los valores y costumbres inculcados por la iglesia cristiana protestante que se insertó en la comunidad desde la década de los cincuentas[12]. En apoyo de este proceso de gobernabilidad, durante el evento Acuerdos para la Prosperidad, auspiciado por la presidencia de la república, el Ministerio del Interior a través de la Dirección de Asuntos Indígenas se comprometió a capacitar a los líderes del resguardo en Legislación, Jurisdicción Especial Indígena (JEI) y Sistema General de Participación[10].

Relación con actores e instituciones no indígenas

Autoridades e instituciones estatales y privadas

En el ejercicio de su gobierno propio, el resguardo establece relación y/o se ve afectado por las siguientes entidades y proyectos:

  • La Alcaldía Municipal de Inírida es la entidad encargada de la administración del presupuesto del Sistema General de Participaciones (SGP) asignado al resguardo, por lo que las autoridades del resguardo entablan relación con ésta para la adjudicación y manejo de dichos recursos. En este sentido, en el Plan de Desarrollo Municipal 2012-2015 se proyecta el mejoramiento de vivienda y saneamiento básico para la comunidad, así como la articulación de las autoridades indígenas y las entidades estatales para promover la igualdad de oportunidades, en aporte al proceso de fortalecimiento del sentido étnico y de valoración cultural de las comunidades indígenas y cada uno de sus individuos[16].
  • Por su parte la gobernación de Guainía se propone llevar a cabo el programa Un nuevo futuro para las etnias de Guainía, encaminado a generar una política pública departamental étnica. En este programa se contempla fortalecer la Oficina de Asuntos Indígenas para generar una articulación con la Jurisdicción Especial Indígena en diferentes aspectos, como el impulso y territorialización de los DH y DIH, mejorar la escasa cobertura en salud con enfoque diferencial y validar los datos obtenidos en el proyecto de Construcción de Memoria Histórica Departamental[17]. A pesar de esto, es importante mencionar que el departamento de Guainía se ha caracterizado por el abandono estatal y las dificultades de administración, debido a la centralización del poder en el municipio de Inirida[18].

Relaciones interétnicas

La región que ocupa el resguardo permanece en contacto con los países de Venezuela y Brasil, por lo que el resguardo es vecino territorial de los pueblos Sikuani, Cubeo y Tukano, así como mantiene relación con el pueblo Yanomami del otro lado de la frontera[19].

Actores armados

La región que ocupa el resguardo se caracteriza por la presencia constante del Frente 16, perteneciente al Bloque Oriental de las FARC. El accionar de este grupo se desarrolla alrededor de la frontera con Venezuela, punto estratégico que facilita el repliegue del frente, su abastecimiento y el tráfico y cultivo de estupefacientes[18]. Por su parte, el Estado ha hecho presencia a través de la Fuerza Pública, que ha incrementado su presencia a partir del año 2006, llevando a cabo controles al narcotráfico, especialmente con la erradicación de cultivos y destrucción de laboratorios[2]. La principal ambición de la Fuerza Pública es consolidar en el territorio del resguardo, un punto estratégico para el control del río Guainía. De esta manera, particularmente alrededor de las cabeceras de los ríos, se ha generado toda una dinámica de conflicto armado[20]. De hecho, la comunidad ha tenido que enfrentar constantes experiencias de desplazamiento[18] por lo que actualmente ve con temor y recelo la invasión paulatina que la Fuerza Pública ha realizado, en el control de la frontera binacional, abandonando en varias ocasiones material bélico por el territorio, para amenaza de los habitantes del resguardo[16].

Resguardos fronterizos

Aunque el territorio del resguardo no está situado en límite de frontera, el sector que ocupa es muy cercano a los países de Venezuela y Brasil, por lo que las dinámicas de la frontera lo afectan notablemente. De hecho este sector constituye un punto estratégico dentro de los intereses de diversos actores, al tiempo que implica contacto con diversas etnias que habitan en los tres países. De esta manera, el resguardo es en un escenario de disputa entre las FARC y la Fuerza Pública, por el control de tráfico de estupefacientes[18]. Por otro lado, las políticas aduaneras de la DIAN no solo prohíben la entrada de cualquier tipo de mercancía de los países vecinos, sino que dificultan el libre tránsito de los indígenas por la frontera[16] quienes históricamente mantienen lazos de relacionamiento con los habitantes de los países vecinos[19].

Uso, vocación y potencialidades de los suelos

Suelos

Características de los suelos

Los suelos de Guainía son pobres en nutrientes y de poca profundidad, y se han formado por el proceso de meteorización que durante milenios ha ocurrido gracias a la acción de la vegetación y el clima, caracterizado por lluvias de mediana y alta densidad y temperaturas típicamente cálidas. Sin embargo, las colinas y terrazas del bajo Guaviare son la excepción, ya que han sido formadas por procesos de sedimentación y erosión del río que han permitido la constitución de suelos profundos, con algunas posibilidades de explotación agropecuaria[21]. Los suelos se caracterizan por un nivel de fertilidad muy bajo en la fase de mineral; alto grado de acidez; saturación de bases muy pobres; contenido muy bajo de calcio, magnesio y potasio intercambiable para suplir los requerimientos de las plantas; marcada pobreza en fósforo aprovechable y altos contenidos de aluminio de cambio. Los minerales ricos en nutrientes se presentan en cantidades insignificantes, por el contrario, predominan minerales como caolinita y cuarzo, que no aportan elementos que enriquezcan el suelo[22].

