Resguardo Murcielago-Altamira

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Descripción geofísica

Localización geográfica

Está ubicado al norte del corregimiento de Barracomina en el departamento de Guainía. Limita al norte y occidente con el departamento del Vichada[1].

Geología estructural

En el área se presentan:

  1. Escudo (Rocas cristalinas intensamente alteradas desagregadas, con fallas y diaclasas)
  2. Plataforma sedimentaria con control tectónico parcial[1].

Geomorfología

Relieve

En la zona se encuentran:

  1. Geoformas residuales del escudo guayanés, pedimentos cubiertos, pedimento plano.
  2. Sistemas aluviales, llanura aluvial de desborde de los ríos andinos[1].

Dentro de las formaciones superficiales que ocurren en la zona, se encuentran:

  1. Depósitos de gravillas, arenas y restos de concreciones ferruginosas de hasta 2 metros de espesor, con proporción de arcilla inferior al 30%.
  2. Sedimentos no consolidados del Plio-Pleistoceno.
  3. Depósitos de sedimentos aluviales heterogéneos.
  4. Los materiales más gruesos se encuentran cerca de la cordillera[2].

Modelado

En la zona se encuentran:

  1. Planicies aluviales de pendiente media plana, con bancos, meandros, cauces abandonados, diques y cubetas de desborde.
  2. Relieves ondulados con pendientes medias planas a inclinadas[1].

Ocurren procesos de modelado por:

  1. Inundaciones periódicas. Aluvionamiento.
  2. Escurrimiento superficial difuso con truncamiento de suelos[3].

Los procesos secundarios son:

  1. Socavamiento leve.
  2. Disección leve a moderada[3].

Se encuentran paisajes de:

  1. Lomerío fluvio gravitacional con inclinación menor al 25% y drenaje imperfecto a excesivo.
  2. Planicie aluvial con inclinación menor al 7% y drenaje pobre a muy pobre[3].

Hidrografía

Cuencas

El resguardo está en la cuenca del Bajo Guaviare Medio Guaviare[1]. La escorrentía de la zona es de 1500 a 2000 mm anuales[3]. Se presentan ambientes sedimentarios y vulcano clástico con buenas posibilidades hidrogeológicas e igneometamórficos con posibilidades hidrogeológicas desconocidas y restringidas[3].

Sistemas lóticos

En el resguardo se encuentran el río Guaviare y los caños Negro, Murciélago y Veredal[4].

Sistemas lénticos

En el resguardo se encuentran las lagunas Negra, Tonina y Marimonda[4].

Climatología

Clima

El resguardo está entre los 0 y los 800 metros sobre el nivel del mar[1] y se caracteriza por los siguientes elementos:

  1. La temperatura es mayor a 24°C..
  2. La precipitación anual es de 2500 a 3000 mm anuales.
  3. El periodo lluvioso es en los meses de marzo a septiembre[5].

Zonificación climática

El clima en la zona es cálido húmedo[1].

Amenazas naturales

El resguardo tiene muy baja amenaza por remoción en masa y baja amenaza sísmica. Se presentan inundaciones frecuentes[1].

Descripción biótica y ambiental

Características biofísicas

Zonas de vida y biomas

De acuerdo al Sistema de Clasificación de Zonas de Vida de Holdridge, el área del resguardo corresponde a la zona de vida de bosque húmedo Tropical (bh-T)[1]. Respecto a los biomas, según el Módulo de Información Geográfica del Observatorio de Territorios Étnicos y el Mapa de Ecosistemas Continentales, Marinos y Costeros de Colombia, el área pertenece a los Helobiomas de la Amazonía y Orinoquía. Es importante destacar que en la zona se encuentran ecosistemas naturales de bosque alto denso de las llanuras de inundación de ríos andinos (aguas blancas) y ecosistemas que han sido transformados en agroecosistemas colonos mixtos[6].

