Resguardo Laguna Curvina-Sapuara

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Descripción geofísica

Localización geográfica

Está ubicado al norte del corregimiento de Barracomina en el departamento de Guainía. Limita al norte con el departamento del Vichada[1].

Geología estructural

En el área se presentan:

  1. Escudo (Rocas cristalinas con fallas y diaclasas)
  2. Plataforma sedimentaria con control tectónico parcial[1].

Geomorfología

Relieve

En la zona se encuentran:

  1. Geoformas residuales del escudo guayanés, pedimentos en vía de disección, pedimento con disección baja a moderada.
  2. Sistemas aluviales, llanura aluvial de desborde de los ríos andinos[1].

Dentro de las formaciones superficiales que ocurren en la zona, se encuentran:

  1. Depósitos de gravillas, arenas y restos de concreciones ferruginosas con un espesor de hasta 2 metros.
  2. Depósitos de sedimentos aluviales heterogéneos. Los materiales más gruesos se encuentran cerca de la cordillera[2].

Modelado

En la zona se encuentran:

  1. Planicies aluviales de pendiente media plana, con bancos, meandros, cauces abandonados, diques y cubetas de desborde.
  2. Relieves disectados con pendientes medias ligeramente planas y fuertemente inclinadas en las disecciones. Interfluvios agudos y densos[1].

Ocurren procesos de modelado por:

  1. Inundaciones periódicas.
  2. Aluvionamiento.
  3. Disección[2].

Los procesos secundarios son:

  1. Socavamiento leve.
  2. Escurrimiento superficial difuso con truncamiento de suelos[2].

Se encuentran paisajes de:

  1. Lomerío fluvio gravitacional con inclinación mayor al 25% y drenaje imperfecto a excesivo.
  2. Planicie aluvial con inclinación menor al 7% y drenaje pobre a muy pobre[2].

Hidrografía

Cuencas

El resguardo está en la cuenca del Bajo Guaviare[1]. La escorrentía de la zona es de 1500 a 2000 mm anuales[2]. Se presentan ambientes sedimentarios y vulcano clástico con buenas posibilidades hidrogeológicas[2].

Sistemas lóticos

En el resguardo se encuentran el río Guaviare y los caños Murciélago, Negro y Veredal[3].

Sistemas lénticos

No hay presencia de sistemas lénticos representativos en el resguardo

Climatología

Clima

El resguardo está entre los 0 y los 800 metros sobre el nivel del mar[1] y se caracteriza por los siguientes elementos: La temperatura es mayor a 24°C.[2]. La precipitación anual es de 2500 a 3000 mm anuales[2]. El periodo lluvioso es en los meses de marzo a septiembre[4].

Zonificación climática

El clima en la zona es cálido húmedo[1].

Amenazas naturales

El resguardo tiene muy baja amenaza por remoción en masa y baja amenaza sísmica. Se presentan inundaciones frecuentes[1].

Descripción biótica y ambiental

Características biofísicas

Zonas de vida y biomas

De acuerdo al Sistema de Clasificación de Zonas de Vida de Holdridge, el área del resguardo corresponde a la zona de vida de bosque húmedo Tropical (bh-T)[1]. Respecto a los biomas, según el Módulo de Información Geográfica del Observatorio de Territorios Étnicos y el Mapa de Ecosistemas Continentales, Marinos y Costeros de Colombia, el área pertenece a los Helobiomas de la Amazonía y Orinoquía. Es importante destacar que en la zona se encuentran ecosistemas naturales de bosque alto denso en la planicie sedimentaria ligeramente ondulada del norte, las llanuras de inundación de ríos andinos (aguas blancas) y las varzeas amazónicas[5].

Áreas para la conservación y traslape con áreas protegidas

El resguardo no se traslapa con áreas protegidas. Es importante resaltar que los resguardos tienen una función ecológica y social[6] por lo que las comunidades indígenas que los habitan juegan un papel determinante en la conservación de los ecosistemas que les proveen recursos y que son el hábitat de numerosas especies indispensables para el mantenimiento de las tradiciones culturales, las dinámicas ecológicas de los ecosistemas y la preservación de las fuentes de agua y de calidad del aire.