Condiciones actuales

Intervención: Inicialmente el proyecto SIMCI determinó que en el 2006 el municipio tenía un área de 186 Ha de cultivos de coca[23]. La economía en la región gira alrededor de los sectores primarios y en éste se identifican sistemas productivos tales como: la agricultura itinerante de subsistencia realizado y organizado por las comunidades indígenas, además de ser la población indígena recolectora y cazadora, son en esencia cultivadores hortícolas. La organización social y los elementos predominantes de su cultura giran alrededor de la “Conuco”, sobre la cual el indígena y su familia ejercen su particular sistema de producción agrícola de las selvas tropicales con la siembra de la yuca brava (Manihot esculenta), el plátano (Mussa paradisiaca), la piña (Ananas comosus), el ñame (Dioscorea spp.), el ají (Capsicum annum), las tinturas vegetales, frutales nativos con los cuales el indígena deriva parte de su subsistencia y cultura. La agricultura es itinerante al cabo de algunos años el pedazo de selva derribado para el cultivo de la conuco se regenera; claro está, que existen otros sistemas de producción con fines comerciales principalmente ubicados en la vega del río Guaviare utilizado por la población no indígena principalmente, quiénes abastecen de algunos productos de la canasta básica a Inírida[24]. También en esta zona se presenta la producción ganadera quiénes abastecen el departamento eficientemente al punto de no requerirse de importación de carne bovina, siendo esta de buena calidad, sin embargo no se cuenta con una planta de sacrificio que opere en condiciones óptimas, afectando la comercialización en el municipio de carne de res, cerdo y pollo[2]. La explotación pesquera se realiza a lo largo de todo el río Guaviare y, en menor escala, en los ríos amazónicos de aguas negras, como el Inírida, Río Negro y Guainía, pero también en los caños y lagunas. En la temporada de verano, entre noviembre y marzo, la presión sobre estos recursos es alta. Existen reportes de venta promedio de pescado fresco de cerca de 7.500 kilos mensuales. Es de señalar que el municipio de Inírida, a donde los pescadores artesanales traen su producto, no cuenta con cuartos fríos ni con infraestructura con condiciones sanitarias básicas[21]. También en el departamento del Guainía y más exactamente en los alrededores de Inírida se lleva a cabo la explotación maderera practicada por colonos e indígenas quiénes abastecen el mercado interno de este producto, con maderas de óptima calidad como el Sasafrás, el Chicle, el Pavito, Parature, Almanegra, Laurel entre otras, maderas a las cuales se les están practicando análisis con fines industriales con un excelente potencial de negocios. La fibra de chiqui – chiqui tradicionalmente se ha comercializado a lo largo de muchos años y aún se sigue haciendo para el interior del país, abasteciendo el mercado de Medellín para la fabricación de escobas[24]. Fenómenos de degradación de los suelos del resguardo: En el territorio indígena se tienen problemas respecto al mal uso de los suelos, conllevando a la pérdida de sus propiedades por Sobre-pastoreo, Contaminación por agroquímicos, Quemas y Sitios sagrados no se respetan. También, debido a los cultivos o sistema de chagras, pues por su ubicación en las riveras de un río y sus afluentes de aguas negras cuenta con pocas nutrientes lo que hace más sensible los suelos al agotamiento. La tala del bosque deja los suelos descubiertos que al quedar expuestos sufren rápidamente procesos de degradación de tal manera que el ecosistema no logra recuperar fácilmente. Se ha señalado que los sistemas productivos indígenas son hasta la actualidad los más apropiados para manejar sin deterioro esta región[25].

Vocación y recursos alternos

Utilidad

En general los suelos de la Amazonia solo permiten un uso agrícola por algunos años. Claro está, que la vegetación ha desarrollado estrategias que permiten mantener una biomasa alta en estos suelos tan frágiles (poco fértiles) a partir de la captura de nutrientes que obtiene de su propia descomposición mediante estrategias como la creación de una capa de raicillas finas que atrapan estos nutrientes, una alta diversidad y especialización entre los componentes del sistema y una compleja red de relaciones que mantienen el suelo cubierto con una exuberante vegetación con la que se asocia la selva amazónica, además de problemas degradativos del suelo en zonas descubiertas, radica en que estos suelos, a excepción de las zonas de vegas de los grandes ríos de origen andino, por lo general son poco aptos para sistemas agrícolas permanentes, sin grandes inversiones para el mejoramiento de suelos y aplicación de fertilizantes y sin mayores inversiones solo soportan una potrerización para una ganadería extensiva poco productiva y altamente degradante[25].

Recursos minerales

Según el IGAC, en el municipio hay una producción de oro entre 770 y 17.000 gramos, y de plata entre 20 y 6.000 gramos[26]. En los últimos 20 años se ha presentado la explotación del oro en los ríos Inírida y Guainía, explotación que se la han practicado en asocio con colonos, pero dicha explotación ha sido de manera desordenada, faltándole tecnología para su eficiente explotación y sobretodo trámites de legalización. En el momento esta actividad se encuentra suspendida por la autoridad ambiental, pero de surtirse todos los trámites legales pertinentes se vislumbra como una actividad económica prometedora sobre todo cuando son las mismas comunidades quiénes han manifestado su interés por participar del negocio[27]. También se vislumbran oportunidades en la explotación de otros minerales que hacen parte de las llamadas tierras raras (Tantalio, circonio, coltán casiterita, estaño, diamantes, arenas negras entre otras.) minerales por los cuales las comunidades del río Inírida se encuentran solicitando autorización para su explotación y dadas las crecientes solicitudes de exploración y explotación ante el INGEOMINAS muy seguro vendrán oportunidades de negocios en este campo[24].

Importancia, uso y aprovechamiento actual

Prácticas productivas-UAF

Los Puinave practican un tipo de horticultura itinerante de tumba y quema, actividad que complementan con labores de caza, pesca y recolección de frutos. Antes de la evangelización poseían un conocimiento astronómico aplicado al manejo práctico del ambiente; un calendario estelar en el cual las constelaciones eran tomadas como señales de fenómenos naturales, a la vez que marcaban los ciclos reproductivos de los animales. Los meses de septiembre, octubre y noviembre se dedican a seleccionar los campos de cultivo; en el mes de marzo se quema el terreno y se deja listo para la siembra, que comienza con las lluvias, durante los meses de abril y mayo; la parcela cultivada recibe el nombre de Timot, que significa "campo de yuca", porque la yuca es el producto más importante dentro de sus sistema de alimentación, de ésta los Puinave distinguen 28 variedades entre las que se encuentran la amarilla, negra, azul, morada, bajita, blanca, verde, de estrellas, de cafuche, de mico, de pescado, de lapa, de garza, de mico maicero, de babilla, de almidón y de viejita. La apertura de un nuevo conuco se hace de acuerdo con los ciclos climáticos mediante el sistema de tala y quema; en estos generalmente se cultiva yuca (Yucca filamentosa), ají (Capsicum annum), guama (Inga edulis), plátano (Mussa paradisiaca), caimo (Chrysophyllum cainito), tupiro (Eryngium foetidum), caña (Saccharum officinarum), piña (Ananas comosus), marañon (Anacardium occidental), ñame (Dioscorea spp.) y plantas medicinales; cada año se abre un nuevo campo, lo que indica que cada familia posee como tres parcelas que son cultivadas en distintas épocas parta garantizar una constante provisión de alimentos. La recolección es básicamente una actividad femenina, aunque en las épocas de cosecha toda la comunidad puede participar de ella[28]. La pesca es la otra actividad económica importante después de la horticultura, entre otras cosas porque es la principal fuente de proteínas; las técnicas de pesca varían de acuerdo a la estación del año, pues los volúmenes también varían, de tal forma que en verano (junio) se produce la subienda porque los niveles de los ríos disminuyen y se pueden utilizar flechas y arpones, mientras que en los períodos de invierno las trampas se convierten en instrumentos imprescindibles. La recolección y la cacería no son actividades económicas prioritarias. La recolección de frutos es estacional; se produce cuando los indígenas salen de pesca o realizan viajes al conuco. En el caso de la cacería, ésta actividad ha disminuido considerablemente ante el agotamiento de algunas especies y la disminución de la fauna[2]. UAF: En todas las cifras se ha asumido que la totalidad de los territorios de los resguardos son de uso agropecuario o que están en condiciones de ser explotados para producir bienes. Este es un supuesto exagerado (hipótesis nula) que no tiene en cuenta la cultura y tradiciones productivas, ni descuenta en los territorios colectivos las áreas protegidas o no aptas para la actividad productiva y tampoco descuenta los lugares sagrados o en donde está prohibida la actividad económica. Si se introduce, como corresponde, esta restricción, el cuadro de tenencia efectiva de tierra por parte de las comunidades indígenas varía considerablemente y no se podría hablar de ninguna forma equivalente a la mediana o gran propiedad. En el departamento de Guainía se presenta la gran escala con más de 10 UAF[29].