Áreas para la conservación y traslape con áreas protegidas

Parte del área del resguardo se encuentra dentro de la Zona de Reserva Forestal de la Amazonía[7] creada mediante La Ley 2ª de 1959 con el propósito de promover el desarrollo de la economía forestal y protección de los suelos, las aguas y la vida silvestre[8]. Nota: Es fundamental tener en cuenta que los ecosistemas naturales del área han sido transformados, de allí que las iniciativas, prácticas tradicionales de conservación y manejo ambiental de los recursos naturales en la zona son importantes, y contribuyen a preservar las condiciones de vida y prácticas tradicionales de las comunidades indígenas.

Biodiversidad

Introducción

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Fauna

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Flora

Especies de flora representativas de la zona: La vegetación dominante en la zona, tanto en las planicies de inundación como en tierra firme, son bosques correspondientes a bosque húmedo tropical, con árboles emergentes que alcanzan una altura de más de 40 metros. Muchas de las especies arbóreas presentan fuertes raíces tabulares, y la masa boscosa contiene innumerables epífitas y lianas, creando varios estratos arbóreos. Según estudios realizados en resguardos cercanos al Chigüiro, en esta zona de ribera del Guaviare se destacan: el cubarro (Astrocaryum gynacanthum), la palma real (Attalea butyracea), cucurito (Attalea maripa), chontaduro (Bactris gasipaes), coco (Cocos nucifera), jalapatrás (Desmoncus mitis), manaca (Euterpe precatoria), mata de coloraditos (Geonoma maxima), moriche (Mauritia flexuosa), seje pequeño (Oenocarpus bacaba), seje grande (Oenocarpus bataua) y choapo (Socratea exorrhiza); manteca (Elaeis guineensis) y temiche (Manicaria saccifera), Astrocaryum acaule, Attalea microcarpa, Bactris acanthocarpa, Bactris brongniartii, Bactris maraja, Geonoma deversa, Iriartella setigera, Syagrus orinocensis[9].

Uso de los recursos naturales renovables

La alta diversidad de especies presentes en la cuenca del Orinoco les ha permitido a los habitantes del territorio desarrollar formas de manejo diferentes. En particular, los grupos indígenas tienen, desde tiempos ancestrales, sistemas propios de manejo de los recursos que han causado pocos impactos sobre éste. Las comunidades, de acuerdo a su ubicación y sistema de explotación, tienen complejos modos de utilización de las especies, muchas veces con fines medicinales y rituales[10]. De esta manera, los indígenas, en su conjunto, han subsistido gracias al uso alternativo de los recursos de sabana, selva y río, dependiendo de las estaciones lluviosa y seca[3]. En un estudio realizado sobre el uso que le dan en el resguardo a las diferentes especies de palmas, se destacan para la alimentación animal y humana, como combustible, materia prima, construcción, elaboración de instrumentos musicales, ropa y accesorios. También utilizan algunas especies como insecticida y para el mejoramiento de los suelos[9].

Impacto ambiental

Proyectos

El resguardo está afectado por el bloque/contrato CPE8, operado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y por el contrato/bloque Crudos Pesados operado por ANH modalidad de contrato área especial ANH[11].

Contaminación

No se encontraron registros de cultivos de uso ilícito dentro del resguardo para el año 2011.

Cultivos de uso ilícito

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Planes de manejo y ordenamiento ambiental territorial

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Sistemas de organización y formas de gobierno

Gobierno propio y ley de origen

Ejercicio de soberanía sobre el territorio

Los Piapoco conservan su territorio en base a su organización por fratrías, dado que cada una de ellas cuida de un terreno especial heredado por un ancestro cuatro generaciones atrás, cada fratría se especializa en un oficio, costumbre que habían adoptado desde sus inicios cuando abarcaban un mayor territorio y sus fratrías eran representadas por animales totémicos y no por un ancestro, producto de los roces con foráneos y la expansión industrial, los Piapoco redujeron sus clanes al unirse unos con otros[12].

Autoridades tradicionales: transmisión de autoridad y conocimiento sobre el territorio

La figura del chamán dentro del pueblo Piapoco se conserva, pero en algunos rituales ha sido reemplazada por la figura del Perne o Capitán[12].

Instituciones políticas y sociales indígenas

Autoridades y representantes indígenas: elección o designación

El resguardo se encuentra dividido en las comunidades de Murciélago y Altamira, en las cuales la toma de decisiones se realiza a nivel colectivo, no obstante, el Capitán es el encargado de liderar las actividades al interior del grupo[13].