Biodiversidad

Introducción

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Fauna

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Flora

Especies de flora representativas de la zona: La vegetación dominante en la zona, tanto en las planicies de inundación como en tierra firme, son bosques correspondientes a bosque húmedo tropical, con árboles emergentes que alcanzan una altura de más de 40 metros. Muchas de las especies arbóreas presentan fuertes raíces tabulares, y la masa boscosa contiene innumerables epífitas y lianas, creando varios estratos arbóreos. Según estudios realizados en resguardos cercanos al Chigüiro, en esta zona de ribera del Guaviare se destacan: el cubarro (Astrocaryum gynacanthum), la palma real (Attalea butyracea), cucurito (Attalea maripa), chontaduro (Bactris gasipaes), coco (Cocos nucifera), jalapatrás (Desmoncus mitis), manaca (Euterpe precatoria), mata de coloraditos (Geonoma maxima), moriche (Mauritia flexuosa), seje pequeño (Oenocarpus bacaba), seje grande (Oenocarpus bataua) y choapo (Socratea exorrhiza); manteca (Elaeis guineensis) y temiche (Manicaria saccifera), Astrocaryum acaule, Attalea microcarpa, Bactris acanthocarpa, Bactris brongniartii, Bactris maraja, Geonoma deversa, Iriartella setigera, Syagrus orinocensis[7]

Uso de los recursos naturales renovables

La alta diversidad de especies presentes en la cuenca del Orinoco les ha permitido a los habitantes del territorio desarrollar formas de manejo diferentes. En particular, los grupos indígenas tienen, desde tiempos ancestrales, sistemas propios de manejo de los recursos que han causado pocos impactos sobre éste. Las comunidades, de acuerdo a su ubicación y sistema de explotación, tienen complejos modos de utilización de las especies, muchas veces con fines medicinales y rituales[8]. De esta manera, los indígenas, en su conjunto, han subsistido gracias al uso alternativo de los recursos de sabana, selva y río, dependiendo de las estaciones lluviosa y seca[2].

Impacto ambiental

Proyectos

El resguardo está afectado por el bloque/contrato CPE8, operado operado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos[9]. De acuerdo al Mapa de Área Petrolera en Resguardos, de abril del 2011, este está declarado como área de hidrocarburos, susceptible a afectaciones dentro y en áreas adyacentes[10] NOTA: Este análisis se hizo al sobreponer el Mapa de Áreas Petroleras dentro de Resguardo con la ubicación del resguardo según mapa del Sistema de Información Geográfico del Observatorio de Territorios Étnicos Recuperado de http://www.etnoterritorios.org/mig/map.phtml

Contaminación

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Cultivos de uso ilícito

El resguardo pasó de 2 hectáreas de coca, en el 2010, a 0 hectáreas, en el 2011[11].

Planes de manejo y ordenamiento ambiental territorial

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Sistemas de organización y formas de gobierno

Gobierno propio y ley de origen

Ejercicio de soberanía sobre el territorio

El pueblo Sikuani es de tradición semi nómada, sus formas de vida y relación con el entorno son determinadas por los desplazamientos alrededor del territorio, motivo por el cual éste constituye un lugar fundamental para la reproducción cultural como pueblo indígena, debiendo ser protegido en su totalidad para garantizar la movilidad. No obstante este carácter migratorio de los pueblos, como consecuencia de los procesos de colonización y conflicto armado, los Sikuani han debido cambiar el uso tradicional del territorio, asentándose en comunidades dispersas como estrategia de control territorial y supervivencia, no obstante esto ha impactado en el desarrollo de prácticas tradicionales de intercambio[12] así como en su capacidad de vigilancia y soberanía. A pesar de la transformación paulatina en pueblo sedentario, el territorio sigue concibiéndose como espacio de movilidad; un lugar protegido y regulado por las Autoridades Tradicionales o Chamanes, quienes establecen relaciones espirituales con seres de la naturaleza y las deidades, procurando bienestar físico y espiritual[2]. Para el caso del pueblo Puinabe del resguardo, las condiciones de territorialidad presentan características similares al pueblo Sikuani; tradicionalmente los Puinabe hacían aprovechamiento de los recursos naturales de acuerdo con patrones de nomadismo. No obstante, como consecuencia de las incursiones evangelizadoras protestantes que iniciaron a partir de la década del cuarenta del siglo anterior y con el objetivo de tener mayor control sobre los indígenas, las aldeas estables se convirtieron en la forma de vivienda[13]. A pesar de los cambios introducidos por las misiones religiosas, los Puinabe entrelazaron las creencias bíblicas con sus conocimientos tradicionales. Las concepciones ancestrales del territorio están asociadas a la división del mundo en tres niveles: arriba en el que se encuentran el sol, la luna y las estrellas, el medio, dónde se ubica el monte, el agua y las aldeas y abajo, lugar habitado por espíritus malignos[2]. Dentro de esta división del espacio, el hombre no es poseedor de nada, requiriendo intermediación con los seres sobrenaturales para la utilización de los recursos que ofrece la naturaleza. Dicha relación era mediada tradicionalmente por las autoridades espirituales Puinabe: Chamán, soplador, sabedor de mitos y bailador[14]. Sin embargo, el impacto de la evangelización produjo cambios culturales que significaron, entre otros, la desaparición de las normas de relacionamiento con el territorio[13].