Plan de desarrollo

Impactos en los territorios indígenas

Inicialmente en el plan de desarrollo municipal se tiene que, “Respetaremos la destinación e inversión de los recursos acordados por las comunidades que conforman los diferentes resguardos, realizándoles acompañamiento y seguimiento a la buena inversión y destinación de sus recursos; cofinanciaremos proyectos que sean de impacto y trascendencia comunitaria en nuestras comunidades rescatando la identidad cultural”. Ya para los diferentes sectores se hacen apuestas sectoriales y soluciones como[24]:

  • Reglamentar de manera específica el uso del suelo en las áreas urbanas y de expansión, de acuerdo con las normas y necesidades del municipio.
  • Realizar convenios con el IGAC para las actualizaciones catastrales y avalúos de predios.
  • Fortalecimiento del sector agropecuario.
  • Concertación y definición de políticas mineras en el municipio.
  • Generar e implementar una política pública para
  • Fomento del programa Jóvenes Rurales Emprendedores SENA.
  • Incentivar la formulación de proyectos productivos.
  • Impulsar la creación de microempresas para la producción de derivados de la
  • Yuca.
  • Fomento de programas agrícolas, pecuarios, turismo.
  • Implementación de microempresas en las comunidades indígenas.
  • Promoción de programas de capacitación para la creación de unidades productivas Autóctonas.
  • Propulsar la creación de microempresas basadas en la producción y comercialización de productos agrícolas.
  • Impulsar fondos de apoyo con capital semilla.

Estrategias de conservación

Como estrategias de conservación se adelantan proyectos tales como[24]:

  • Formulación de una política de incentivos para la conservación de predios de importancia ambiental.
  • Reforestación Protectora en sitios críticos de erosión.

Para el plan básico de ordenamiento territorial se tienen unos objetivos en términos de físico y bióticos como[30]:

  • Reducción de los niveles de impacto en el ámbito general y urbano y rural de los diferentes eventos de riesgo y amenaza, tales como deslizamientos, inundaciones. Contaminación, erosión y otros de acuerdo con los índices de afectación territorial.
  • Adopción de procedimientos claros para la reducción de la influencia de las decisiones en materia de uso, transformación y ocupación de los elementos Bióticos (suelo, aire, agua, flora, fauna), en relación con los siguientes aspectos que afectan cada una de los demás subsistemas, los cuales se consideran objetivos específicos: Influencia de los sistemas de producción agropecuaria, industrial y extracción minera en la conservación y sostenibilidad de los recursos naturales; influencia del suelo actual de la tierra en su productividad y en el recurso hídrico; influencia del uso actual de la tierra en la calidad de vida de la población.
  • Resolución de problemas comunes interregionales con Municipios y resguardos que comparten biofísica.
  • Promover prácticas de manejo sostenible de suelos que fortalezcan la producción agropecuaria, la seguridad y diversidad alimentaria limpia.

Planes de vida

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Demografía

Estructura, densidad y distribución poblacional

Censos y proyecciones

El resguardo según la resolución de constitución fue creado para beneficiar a la comunidad indígena Curripaco (también denominados Kurripaco, Baniva, Waquenia, Kurrupaku)y otras de Tierra Alta El Instituto Colombiano de Reforma Agraria por medio de la Resolución 036 de 2000 constituyó el resguardo Tierra Alta y adjudicó a la comunidad 277 hectáreas. La población del resguardo según:

  • Resolución de constitución número 036 de 2000 –INCORA-: la comunidad se encontraba conformada por 71 personas agrupadas en 13 familias.
  • El Censo Nacional de 2005 del DANE: reportó 105 indígenas en el resguardo.
  • Proyección estadística a 2012 –DANE-: se estima que para este año la población indígena del resguardo asciende a 103 personas.

La densidad población con respecto al año en el que se constituyó el resguardo correspondía a 3,90 hectáreas por habitante, y con base en la proyección poblacional del DANE para el año 2012, esta densidad es de 2,68 hectáreas por habitante.

Poblamiento y distribución espacial de la población

El pueblo Curripaco se encuentra localizado en el río Isana y cabeceras del río Negro, sobre las márgenes izquierda y derecha del río Vaupés, departamentos de Guainía, Vaupés y Vichada. Algunos Curripaco se encuentran en la ciudad de Inírida en el barrio La Primavera. La comunidad indígena de Tierra Alta se encuentra localizada en la ribera izquierda del caño Coco, afluente del río Guaviare, en el municipio de Puerto Inírida. Los caseríos curripaco están conformados por casas familiares donde predomina la familia nuclear; las familias no solamente comparten la vivienda sino que forman la célula productiva para su subsistencia. La vivienda tradicional ha sido dejada completamente; las casas de tipo palafítico, de madera y techo de palma, piso de esterilla, sin paredes, sin divisiones internas, se ha cambiado por la vivienda del colono de la región, consistente en una asa rectangular, estructura de madera, paredes de bahareque, piso en tierra, techo de zinc, divisiones internas como salón, alcobas y la cocina separada del cuerpo de la vivienda.

Sistemas de parentesco

Parentesco

La comunidad del resguardo se organiza socialmente en la familia, cada una de ellas tiene sus sitios de vivienda en casco urbano municipal, pero a diario laboran en sus conucos individuales para beneficio del núcleo familiar. Los Curripaco en su organización social tradicional se caracterizan por la existencia de cinco fratrías ligadas a un territorio mítico. Entre los clanes los parientes pueden ser afines o consanguíneos, estos últimos divididos a su vez en mayores y menores. Actualmente están organizados en comunidades formadas por unidades familiares -hermanos y primos con sus esposas e hijos- que a su vez constituyen el núcleo económico de producción. Su patrón de filiación es patrilineal y exogámico. Se mantienen alianzas matrimoniales con los grupos Curripaco, Puinave, Kubeo y Piapoco y también con los colonos de la región[6].