Espacios y acciones de reclamación y reconocimiento de derechos

El resguardo, representado por sus Autoridades Indígenas, hace parte de los procesos organizativos adelantados por la Asociación Consejo Regional Indígena del Guainía (ASOCRIGUA), organización de carácter regional que a su vez representa a la población del Departamento ante otras instancias como la Organización de Pueblos los Indígenas de la Amazonía Colombiana (OPIAC)[14]. La OPIAC ha encaminado sus esfuerzos al fortalecimiento organizativo, educativo, cultural y del ejercicio de la gobernabilidad, orientando sus acciones desde la Ley de Origen y el Derecho Propio[15].

Jurisdicción especial indígena

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Relación con actores e instituciones no indígenas

Autoridades e instituciones estatales y privadas

Las autoridades del resguardo, en el marco de los procesos de negociación y gestión con entidades públicas y privadas que hacen presencia en el territorio, han entablado relaciones con dichas instituciones buscando generar procesos de reivindicación y concertación en el manejo conjunto de los espacios en los que comparten jurisdicción. Es importante entonces mencionar la relación entablada con las siguientes entidades:

  1. Alcaldía Municipal de Inírida-Gobernación de Guainía: aunque el resguardo hace parte del corregimiento Barrancominas, el gobierno municipal es la entidad territorial encargada de la administración del presupuesto del Sistema General de Participaciones (SGP) asignado a los resguardos indígenas. De otro lado, la Gobernación de Guainía ha formulado en el Plan de Desarrollo para los años 2012 a 2015, una serie de estrategias encaminadas al fortalecimiento, inclusión y participación de los pueblos indígenas presentes en el territorio. De las líneas de acción y estrategias propuestas es importante destacar la iniciativa de fortalecimiento a la identidad indígena, la integración de la jurisdicción especial indígena al sistema judicial ordinario, el compromiso con la formulación y ejecución de los Planes de Salvaguarda, así como la entrega de subsidios de vivienda[5].
  2. Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH): según información aportada por el Centro de Cooperación al Indígena (CECOIN) y la Organización Indígena de Antioquia (OIA), el resguardo se encuentra afectado por la adjudicación de licencias y concesiones para la extracción de hidrocarburos; la ANH tiene en concesión los Bloques CPE 3 y CPE 8[16].

Relaciones interétnicas

De acuerdo con la información aportada por la Gobernación de Guainía, la población indígena del Departamento es mayoritaria, representa el 75% del total poblacional, sin embargo se resalta el carácter dinámico de los procesos de colonización[5] asociados éstos a la producción agropecuaria.

Actores armados

El Departamento de Guainía ha sido históricamente una zona de ocupación de la guerrilla de las FARC; aprovechando las cualidades fronterizas del departamento, la guerrilla se ha posesionado de los territorios puesto que sus cualidades selváticas les permiten replegarse fácilmente ante las incursiones militares. De otro lado, éste territorio representa un importante centro de producción, transporte y comercialización de alcaloides[17]. La zona de ubicación del resguardo ha sido comandada, desde su consolidación en 1990, por el Frente 16 de las FARC, que a pesar de haber sido fuertemente atacado por la fuerza pública, aún tiene vigencia en la región[3]. El enfrentamiento del grupo armado con la fuerza pública ha generado múltiples desplazamientos, según información de la Gobernación del Departamento, el 85% de la población en condición de desplazamiento es indígena. Así mismo se destaca que ante la ausencia de presencia institucional, los grupos armados se erigen como autoridad, imponiendo su ley y dinámica económica asociada al narcotráfico[5] el corregimiento de Barrancominas se convierte en el principal expulsor de población desplazada[18].

Resguardos fronterizos

No Aplica.