Autoridades tradicionales: transmisión de autoridad y conocimiento sobre el territorio

Las Autoridades tradicionales del pueblo Sikuani del resguardo son los Chamanes, encargados del sustento de relaciones equilibradas con el entorno; son los responsables de la guianza y orientación espiritual a los miembros de su comunidad, de la regulación de los recursos naturales y el mantenimiento del bienestar físico y espiritual[12]. Los Chamanes son la principal figura en la vida espiritual del pueblo Sikuani, únicos poseedores del don de la comunicación con los seres sobrenaturales[15]. Dicha comunicación es establecida mediante la inhalación del Yopo, planta sagrada fundamental en el complejo cultural Sikuani, sin embargo otras plantas son utilizadas en las prácticas medicinales y curativas, un ejemplo de ello es el uso del Tabaco[12]. Los Médicos tradicionales se dividen en tres categorías: sopladores, maraqueros y hierbateros, quienes usan el Yopo, maracas y las hierbas como herramientas de curación, respectivamente[2]. La transmisión de los conocimientos chamánicos es trabajo de las Autoridades Tradicionales, quienes enseñan a los aprendices mediante estrictos procesos de preparación que pueden durar entre tres y cinco años. Esta preparación consta de algunos rituales que deben seguir de forma juiciosa; dietas alimenticias, restricciones sexuales y el entonamiento permanente de cantos, los cantos son una vía fundamental para la adquisición de los conocimientos acerca de las plantas y sus propiedades[2]. De otro lado, la situación del conocimiento tradicional para el caso del pueblo Puinabe que habita el resguardo es diferente; como resultado de las intensas campañas evangelizadoras protestantes, las estructuras tradicionales se mezclaron con la doctrina religiosa, creando sincretismos culturales[13]. Sin embargo, las figuras de autoridad espiritual como chamanes, sopladores, conocedores de mitos y bailadores7, fueron reemplazadas y/o transformadas; el pastor evangélico se constituyó como una figura de gran importancia en la organización Puinabe[14]. El pastor se encarga no sólo de la transmisión del conocimiento religioso, además tiene funciones políticas y de mediación en la resolución de conflictos comunitarios[13].

Instituciones políticas y sociales indígenas

Autoridades y representantes indígenas: elección o designación

En el resguardo existen diferentes formas de Autoridad y representación; tras los procesos de evangelización protestante, el pastor constituye una de las figuras de gran importancia dentro de la organización de la comunidad. De otro lado, el Capitán es el encargado de asignar labores al grupo y supervisar su desarrollo, así mismo, éste desempeña el rol de mediador en la resolución de conflictos internos[14].

Espacios y acciones de reclamación y reconocimiento de derechos

El resguardo, representado por sus Autoridades Indígenas, hace parte de los procesos organizativos adelantados por la Asociación Consejo Regional Indígena del Guainía (ASOCRIGUA), organización de carácter regional que a su vez representa a la población del Departamento ante otras instancias como la Organización de Pueblos los Indígenas de la Amazonía Colombiana (OPIAC)[16]. La OPIAC ha encaminado sus esfuerzos al fortalecimiento organizativo, educativo, cultural y del ejercicio de la gobernabilidad, orientando sus acciones desde la Ley de Origen y el Derecho Propio[17].