Movimientos migratorios y desplazamientos

Migración y desplazamiento

Entre 2003 y 2006, el número de personas recibidas en el departamento es superior al de expulsadas. Esta particular situación no tiene parangón en otros departamentos del país para un periodo tan largo. El año pico del desplazamiento es 2005, cuando fueron expulsadas 535 personas y recibidas 779. El mayor expulsor es Barrancominas, en particular en 2004 y 2005. El alto número de personas recibidas en el departamento se debe principalmente a migraciones relacionadas con la intensidad de la confrontación armada desde los departamentos de Meta, Guaviare (Tomachipán, Miraflores) y Vichada (Cumaribo). Por otra parte, los desplazamientos interdepartamentales, inter o intracorregimientos o veredales no quedan registrados en la mayoría de los casos. Más que por razones de seguridad, la problemática aquí parece estar relacionada con las distancias grandes que separan estos corregimientos de la capital departamental, donde se entregan las ayudas de emergencia, es decir vale más transportarse desde el río Guainía hacia Inírida que el monto de la ayuda otorgada por la Agencia Presidencial para la Acción Social. En el momento, existen en Guainía 3.000 personas desplazadas, un 10% de la población total, de los cuáles un 70% son indígenas. Por falta de compromiso institucional de las entidades territoriales, estas personas no han alcanzado todavía la fase de estabilización socioeconómica y no parece existir un enfoque diferencial en lo atinente a la atención a la población indígena. Sin embargo, después de visitar los barrios conformados esencialmente por indígenas desplazados en Inírida, tales como El Porvenir, la Américas, Brisas del Palmar, El Limonar, El Paujil, Galán y Primaveras I y II, parece claro que en algunos de los casos se benefician de suficiente espacio, vivienda, luz, y agua. Sin embargo, falta que se impulse con esta población vulnerable el fomento microempresarial dado que estas personas no encuentran trabajo en la capital departamental y no tienen facilitad para acceder a los créditos (Banco Agrario). En este contexto, un punto a favor resulta ser que las ayudas de emergencia se consiguen directamente en la capital departamental, evitando retrasos en la entrega de las mismas. En Guainía, el desplazamiento se efectúa por razones de orden público, pero también económicas, ya que Inírida es el único foco de inversión en el departamento[31].

Vulnerabilidad poblacional

El departamento de Guainía es el segundo departamento con mayor porcentaje de población indígena (después de Vaupés). El censo DANE de 2005 reportó 11.595 personas autoreconocidas como indígenas que representaban el 64,9% de la población del departamento, en particular en el área rural de Puerto Colombia, La Guadalupe y Cacahual que oscilan entre 98 y 99 % así como en Barrancominas (83.9%) y San Felipe (84.4%). Por lo anterior, un alto porcentaje de las viviendas en el departamento son casas indígenas (37%) y la mayoría del territorio departamental está constituido por resguardos; la pertenencia étnica se concentra en los pueblos Curripaco, Puinave, Piapoco y Sikuani, sin embargo, también están establecidos en el departamento indígenas de la etnia Guahibo y otras comunidades provenientes del Vaupés. La población indígena del departamento presenta un cuadro de vulnerabilidad generalizado que se circunscribe en:

  • Altos índices de Necesidades Básicas Insatisfechas –NBI-.
  • Contaminación de fuentes hídricas (ríos y caños).
  • Difícil situación en lo que atañe a salud y educación en las comunidades indígenas sobre el rio Guainía y el Alto Inírida.
  • Vulnerabilidad ante macroproyectos por la no realización de consulta previa con las comunidades.
  • Desplazamiento originado por razones de orden público y económico.

Seguridad y soberanía alimentaria

Seguridad alimentaria

Producción y consumo La horticultura, la pesca y la cacería, sustentan su economía. Utilizan la técnica agrícola de rotación de terrenos y la siembra en conucos que dejan descansar durante 3 años. El principal producto de su dieta es la yuca brava; también cultivan piña, ají, lulo, ñame, caña, chontaduro y plátano en menor medida. La artesanía constituye un renglón importante dentro de su economía; por lo general fabrican canastos, rayadores y objetos de cerámica para la venta; así mismo, realizan actividades extractivas de pandare, chicle, caucho y la fibra de chiquichiqui, una palma para fabricar escobas. Las relaciones productivas responden a los patrones de interdependencia que estos hombres mantienen con el medio muy ligado a la subsistencia. Aunque las pautas culturales se vengan perdiendo, persiste la esencia misma de respeto a la naturaleza que como una ley inherente permite la racionalidad y el manejo del medio circundante, logrando de esta manera un equilibrio ecológico que permite el respeto y manejo consciente de la vida y reproducción biológica sin alterar los ciclos; en el caso de la cacería que es abundante en estas zonas, racionalmente se cazan solo los animales adultos procurando que no sean hembras. La pesca que también es abundante, se realiza procurando no alterar o destruir estos medios de subsistencia[12]. A pesar que las comunidades indígenas del departamento conservan sus sistemas productivos y estos están dirigidos a satisfacer la demanda de la población indígena, son sistemas que se basan en la subsistencia y que no satisfacen los requerimientos nutricionales de las comunidades. Según, el Plan de Desarrollo Departamental, en Guainía en el área rural, específicamente en las comunidades indígenas, la desnutrición crónica en menores de 5 años es del 17,9% y la aguda del 3,6%[32].

Soberanía alimentaria

Los suelos de esta región (bosque húmedo tropical) son generalmente pobres y el control de malezas es difícil; para escoger la tierra los Puinave prefieren las zonas con declives suaves, y por lo tanto con una superficie bien drenada, para evitar que las lluvias arrastren la capa vegetal. El color, la textura del suelo y las características de la vegetación adyacente, son para ellos indicativo de la esterilidad o relativa fertilidad del suelo. La tierra de los morichales no es apta para sus cultivos por ser anegable y el indígena lo reconoce gracias a la presencia del moriche rebalsero (Mauritia flexuosa) y a la abundancia de helechos (Asplenium sp). En cambio los suelos negruzcos de frutales, caracterizados por la presencia del seje (Jessenia poycarpa), moriche alto (Mauritia casana) y chontaduro, son elegidos para sus conucos o sembrados. Los Puinave diferencian varios tipos de suelo. La tierra nití es de varias clases: nitishao, tierra pedregosa especial para la yuca; nitipí, tierra negra de mejor calidad para cultivar caña, yuca y frutales; nitijut, tierra amarilla utilizada en la construcción de la casa; jure, tierra arenosa blanca que sólo es utilizada para el cultivo de la piña, lulo silvestre y marañón. La parcela cultivada recibe el nombre de Timot, que quiere decir campo de yuca. Se abre un nuevo campo cada año, razón por la cual cada familia tiene como mínimo tres parcelas: la chagra sembrada el año anterior, una vez se recoge la segunda cosecha se abandona; la que está produciendo la primera cosecha y la recién sembrada que todavía no está en producción. De esta forma se asegura un aprovisionamiento permanente de alimento fundamental en su dieta[33].