Uso, vocación y potencialidades de los suelos

Suelos

Características de los suelos

Los suelos de Guainía son pobres en nutrientes y de poca profundidad, y se han formado por el proceso de meteorización que durante milenios ha ocurrido gracias a la acción de la vegetación y el clima, caracterizado por lluvias de mediana y alta densidad y temperaturas típicamente cálidas. Sin embargo, las colinas y terrazas del bajo Guaviare son la excepción, ya que han sido formadas por procesos de sedimentación y erosión del río que han permitido la constitución de suelos profundos, con algunas posibilidades de explotación agropecuaria[19]. Los suelos se caracterizan por un nivel de fertilidad muy bajo en la fase de mineral; alto grado de acidez; saturación de bases muy pobres; contenido muy bajo de calcio, magnesio y potasio intercambiable para suplir los requerimientos de las plantas; marcada pobreza en fósforo aprovechable y altos contenidos de aluminio de cambio. Los minerales ricos en nutrientes se presentan en cantidades insignificantes, por el contrario, predominan minerales como caolinita y cuarzo, que no aportan elementos que enriquezcan el suelo[20].

Condiciones actuales

Intervención: Inicialmente el proyecto SIMCI determinó que en el 2006 el municipio tenía un área de 362 Ha de cultivos de coca[21]. El departamento de Guainía presenta dos tipos de economía, una tradicional, desarrollada fundamentalmente por las comunidades indígenas y campesinos de subsistencia, y otra, formal que incluye la explotación minera, recolección de fibra vegetal (Chiqui-Chiqui), recolección de peces ornamentales, peces para el consumo, la actividad artesanal, el comercio y la política de manejo de fronteras[20]. Fenómenos de degradación de los suelos del resguardo: En el territorio indígena se tienen problemas respecto al mal uso de los suelos, conllevando a la pérdida de sus propiedades por Sobre-pastoreo, Contaminación por agroquímicos, Quemas y Sitios sagrados no se respetan. También, debido a los cultivos o sistema de chagras, pues por su ubicación en las riveras de un río y sus afluentes de aguas negras cuenta con pocas nutrientes lo que hace más sensible los suelos al agotamiento. La tala del bosque deja los suelos descubiertos que al quedar expuestos sufren rápidamente procesos de degradación de tal manera que el ecosistema no logra recuperar fácilmente. Se ha señalado que los sistemas productivos indígenas son hasta la actualidad los más apropiados para manejar sin deterioro esta región[22].

Vocación y recursos alternos

Utilidad

En general los suelos de la Amazonia solo permiten un uso agrícola por algunos años. Claro está, que la vegetación ha desarrollado estrategias que permiten mantener una biomasa alta en estos suelos tan frágiles (poco fértiles) a partir de la captura de nutrientes que obtiene de su propia descomposición mediante estrategias como la creación de una capa de raicillas finas que atrapan estos nutrientes, una alta diversidad y especialización entre los componentes del sistema y una compleja red de relaciones que mantienen el suelo cubierto con una exuberante vegetación con la que se asocia la selva amazónica, además de problemas degradativos del suelo en zonas descubiertas, radica en que estos suelos, a excepción de las zonas de vegas de los grandes ríos de origen andino, por lo general son poco aptos para sistemas agrícolas permanentes, sin grandes inversiones para el mejoramiento de suelos y aplicación de fertilizantes y sin mayores inversiones solo soportan una potrerización para una ganadería extensiva poco productiva y altamente degradante[22]. De acuerdo a Domínguez (1985) (citado en el plan de desarrollo departamental), los suelos aptos para labores agropecuarios en el departamento del Guainía, corresponden solamente al diez por ciento (10%) y son aquellos que no se anegan en tiempo de invierno, que comprenden las vegas de los ríos, colinas, serranías, las orillas de los caños y las banquetas (sector de terreno alto que se utiliza para sembrar), donde los indígenas tienen sus conucos o chagras. Estas vegas soportan una vegetación muy variable de acuerdo a su sometimiento a las inundaciones periódicas. Las restingas y terrazas altas a donde sólo llegan las inundaciones más fuertes, poseen una vegetación densa y enmarañada. El 90% restante debe ser conservado en bosques naturales, en general, los suelos de esta región (bosque húmedo tropical) son generalmente pobres y el control de malezas es difícil; sin embargo, para escoger la tierra los indígenas prefieren las zonas con declives suaves, con una superficie bien drenada para evitar que las lluvias arrastren la capa vegetal; así mismo, el color, la textura del suelo y las características de la vegetación adyacente, son para ellos indicativos de esterilidad o relativa fertilidad de la tierra[20].