Jurisdicción especial indígena

Las formas de control social dentro del resguardo están mediadas por los mandatos tradicionales, que establecen la necesidad de mantener equilibrio en el territorio; las autoridades tradicionales son las encargadas de regular dichas relacione[12]. No obstante la importancia de las Autoridades Tradicionales, el Cabildo constituye el ente encargado de “preservar el orden público al interior de la comunidad y de hacer cumplir las leyes del resguardo que son de obligatorio cumplimiento para todos los miembros[2] No obstante, es importante anotar que para el caso del pueblo Puinabe, como resultado de los procesos de evangelización, las formas de relacionamiento tradicional con la naturaleza y las normas de regulación de los recursos así como de los comportamientos de los seres humanos respecto al entorno, se han modificado y/o desparecido[13].

Relación con actores e instituciones no indígenas

Autoridades e instituciones estatales y privadas

Las autoridades del resguardo, en el marco de los procesos de negociación y gestión con entidades públicas y privadas que hacen presencia en el territorio, han entablado relaciones con dichas instituciones buscando generar procesos de reivindicación y concertación en el manejo conjunto de los espacios en los que comparten jurisdicción. Es importante entonces mencionar la relación entablada con las siguientes entidades:

  • Alcaldía Municipal de Inírida-Gobernación de Guainía: aunque el resguardo hace parte del corregimiento Barrancominas, el gobierno municipal es la entidad territorial encargada de la administración del presupuesto del Sistema General de Participaciones (SGP) asignado a los resguardos indígenas. De otro lado, la Gobernación de Guainía ha formulado en el Plan de Desarrollo para los años 2012 a 2015, una serie de estrategias encaminadas al fortalecimiento, inclusión y participación de los pueblos indígenas presentes en el territorio. De las líneas de acción y estrategias propuestas es importante destacar la iniciativa de fortalecimiento a la identidad indígena, la integración de la jurisdicción especial indígena al sistema judicial ordinario, el compromiso con la formulación y ejecución de los Planes de Salvaguarda, así como la entrega de subsidios de vivienda[4].
  • Ministerio del Interior-IDEAM: en el año 2011, ante la solicitud de la institución en mención, el Ministerio expidió certificación en la que ratifica la presencia del resguardo en los predios de influencia de interés para la ejecución del proyecto “Inventario Forestal Nacional”. Teniendo en cuenta lo anterior, el Ministerio insta a la institución a iniciar los procesos de consulta previa con las autoridades del resguardo[18].

Relaciones interétnicas

De acuerdo con la información aportada por la Gobernación de Guainía, la población indígena del Departamento es mayoritaria, representa el 75% del total poblacional, sin embargo se resalta el carácter dinámico de los procesos de colonizaciónError en la cita: Etiqueta <ref> no válida; nombres no válidos, p. ej. demasiados. La zona de ubicación del resguardo ha sido comandada, desde su consolidación en 1990, por el Frente 16 de las FARC, que a pesar de haber sido fuertemente atacado por la fuerza pública, aún tiene vigencia en la región[2]. El enfrentamiento del grupo armado con la fuerza pública ha generado múltiples desplazamientos, según información de la Gobernación del Departamento, el 85% de la población en condición de desplazamiento es indígena. Así mismo se destaca que ante la ausencia de presencia institucional, los grupos armados se erigen como autoridad, imponiendo su ley y dinámica económica asociada al narcotráfico[4] el corregimiento de Barrancominas se convierte en el principal expulsor de población desplazada[15].

Resguardos fronterizos

No Aplica.

Uso, vocación y potencialidades de los suelos

Suelos

Características de los suelos

Los suelos de Guainía son pobres en nutrientes y de poca profundidad, y se han formado por el proceso de meteorización que durante milenios ha ocurrido gracias a la acción de la vegetación y el clima, caracterizado por lluvias de mediana y alta densidad y temperaturas típicamente cálidas. Sin embargo, las colinas y terrazas del bajo Guaviare son la excepción, ya que han sido formadas por procesos de sedimentación y erosión del río que han permitido la constitución de suelos profundos, con algunas posibilidades de explotación agropecuaria[19]. Los suelos se caracterizan por un nivel de fertilidad muy bajo en la fase de mineral; alto grado de acidez; saturación de bases muy pobres; contenido muy bajo de calcio, magnesio y potasio intercambiable para suplir los requerimientos de las plantas; marcada pobreza en fósforo aprovechable y altos contenidos de aluminio de cambio. Los minerales ricos en nutrientes se presentan en cantidades insignificantes, por el contrario, predominan minerales como caolinita y cuarzo, que no aportan elementos que enriquezcan el suelo[20].