Salud y educación

Salud La salud para los Pueblos Indígenas, es el conjunto de condiciones territoriales, ambientales, espirituales y físicas que le permiten a una familia la convivencia y la tranquilidad para el buen vivir en comunidad y con la naturaleza. La salud indígena incluye todas las prácticas de prevención y protección del cuerpo que realizamos durante las diversas etapas de nuestras vidas, basada en dietas, conjuros, en una alimentación sana, en la actividad física productiva, en la vida familiar y comunitaria. Las prácticas curativas de salud indígena, hacen parte del saber heredado de generación en generación, que se basa en uso de plantas medicinales y en el conocimiento espiritual profundo de los dueños y de los animales de la selva y el agua (ríos, lagos y chuquiales). Se fundamenta en diversas técnicas de manejo y conocimiento de curación que permiten recuperar el buen vivir, como: espiritismo, rezanderos, yerbateros, mentalistas, banqueros, parteras, sobanderas, entre otros[34]. Educación “Nuestros principales problemas son: dificultad en los desplazamientos según la época del año, verano o invierno; las grandes distancias que hay que recorrer en el río para llegar a las escuelas; altos costos del combustible; aislamiento en comunicaciones; difícil acceso a energía y agua potable. Yo creo que estas son las grandes problemáticas que afectan la baja eficiencia de la prestación del servicio educativo en el Departamento del Guainía”. La implementación de la etnoeducación y la prestación del servicio educativo presentan serias dificultades en el cumplimiento de los objetivos de cobertura, calidad e implementación de la política educativa por parte de las entidades territoriales en las regiones. Estas dificultades tienen que ver con factores que, para el caso del departamento del Guainía, van desde la condición socioeconómica de sus habitantes hasta las condiciones geográficas y de orden público de esta zona. Es decir, no existen las condiciones económicas por parte de las familias para enviar los niños a la escuela porque existen problemas de desplazamiento, por tanto, los costos escolares y de sostenimiento por fuera de las comunidades no puede ser asumido por los padres y se presentan altos niveles de deserción escolar. Respecto a la deserción escolar, se expresa, por parte de los actores sociales, que este problema también es responsabilidad de los maestros por la falta de formación pertinente a las condiciones sociales y culturales de las comunidades, la falta de investigación en este campo, las dificultades en el proceso de enseñanza-aprendizaje del castellano porque la mayoría de los estudiantes son hablantes de lenguas nativas y la inexistencia de un programa educativo dirigido especialmente a población indígena y asociado a las demás áreas de conocimiento de manera transversal. En este sentido, se considera problemático el desconocimiento de las autoridades tradicionales en los procesos de evaluación del desempeño docente y la falta de representación de las comunidades, especialmente de los maestros, en los espacios de discusión y concertación de temas educativos, principalmente en la elaboración de PEIs y PECs propios en concordancia con los criterios de la etnoeducación y como respuesta a la falta de asesoría por parte de la Secretaria de Educación en este aspecto. En relación a la implementación de la política, en el departamento del Guainía existe desconocimiento de la normatividad educativa y legislación indígena vigente por parte de la Secretaría de Educación, esto en razón de la no aplicación del decreto 804 como directriz departamental a pesar de la petición de implementación de esta normatividad por parte de las comunidades. Esta situación ha generado falta credibilidad en las instituciones, además del incumplimiento de acuerdos anteriores, la falta de información concreta y precisa sobre la situación de la prestación del servicio educativo en el departamento y la falta de voluntad política para apoyar la Etnoeducación porque su implementación depende de las administraciones de turno. En este sentido también se identifica, por parte de los actores sociales, la falta de vigilancia en el cumplimiento de la política educativa por parte de los maestros y organizaciones indígenas. A estas situaciones, de acuerdo a lo expresado por los actores sociales en el desarrollo de la mesa, se suma la falta de adecuación del sistema educativo a la situación de movilidad de los niños y niñas indígenas, la falta de infraestructura física y el problema de las fusiones de los establecimientos educativos del departamento, el pago de docentes con recursos de transferencias y el no reconocimiento de los estudiantes indígenas[35].

Oferta institucional

Oferta institucional

Estatal

Según el Plan de Desarrollo “Un nuevo Futuro” 20120 -2015 Guainía, para el año 2032, será un departamento próspero, productivo y estará fortalecido institucionalmente. Su productividad se habrá incrementado substancialmente gracias al aprovechamiento responsable y sostenible de su potencial turístico, ambiental y minero. Preservará su entorno ambiental y las instituciones democráticas serán respetadas por la transparencia y eficiencia inmersas en sus actuaciones. Tendrá como eje social los Planes de Vida de las comunidades indígenas, el respeto y la garantía de los Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario. Esto logrado a través del cumplimiento de los programas ofrecidos por el mismo como son Un nuevo futuro para la salud pública que pretende fortalecer el proyecto de salud Indígena departamental con enfoque diferencial y abalado por las autoridades indígenas, crear e implementar un modelo de atención intercultural en salud con el reconocimiento de los payes indígenas en su modelo de atención. Infraestructura del transporte para un futuro que plantea la construcción de muelles en las comunidades indígenas de los ríos Inírida, Atabapo y Guainía. El programa Energía para un Nuevo futuro contempla la instalación del sistema de paneles solares en las comunidades indígenas. Para el área rural, se proponen viviendas de acuerdo a los Planes de Vida Indígenas, su tipología, su espacios y materiales, lo más próximo a preservar su cultura, siempre y cuando sea una vivienda digna; por ende implementar macroproyecto de vivienda de interés social urbana, rural e indígena. A finales del año 2011, se constituyó ante Cámara de Comercio, la Empresa Departamental de Aguas de las Comunidades Indígenas “ASIGUA”, quien va a ser la encargada de la operación, funcionamiento, puesta en marcha y mantenimiento de los sistemas de acueducto rural, (sin corregimientos departamentales). Con el propósito de dar continuidad a las acciones que se han venido desarrollando en cumplimiento a la Política, del Plan Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional y de los compromisos adoptados para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en los CONPES 113 de 2007 y 91 de 2005, las diferentes instituciones formularon el Plan Departamental y Municipal de Seguridad Alimentaria y Nutricional “CATUMARE 2010-2019”, el cual fue aprobado por la Asamblea Departamental. Se presentan dos sistemas de producción bien definidos: a) Producción indígena mediante el Modelo de Economía Itinerante, b) Producción del colono mediante Modelos Andinos o tradicional. A través de la Secretaria de Educación Departamental se ejercen funciones de coordinación de las actividades culturales, aportando con acciones de creación de dos (2) casas de cultura en los corregimientos de Barrancominas y san Felipe, para la práctica musical de los niños, niñas y jóvenes y punto de encuentro cultural y dialogo desde la casa de la cultura con los procesos de escuela de formación en danza, música, artesanía, dibujo y punto de museo, con instructores de las área afines. De otra forma se pretende establecer una ruta integral para el acceso a subsidios que facilite la adquisición de vivienda a 50 familias víctimas del conflicto armado con enfoque diferencial para mujer cabeza de familia e indígenas, gestionar la conformación 10 nodos productivos anuales con madres cabeza de hogar, con la política diferencial de mujer indígena y víctimas de violencia, crear y operativizar la oficina de asuntos indígenas, reconocer e integrar la jurisprudencia especial indígena en los programas y proyectos de la administración dirigidos a las comunidades indígenas, articulando las iniciativas de sus autoridades[36]