Recursos minerales

Según el IGAC, en el municipio no se presenta registro oficial de alguna producción minera[23].

Importancia, uso y aprovechamiento actual

Prácticas productivas-UAF

Tradicionalmente los Piapoco practicaban la horticultura itinerante de tumba y quema, así como la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres. Hoy, sus principales cultivos son la yuca (Yucca filamentosa) y el maíz (Zea mays). Recogen, entre otras especies, frutos de palmas, huevos de tortuga y de iguana; además productos como el cacao (Theobroma cacao), el maíz (Zea mays), la yuca dulce (Yucca filamentosa), la cría de animales domésticos, la venta de pieles y de artesanías, y por último, el trabajo asalariado y el jornal, los integran a la economía de mercado regional[24]. UAF: En todas las cifras se ha asumido que la totalidad de los territorios de los resguardos son de uso agropecuario o que están en condiciones de ser explotados para producir bienes. Este es un supuesto exagerado (hipótesis nula) que no tiene en cuenta la cultura y tradiciones productivas, ni descuenta en los territorios colectivos las áreas protegidas o no aptas para la actividad productiva y tampoco descuenta los lugares sagrados o en donde está prohibida la actividad económica. Si se introduce, como corresponde, esta restricción, el cuadro de tenencia efectiva de tierra por parte de las comunidades indígenas varía considerablemente y no se podría hablar de ninguna forma equivalente a la mediana o gran propiedad. En el departamento de Guainía se presenta la gran escala con más de 10 UAF[25].

Plan de desarrollo

Impactos en los territorios indígenas

Para el plan de desarrollo departamental el enfoque productivo consiste en: Un Guainía productivo, cuyas familias accedan de manera creciente a procesos de emprendimiento que articulen cadenas productivas y de cooperación comercial generando una dinámica económica que garantice la plena satisfacción de sus necesidades en educación y salud. Es por ello, que se hace necesaria la articulación de esfuerzos del gobierno, el sector privado y la sociedad en general, para lograr un crecimiento y unas condiciones de calidad de vida sostenibles y crecientes, a pesar de las condiciones de difícil acceso con que se cuenta hoy día. La Asociatividad se propone como el elemento integrador de estos esfuerzos hacia una economía solidaria que sustente el crecimiento y la inclusión[20]

Estrategias de conservación

Las relaciones productivas Curripaco responden a los patrones de interdependencia que estos hombres mantienen con el medio muy ligado a la subsistencia. Aunque las pautas culturales se vengan perdiendo, persiste la esencia misma de respeto a la naturaleza que como una ley inherente permite la racionalidad y el manejo del medio circundante, logrando de esta manera un equilibrio ecológico que permite el respeto y manejo consciente de la vida y reproducción biológica sin alterar los ciclos[26].

Planes de vida

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Demografía

Estructura, densidad y distribución poblacional

Censos y proyecciones

La población del resguardo Murciélago-Altamira pertenece al pueblo Piapoco (también llamados Dezase, Piapoko, Wenéwika, Dejá, Cuipaco, Dza, Enegua, Yapoco, Amarizano). El Instituto Colombiano de Reforma Agraria por medio de la Resolución 035 de 1987 constituyó el resguardo Murciélago-Altamira y adjudicó a la comunidad 7.960 hectáreas. La población del resguardo según:

  • Resolución de constitución número 035 de 1987 –INCORA-: la comunidad se encontraba conformada por 130 personas agrupadas en 23 familias.
  • El Censo Nacional de 2005 del DANE: reportó 278 indígenas en el resguardo.
  • Proyección estadística a 2012 –DANE-: se estima que para este año la población indígena del resguardo asciende a 327 personas.

La densidad población con respecto al año en el que se constituyó el resguardo correspondía a 61,23 hectáreas por habitante, y con base en la proyección poblacional del DANE para el año 2012, esta densidad es de 24,34 hectáreas por habitante.