Organizaciones indígenas

Las organizaciones indígenas pertenecientes a este territorio son el Consejo regional indígena del Guainía – CriGua y la Unión de Indígenas de Guainía y Vichada, Organización Puinave del Guainía (OPDEGUA); Asociación de Autoridades Tradicionales Indígenas Curripacos del río Guainía (AICURIGUA), estas lucha por la vida y la preservación de los pueblos indígenas y prestan especial atención y concentración en las relaciones binacionales ya que sus etnias poseen comunidades en otros países de frontera. Estas organizaciones participantes de loos acuerdos de la Mesa Regional Étnica Departamento del Guainía, tomando como referencia los planteamientos contenidos en el documento de acuerdo producido al cierre de la concertación propone: Aplicación efectiva de la legislación etnoeducativa e inclusión en el Plan de Desarrollo Departamental en concertación con las Autoridades y Organizaciones Indígenas. Declaratoria del Departamento de Guainía como territorio étnico de frontera en los Acuerdos Trinacionales. Desarrollo de una política lingüística y sociolingüística departamental, concertando con las organizaciones indígenas y priorizando la unificación de alfabetos. Fortalecer los mecanismos de veeduría ciudadana regional, nacional e internacional para garantizar la estabilidad de las políticas etnoeducativas. Construcción del Banco de Proyectos etnoeducativos y estímulos a establecimientos que trabajen proyectos etnoeducativos[37]

ONG y organizaciones privadas

La Fundación Gaia Amazonas ha orientado sus acciones a la conservación de la selva amazónica a partir del ejercicio de los derechos de los pueblos indígenas, en un trabajo desde lo local con las comunidades. Con base en este esfuerzo se han construido estrategias de gobernanza y conservación que hoy influyen en las políticas públicas regionales y nacionales, y hacen parte de redes y programas transfronterizos. En términos generales el acompañamiento, apoyo y asesoría que Gaia Amazonas brinda a los pueblos indígenas, ha evolucionado a través de los años de la siguiente manera: Organización de las comunidades en Asociaciones de Autoridades Tradicionales Indígenas (AATIs) en tres departamentos (Amazonas, Vaupés y Guainía) para desarrollar la gobernanza local y generar propuestas zonales en manejo ambiental, gobierno propio, educación y salud. Promover procesos de gobernanza ambiental en el Noroeste Amazónico, fundamentados en la salvaguarda de las culturas indígenas y de la biodiversidad. Buscamos desarrollar el ejercicio efectivo de los derechos de los pueblos indígenas, valorar su conocimiento tradicional, consolidar espacios de coordinación entre sus autoridades y las del Gobierno, promover la sostenibilidad ambiental y económica de la región, contribuir a la adaptación al cambio climático. Los principales avances se enuncian a continuación: -Establecimiento de resguardos indígenas sobre 26 millones de hectáreas con propiedades colectivas de los 70.000 indígenas que habitan, para su gestión, administración y reconocimiento constitucional, en su calidad de inalienables, imprescriptibles e inembargables -Conformación de diecisiete gobiernos indígenas, AATIs (Asociaciones de Autoridades Tradicionales Indígenas) en los departamentos del Amazonas, Guainía y Vaupés para gestionar, administrar y conservar sus territorios con base en sus culturas representando a 23.600 indígenas, con un área de influencia de 13 millones de hectáreas. -Descentralización del servicio de educación básica primaria en manos de seis AATIs,que cuentan con 84 escuelas comunitarias reconocidas oficialmente, currículos propios y maestros indígenas capacitados en educación intercultural. -Conformación de Amazonas 2030 con la Revista Semana, Cecodes, Alisos y Etnollano. -Creación con The Gaia Foundation (UK), del intercambio Amazonas-África entre los gobiernos indígenas y la Red Africana de Biodiversidad. -Construcción de planes de salud intercultural basados en la medicina tradicional por parte de las nueve AATIs con sistemas de vigilancia epidemiológica, seguridad alimentaria, vacunación, fumigación, salud sexual y reproductiva, atención a la niñez y salud oral adecuados a los contextos locales. -Promoción de la conformación de áreas protegidas sobre 4 millones de hectáreas de selva amazónica. -Definición de políticas públicas entre las AATIs y el gobierno a partir de los procesos locales en educación, salud, ordenamiento territorial y manejo ambiental. - Negociación en 1989 de la Convención sobre Pueblos Indígenas y Tribales (Convenio 169 de la OIT), ratificada en Colombia por la Ley 21 de 199[38]

Agencias de cooperación internacional

La cooperación internacional hace presencia desarrollando los siguiente procesos en el marco del apoyo a la gobernabilidad, autonomía y el derecho propio de los pueblos indígenas: Fortalecimiento de la Autonomía Comunitaria en Torno a Vida, Territorio, Medio Ambiente, en sub-regiones Amazónicas CORP. Desarrollado por la corporación ECOFONDO con recursos internacionales de los Paises Bajos.) Apoyo a la buena gobernabilidad para la conservación y el manejo sostenible de los bosques tropicales de la amazonia. En la ejecución del proyecto interviene la Fundación Gaia, financiado con recursos de la Embajada alemana[39]

Aspectos jurídicos y legales

Trámites y necesidades en materia territorial

El resguardo se titula mediante Resolución No. 036 del 03 de octubre de 2000 del INCORA[40] (hoy INCODER). El territorio al que pertenece este resguardo se ubica en las márgenes de ríos y caños de la región, como el Río Guaviare, que cuenta con gran abundancia biológica, suelos aluviales y materiales orgánicos que son arrastrados durante todo su recorrido desde la cordillera en dirección este y oeste. La autonomía territorial es uno de derechos más irrespetados, esta situación se debe a factores externos a la comunidad indígena, como el desplazamiento forzado al que es sometida debido a la falta de oportunidades para subsistir dignamente en sus tierras; existen también otras causas, como las olas invernales y, en algunos casos, la intervención de los grupos armados ilegales. Sin embargo, el Estado ofrece un subsidio de vivienda para atender a los grupos desamparados y, aunque este es fundamental para las comunidades indígenas, no es suficiente para abastecer completamente al resguardo; en primer lugar, porque el valor del subsidio es insuficiente para conseguir una vivienda que cumpla con las condiciones óptimas de saneamiento básico y, en segundo lugar, porque genera un conflicto cultural y social que podría afectar profundamente las costumbres de estos pueblos indígenas. Necesidades: Es necesario encontrar mecanismos para financiar viviendas que cumplan con las condiciones de vida de estas culturas, así como con un estándar mínimo de calidad para garantizar su supervivencia como grupo constitucionalmente protegido. Teniendo esto en cuenta, es indispensable evitar los conflictos sociales que pueden surgir con los programas de vivienda, propendiendo por las costumbres ancestrales de los pueblos indígenas; es decir, teniendo en cuenta los planes de vida, el espacio, la preservación de su cultura y su tipología[32].