Poblamiento y distribución espacial de la población

Los Piapoco son un pueblo indígena que habita en diferentes localidades entre el río Meta y el río Guaviare, en los departamento de Meta y Vichada y en las riberas del Orinoco, en el estado de Amazonas (Venezuela[27]. Las comunidades indígena Piapoco de Murciélago-Altamira se encuentra ubicada entre los desagües de las lagunas Tonina y Marimonda en el río Guaviare, en el corregimiento de Barracominas; el resguardo está conformado por las comunidades Murciélago y Altamira. Los Piapoco provienen de la cuenca del río Isana, Vaupés y Río Negro, al igual que los curripaco y los achagua. Diversos procesos migratorios los llevaron hacia las sabanas de los Llanos y por último, a mediados del siglo XX y como consecuencia de los auges extractivos, a territorios selváticos ubicados en el bajo Guaviare. Las primeras referencias sobre los Piapoco datan del período de las exploraciones europeas durante el siglo XVI. Posteriormente las misiones que se asentaron en la zona, desde el siglo XVII, establecieron un contacto permanente con este grupo indígena. Para el siglo XX, las economías extractivas y la llegada de la colonización ganadera contribuyeron de manera definitiva a la configuración de las dinámicas socioeconómicas de la región. Al igual que otros grupos, han recibido la influencia misionera de la iglesia católica y protestante, especialmente por parte de Sofia Müller. En sus asentamientos las malokas rectangulares han sido remplazadas por viviendas unifamiliares. Sin embargo, la distribución de las casas aún se hace alrededor del hogar del hombre casado. Los asentamientos tienen así mismo un gran salón que se utiliza como lugar de reunión o de culto evangélico[10].

Sistemas de parentesco

Parentesco

La comunidad indígena del resguardo Muercielago-Altamira pertenece al pueblo indígena Piapoco que originalmente son una fratria conformada por clanes patrilineales exogámicos. Las principales autoridades son los suegros (padres de la esposa) en torno a los cuales se conforman las familias extensas y las unidades residenciales. Actualmente además de respetar la exogamia dentro de cada linaje, cada unidad residencial o localidad es exógama y además de mantenerse relaciones matrimoniales entre ellas, se han establecido alianzas de intercambio matrimonial con los Sikuani, los Kurripako, los Sáliba y los Achagua, de manera que han llegado a una visión del sistema de clanes que podría considerarse por sobre la pertenencia étnica[27].

Movimientos migratorios y desplazamientos

Migración y desplazamiento

Entre 2003 y 2006, el número de personas recibidas en el departamento es superior al de expulsadas. Esta particular situación no tiene parangón en otros departamentos del país para un periodo tan largo. El año pico del desplazamiento es 2005, cuando fueron expulsadas 535 personas y recibidas 779. El mayor expulsor es Barrancominas, en particular en 2004 y 2005. El alto número de personas recibidas en el departamento se debe principalmente a migraciones relacionadas con la intensidad de la confrontación armada desde los departamentos de Meta, Guaviare (Tomachipán, Miraflores) y Vichada (Cumaribo). Por otra parte, los desplazamientos interdepartamentales, inter o intracorregimientos o veredales no quedan registrados en la mayoría de los casos. Más que por razones de seguridad, la problemática aquí parece estar relacionada con las distancias grandes que separan estos corregimientos de la capital departamental, donde se entregan las ayudas de emergencia, es decir vale más transportarse desde el río Guainía hacia Inírida que el monto de la ayuda otorgada por la Agencia Presidencial para la Acción Social. En el momento, existen en Guainía 3.000 personas desplazadas, un 10% de la población total, de los cuáles un 70% son indígenas. Por falta de compromiso institucional de las entidades territoriales, estas personas no han alcanzado todavía la fase de estabilización socioeconómica y no parece existir un enfoque diferencial en lo atinente a la atención a la población indígena. Sin embargo, después de visitar los barrios conformados esencialmente por indígenas desplazados en Inírida, tales como El Porvenir, la Américas, Brisas del Palmar, El Limonar, El Paujil, Galán y Primaveras I y II, parece claro que en algunos de los casos se benefician de suficiente espacio, vivienda, luz, y agua. Sin embargo, falta que se impulse con esta población vulnerable el fomento microempresarial dado que estas personas no encuentran trabajo en la capital departamental y no tienen facilitad para acceder a los créditos (Banco Agrario). En este contexto, un punto a favor resulta ser que las ayudas de emergencia se consiguen directamente en la capital departamental, evitando retrasos en la entrega de las mismas. En Guainía, el desplazamiento se efectúa por razones de orden público, pero también económicas, ya que Inírida es el único foco de inversión en el departamento[28]

Vulnerabilidad poblacional

El departamento de Guainía es el segundo departamento con mayor porcentaje de población indígena (después de Vaupés). El censo DANE de 2005 reportó 11.595 personas autoreconocidas como indígenas que representaban el 64,9% de la población del departamento, en particular en el área rural de Puerto Colombia, La Guadalupe y Cacahual que oscilan entre 98 y 99 % así como en Barrancominas (83.9%) y San Felipe (84.4%). Por lo anterior, un alto porcentaje de las viviendas en el departamento son casas indígenas (37%) y la mayoría del territorio departamental está constituido por resguardos; la pertenencia étnica se concentra en los pueblos Curripaco, Puinave, Piapoco y Sikuani, sin embargo, también están establecidos en el departamento indígenas de la etnia Guahibo y otras comunidades provenientes del Vaupés. La población indígena del departamento presenta un cuadro de vulnerabilidad generalizado que se circunscribe en:

  • Altos índices de Necesidades Básicas Insatisfechas –NBI-.
  • Contaminación de fuentes hídricas (ríos y caños).
  • Difícil situación en lo que atañe a salud y educación en las comunidades indígenas sobre el rio Guainía y el Alto Inírida.
  • Vulnerabilidad ante macroproyectos por la no realización de consulta previa con las comunidades.
  • Desplazamiento originado por razones de orden público y económico.

Seguridad y soberanía alimentaria

Seguridad alimentaria

Producción y consumo La comunidad indígena del resguardo Murciélago-Altamira conserva un sistema productivo basado en la subsistencia. Su principal actividad es la horticultura, que complementan con las actividades de pesca, caza y recolección de frutos silvestres. Tradicionalmente los Piapoco practicaban la horticultura itinerante de tumba y quema, así como la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres. Hoy, sus principales cultivos son la yuca y el maíz. Recogen, entre otras especies, frutos de palmas, huevos de tortuga y de iguana. Productos como el cacao, el maíz, la yuca dulce, la cría de animales domésticos, la venta de pieles y de artesanías, y por último, el trabajo asalariado y el jornal, los integran a la economía de mercado regional. En su alimentación los productos más importantes son el mañoco –harina de yuca- y el casabe. Entre las bebidas se destacan el yarake hecha de mañoco tostado y guarapo y la chicha de seje. Otros alimentos vegetales de consumo frecuente son la fécula de plátano, la yuca dulce, la sopa de calabaza, máiz, jugo de yuca con ají y ocasionalmente arroz[10]. A pesar que las comunidades indígenas del departamento conservan sus sistemas productivos y estos están dirigidos a satisfacer la demanda de la población indígena, son sistemas que se basan en la subsistencia y que no satisfacen los requerimientos nutricionales de las comunidades. Según, el Plan de Desarrollo Departamental, en Guainía en el área rural, específicamente en las comunidades indígenas, la desnutrición crónica en menores de 5 años es del 17,9% y la aguda del 3,6%[29].

Soberanía alimentaria

Autonomía Alimentaria Tradicionalmente practicaban la horticultura itinerante de tumba y quema, así como la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres. Hoy, sus principales cultivos son la yuca y el maíz. Recogen, entre otras especies, frutos de palmas, huevos de tortuga y de iguana. Productos como el cacao, el maíz, la yuca dulce, la cría de animales domésticos, la venta de pieles y de artesanías, y por último, el trabajo asalariado y el jornal, los integran a la economía de mercado regional[30].