Instrumentos internacionales, jurisprudenciales, legales y generales

El Departamento de Guainía resalta entre otras cosas que, para la conservación de las características indígenas es necesario considerar cómo: “Los pueblos y las comunidades indígenas del Guainía presentan una cultura y un modo de vida que se caracteriza por una integralidad entre todos; es decir que sus actividades económicas, políticas, organizativas, productivas, espaciales y ambientales, entre otras, se encuentran en estrecha interrelación. Se debe resaltar, dentro de estas relaciones, que el aspecto Medio Ambiental, vale decir, su territorio, abarca en su totalidad todos los subsistemas, por ser éste la base fundamental de su cultura. La apropiación religiosa y cultural, debida principalmente a la evangelización, es un proceso de convivencia social que se ha desarrollado desde hace 60 años, tanto al interior de las comunidades indígenas, como en sus relaciones con los no indígenas que habitan el Departamento del Guainía. Es por ello que es posible notar una verdadera convivencia pacífica, resultado de la apropiación de valores positivos de la cultura nacional y de la religión evangélica. La apropiación y difusión de la cultura se ha dado a través de programas incluidos en el sector educativo, en los que se han logrado rescatar actividades de tipo étnico y cultural de las etnias predominantes en el territorio, tal como se hace evidente en el Colegio Francisco de Miranda el Paujil, que realiza más de tres eventos al año con la participación de niños, niñas y jóvenes en procesos de diálogo inter-generacional que aplican conocimientos y prácticas propias de lo indígena, como la arquitectura, el uso de plantas medicinales, el diseño de pintura corporal y su simbología, la medicina tradicional y juegos y deportes autóctonos. De igual forma, el Colegio los Libertadores organiza el festival étnico, que permite el intercambio de conocimientos con la población indígena del Municipio de San Fernando de Atabapo, y se caracteriza por hacer énfasis en el fortalecimiento en la medicina y la danza tradicional indígena. Las demás instituciones educativas en el casco urbano resaltan la práctica del folclor nacional y las nuevas experiencias de creación en la danza contemporánea y las artes plásticas, movilizando de manera significativa a la sociedad, como se puede comprobar en las semanas culturales y en los festivales de cultura. Desde el Municipio de Inírida se promueve el festival de colonias, denominado Encuentro de tres culturas, evento que hace alusión a la riqueza cultural de las colonias hacen presencia en el Municipio, como la Chocoana, Boyacense, Llanera, Paisa, Costeña y Valluna, a la vez que de la riqueza de los pueblos indígenas; la tercera cultura a la que se hace alusión aquella cuya formación nace de la unión de lo indígena y lo colono. A través de la Secretaría de Educación Departamental se ejercen funciones de coordinación de las actividades culturales; desde la Casa de la Cultura Departamental se desarrolla la interrelación de la cultura nacional con la universal, aprovechando la riqueza étnica de la región, representada a nivel arqueológico, artesanal, mitológico, arquitectónico y de modos de vida de los pueblos indígenas. Es por ello que se han creado dos (2) casas de la cultura en los corregimientos de Barrancominas y san Felipe, para facilitar de esta manera un espacio que permita la práctica musical de los niños, niñas y jóvenes, funcione como un punto de encuentro cultural y de diálogo con los procesos de escuela de formación en danza, música, artesanía y dibujo, y sea un espacio para la conformación de un museo que cuente con instructores de las áreas afines[32]

Conflicto armado interno, DDHH y DIH

Violaciones DDHH El Departamento al que pertenece este resguardo se encuentra ubicado en el nororiente amazónico del país, el cual tiene una importante ubicación geográfica, ya que estos pueblos indígenas se encuentran en una zona de transición entre la Orinoquía y la Amazonía, territorios que poseen características propias, como una inmensa riqueza natural, pues están rodeados por más de nueve ríos importantes del país: el Inírida, el Guaviare, el Atabapo, el Orinoco, el Guainía, el Casiquiare, el Negro, el Cuyary y el Isana. Es por este motivo que el Departamento se llama Guainía que en lengua indígena Puinave quiere decir “TIERRA DE MUCHAS AGUAS”. Todo esto, sumado a suelos aluviales, con materiales orgánicos, que son arrastrados en todo el recorrido desde la Cordillera en dirección este y oeste. Por lo anteriormente expuesto, este territorio se convierte en una zona geoestratégica, para el asentamiento de los grupos armados ilegales, los cuales han generado una serie de violaciones a los Derechos Humanos de estos pueblos indígenas. Dichas violaciones son:

  • Derecho a la vida.
  • Derecho a la libertad.
  • Derecho a la salud.
  • Derecho a vivir en paz.
  • Derecho a la seguridad personal.
  • Derecho a la integridad física y mental.
  • Derecho a la libre determinación.
  • Derecho a la autonomía y el autogobierno.
  • Derecho al consentimiento libre, previo e informado.
  • Derecho a no ser desplazado por la fuerza de sus tierras o territorios.
  • Derecho a que no se desarrollen actividades militares en sus tierras o territorios.
  • Derecho a la conservación y protección del medio ambiente y de la capacidad productiva de sus tierras o territorios y recursos.
  • Derecho a las tierras, territorios y recursos se que han poseído tradicionalmente, ocupado, utilizado o adquirido.
  • Derecho a mantener y desarrollar sus sistemas o instituciones políticas, económicas y sociales[41].

Infracciones al DIH

Este resguardo se encuentra ubicado en el Municipio de Puerto Inírida, es habitado por las etnias: Puinabe (Puinave, Uaipi, Guaipunare, Guaipuinave, Wantyinht) y otros[42] pueblos que han estado expuestos a confrontaciones armadas entre grupos legales e ilegales y por lo tanto han sufrido múltiples infracciones al Derecho Internacional Humanitario, entre las que se encuentran:

  • Confrontaciones armadas entre grupos armados legales e ilegales.
  • Reclutamiento de menores a lo largo del Departamento al que pertenece el resguardo por grupos al margen de la ley.
  • Desplazamiento: ligado a la situación del conflicto armado y los enfrentamientos entre la fuerza pública y los grupos al margen de la ley. El Departamento de Guainía tiene 1.200 familias desplazadas, lo que corresponde a 6.100 personas víctimas de esta situación, de las cuales el 80% son indígenas asentados en los resguardos del Municipio de Puerto Inírida provenientes de los Departamentos de Vichada, Guaviare, Meta, Vaupés y también de otras regiones del Departamento. En el Municipio de Puerto Inírida, al cual pertenece este resguardo, se encontró que fueron expulsadas 254 y recibidas 187 personas.
  • Violencia de género: el 50% de las personas, víctimas de desplazamiento en todo el Departamento de Guainía, son mujeres madres cabeza de familia, de las cuales solo un 2% tiene trabajo formal.
  • Existe en el territorio deforestación de bosques naturales y contaminación por mercurio y arsénico, utilizados para la extracción aurífera, generando problemas de tipo ecológico, ambiental y enfermedades en las personas que no pueden consumir de las fuentes hídricas tradicionales y además cuyas tierras ya no son cultivables2.
  • La autonomía territorial es violada, por el control que ejercen los grupos armados ilegales[32].
  • Amenazas a indígenas: en el caso del Departamento al que pertenece el resguardo se presentaron 2 amenazas a indígenas.
  • Heridos por el conflicto armado: el Departamento al que pertenece el resguardo registra cuatro eventos.
  • Homicidios: el Departamento al que pertenece el resguardo registra para el año 2003, diecinueve muertes. Un caso que ejemplifica esta situación es la muerte violenta de un indígena médico tradicional de la etnia Puinabe, quien aparentemente murió por un ataque indiscriminado atribuido a la Fuerza Aérea[43].
  • Cultivos ilícitos: el cultivo de coca, ha sido una práctica milenaria de las culturas indígenas amazónicas, parte de sus tradiciones, su vida cotidiana y sus sistemas médicos y de ordenamiento social; estos cultivos han hecho parte de las huertas familiares donde también se siembran alimentos del consumo básico, pero a partir de la década de los ochenta se inició el cultivo de grandes extensiones de coca para fines comerciales del narcotráfico, con su posterior consolidación en los años noventa. El Departamento del Guainía al cual pertenece este resguardo, registra para el año de 2000, 853 hectáreas con cultivos de coca; para el año de 2001 un total de 1.318 hectáreas; para 2002, 749 hectáreas[2]. Por su parte, el Municipio de Puerto Inírida, presenta para los años 2005, 2006 y 2007, un registro 182, 186 y 150 hectáreas de coca, respectivamente[44] en el año de 2010 se encontraron un total de 147 hectáreas sembradas con este cultivo ilícito[45].

Actores armados

Grupos armados ilegales:

  • Grupos Narcoparamilitares.
  • ERPAC[46].
  • FARC: Frentes 16, 44 y 39[32].

Fuerza Pública:

  • Ejército Nacional.
  • Policía Nacional[2].

Respuestas al conflicto

  • El Departamento de Guainía resalta entre otras cosas que, para la conservación de las características indígenas es necesario considerar cómo: “Los pueblos y las comunidades indígenas del Guainía presentan una cultura y un modo de vida que se caracteriza por una integralidad entre todos; es decir que sus actividades económicas, políticas, organizativas, productivas, espaciales y ambientales, entre otras, se encuentran en estrecha interrelación. Se debe resaltar, dentro de estas relaciones, que el aspecto Medio Ambiental, vale decir, su territorio, abarca en su totalidad todos los subsistemas, por ser éste la base fundamental de su cultura.
  • La apropiación religiosa y cultural, debida principalmente a la evangelización, es un proceso de convivencia social que se ha desarrollado desde hace 60 años, tanto al interior de las comunidades indígenas, como en sus relaciones con los no indígenas que habitan el Departamento del Guainía. Es por ello que es posible notar una verdadera convivencia pacífica, resultado de la apropiación de valores positivos de la cultura nacional y de la religión evangélica.
  • La apropiación y difusión de la cultura se ha dado a través de programas incluidos en el sector educativo, en los que se han logrado rescatar actividades de tipo étnico y cultural de las etnias predominantes en el territorio, tal como se hace evidente en el Colegio Francisco de Miranda el Paujil, que realiza más de tres eventos al año con la participación de niños, niñas y jóvenes en procesos de diálogo inter-generacional que aplican conocimientos y prácticas propias de lo indígena, como la arquitectura, el uso de plantas medicinales, el diseño de pintura corporal y su simbología, la medicina tradicional y juegos y deportes autóctonos.
  • De igual forma, el Colegio los Libertadores organiza el festival étnico, que permite el intercambio de conocimientos con la población indígena del Municipio de San Fernando de Atabapo, y se caracteriza por hacer énfasis en el fortalecimiento en la medicina y la danza tradicional indígena. Las demás instituciones educativas en el casco urbano resaltan la práctica del folclor nacional y las nuevas experiencias de creación en la danza contemporánea y las artes plásticas, movilizando de manera significativa a la sociedad, como se puede comprobar en las semanas culturales y en los festivales de cultura.
  • Desde el Municipio de Inírida se promueve el festival de colonias, denominado Encuentro de tres culturas, evento que hace alusión a la riqueza cultural de las colonias hacen presencia en el Municipio, como la Chocoana, Boyacense, Llanera, Paisa, Costeña y Valluna, a la vez que de la riqueza de los pueblos indígenas; la tercera cultura a la que se hace alusión aquella cuya formación nace de la unión de lo indígena y lo colono.
  • A través de la Secretaría de Educación Departamental se ejercen funciones de coordinación de las actividades culturales; desde la Casa de la Cultura Departamental se desarrolla la interrelación de la cultura nacional con la universal, aprovechando la riqueza étnica de la región, representada a nivel arqueológico, artesanal, mitológico, arquitectónico y de modos de vida de los pueblos indígenas. Es por ello que se han creado dos (2) casas de la cultura en los corregimientos de Barrancominas y san Felipe, para facilitar de esta manera un espacio que permita la práctica musical de los niños, niñas y jóvenes, funcione como un punto de encuentro cultural y de diálogo con los procesos de escuela de formación en danza, música, artesanía y dibujo, y sea un espacio para la conformación de un museo que cuente con instructores de las áreas afines[32].
  • La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos –ACNUR-, sugiere la necesidad de que la fuerza pública y los grupos armados ilegales acaten de manera inmediata y obligatoria, y den cumplimiento a las normas de Derecho Internacional Humanitario. Así, será necesario abstenerse de realizar ataques contra la población civil y limitar los efectos contraproducentes de las operaciones militares en la comunidad protegida por el Derecho Internacional Humanitario[47].
  • Por su parte la ONU, en su Declaración sobre los derechos de los pueblos indígenas, ratifica el derecho de éstos a ser diferentes y respetados como tales, libres de toda forma de discriminación y capaces de ejercer su derecho al desarrollo de acuerdo a sus necesidades e intereses. Por otro lado, reconoce la imperiosa necesidad de respetar y promover los derechos propios de dichos pueblos, tales como la libre determinación, la autonomía y el autogobierno en cuestiones políticas, sociales y culturales, y afirma que el Estado tiene la obligación de adoptar las medidas pertinentes para asegurar la protección de los mismos[41].
  • Igualmente, el convenio 169 de la OIT sobre pueblos Indígenas y tribales, ratificado por el Estado Colombiano y aprobado por el Congreso mediante Ley 21 de 1991, busca reivindicar los derechos a la autodeterminación, el autogobierno y la propiedad de sus territorios ancestrales[48].
  1. == Referencias ==
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