Salud y educación

Salud La salud para los Pueblos Indígenas, es el conjunto de condiciones territoriales, ambientales, espirituales y físicas que le permiten a una familia la convivencia y la tranquilidad para el buen vivir en comunidad y con la naturaleza. La salud indígena incluye todas las prácticas de prevención y protección del cuerpo que realizamos durante las diversas etapas de nuestras vidas, basada en dietas, conjuros, en una alimentación sana, en la actividad física productiva, en la vida familiar y comunitaria. Las prácticas curativas de salud indígena, hacen parte del saber heredado de generación en generación, que se basa en uso de plantas medicinales y en el conocimiento espiritual profundo de los dueños y de los animales de la selva y el agua (ríos, lagos y chuquiales). Se fundamenta en diversas técnicas de manejo y conocimiento de curación que permiten recuperar el buen vivir, como: espiritismo, rezanderos, yerbateros, mentalistas, banqueros, parteras, sobanderas, entre otros[31]. Educación “Nuestros principales problemas son: dificultad en los desplazamientos según la época del año, verano o invierno; las grandes distancias que hay que recorrer en el río para llegar a las escuelas; altos costos del combustible; aislamiento en comunicaciones; difícil acceso a energía y agua potable. Yo creo que estas son las grandes problemáticas que afectan la baja eficiencia de la prestación del servicio educativo en el Departamento del Guainía”. La implementación de la etnoeducación y la prestación del servicio educativo presentan serias dificultades en el cumplimiento de los objetivos de cobertura, calidad e implementación de la política educativa por parte de las entidades territoriales en las regiones. Estas dificultades tienen que ver con factores que, para el caso del departamento del Guainía, van desde la condición socioeconómica de sus habitantes hasta las condiciones geográficas y de orden público de esta zona. Es decir, no existen las condiciones económicas por parte de las familias para enviar los niños a la escuela porque existen problemas de desplazamiento, por tanto, los costos escolares y de sostenimiento por fuera de las comunidades no puede ser asumido por los padres y se presentan altos niveles de deserción escolar. Respecto a la deserción escolar, se expresa, por parte de los actores sociales, que este problema también es responsabilidad de los maestros por la falta de formación pertinente a las condiciones sociales y culturales de las comunidades, la falta de investigación en este campo, las dificultades en el proceso de enseñanza-aprendizaje del castellano porque la mayoría de los estudiantes son hablantes de lenguas nativas y la inexistencia de un programa educativo dirigido especialmente a población indígena y asociado a las demás áreas de conocimiento de manera transversal. En este sentido, se considera problemático el desconocimiento de las autoridades tradicionales en los procesos de evaluación del desempeño docente y la falta de representación de las comunidades, especialmente de los maestros, en los espacios de discusión y concertación de temas educativos, principalmente en la elaboración de PEIs y PECs propios en concordancia con los criterios de la etnoeducación y como respuesta a la falta de asesoría por parte de la Secretaria de Educación en este aspecto. En relación a la implementación de la política, en el departamento del Guainía existe desconocimiento de la normatividad educativa y legislación indígena vigente por parte de la Secretaría de Educación, esto en razón de la no aplicación del decreto 804 como directriz departamental a pesar de la petición de implementación de esta normatividad por parte de las comunidades. Esta situación ha generado falta credibilidad en las instituciones, además del incumplimiento de acuerdos anteriores, la falta de información concreta y precisa sobre la situación de la prestación del servicio educativo en el departamento y la falta de voluntad política para apoyar la Etnoeducación porque su implementación depende de las administraciones de turno. En este sentido también se identifica, por parte de los actores sociales, la falta de vigilancia en el cumplimiento de la política educativa por parte de los maestros y organizaciones indígenas. A estas situaciones, de acuerdo a lo expresado por los actores sociales en el desarrollo de la mesa, se suma la falta de adecuación del sistema educativo a la situación de movilidad de los niños y niñas indígenas, la falta de infraestructura física y el problema de las fusiones de los establecimientos educativos del departamento, el pago de docentes con recursos de transferencias y el no reconocimiento de los estudiantes indígenas[32].

  1. == Referencias ==
  2. Plantilla:Listaref
  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 1,7 1,8 SIGOT. IGAC. (2012). Recuperado de http://sigotn.igac.gov.co/sigotn/
  2. idem
  3. 3,0 3,1 3,2 3,3 3,4 3,5 3,6 Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas idem
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