Condiciones actuales

Intervención: Inicialmente el proyecto SIMCI determinó que en el 2006 el municipio tenía un área de 362 Ha de cultivos de coca[21]. El departamento de Guainía presenta dos tipos de economía, una tradicional, desarrollada fundamentalmente por las comunidades indígenas y campesinos de subsistencia, y otra, formal que incluye la explotación minera, recolección de fibra vegetal (Chiqui-Chiqui), recolección de peces ornamentales, peces para el consumo, la actividad artesanal, el comercio y la política de manejo de fronteras[20]. Fenómenos de degradación de los suelos del resguardo: En el territorio indígena se tienen problemas respecto al mal uso de los suelos, conllevando a la pérdida de sus propiedades por Sobre-pastoreo, Contaminación por agroquímicos, Quemas y Sitios sagrados no se respetan. También, debido a los cultivos o sistema de chagras, pues por su ubicación en las riveras de un río y sus afluentes de aguas negras cuenta con pocas nutrientes lo que hace más sensible los suelos al agotamiento. La tala del bosque deja los suelos descubiertos que al quedar expuestos sufren rápidamente procesos de degradación de tal manera que el ecosistema no logra recuperar fácilmente. Se ha señalado que los sistemas productivos indígenas son hasta la actualidad los más apropiados para manejar sin deterioro esta región[22].

Vocación y recursos alternos

Utilidad

En general los suelos de la Amazonia solo permiten un uso agrícola por algunos años. Claro está, que la vegetación ha desarrollado estrategias que permiten mantener una biomasa alta en estos suelos tan frágiles (poco fértiles) a partir de la captura de nutrientes que obtiene de su propia descomposición mediante estrategias como la creación de una capa de raicillas finas que atrapan estos nutrientes, una alta diversidad y especialización entre los componentes del sistema y una compleja red de relaciones que mantienen el suelo cubierto con una exuberante vegetación con la que se asocia la selva amazónica, además de problemas degradativos del suelo en zonas descubiertas, radica en que estos suelos, a excepción de las zonas de vegas de los grandes ríos de origen andino, por lo general son poco aptos para sistemas agrícolas permanentes, sin grandes inversiones para el mejoramiento de suelos y aplicación de fertilizantes y sin mayores inversiones solo soportan una potrerización para una ganadería extensiva poco productiva y altamente degradante[22]. De acuerdo a Domínguez (1985) (citado en el plan de desarrollo departamental), los suelos aptos para labores agropecuarios en el departamento del Guainía, corresponden solamente al diez por ciento (10%) y son aquellos que no se anegan en tiempo de invierno, que comprenden las vegas de los ríos, colinas, serranías, las orillas de los caños y las banquetas (sector de terreno alto que se utiliza para sembrar), donde los indígenas tienen sus conucos o chagras. Estas vegas soportan una vegetación muy variable de acuerdo a su sometimiento a las inundaciones periódicas. Las restingas y terrazas altas a donde sólo llegan las inundaciones más fuertes, poseen una vegetación densa y enmarañada. El 90% restante debe ser conservado en bosques naturales, en general, los suelos de esta región (bosque húmedo tropical) son generalmente pobres y el control de malezas es difícil; sin embargo, para escoger la tierra los indígenas prefieren las zonas con declives suaves, con una superficie bien drenada para evitar que las lluvias arrastren la capa vegetal; así mismo, el color, la textura del suelo y las características de la vegetación adyacente, son para ellos indicativos de esterilidad o relativa fertilidad de la tierra[20].

Recursos minerales

Según el IGAC, en el municipio no se presenta registro oficial de alguna producción minera[23].

Importancia, uso y aprovechamiento actual

Prácticas productivas-UAF

Los Puinave practican un tipo de horticultura itinerante de tumba y quema, actividad que complementan con labores de caza, pesca y recolección de frutos. Antes de la evangelización poseían un conocimiento astronómico aplicado al manejo práctico del ambiente; un calendario estelar en el cual las constelaciones eran tomadas como señales de fenómenos naturales, a la vez que marcaban los ciclos reproductivos de los animales. Los meses de septiembre, octubre y noviembre se dedican a seleccionar los campos de cultivo; en el mes de marzo se quema el terreno y se deja listo para la siembra, que comienza con las lluvias, durante los meses de abril y mayo; la parcela cultivada recibe el nombre de Timot, que significa "campo de yuca", porque la yuca es el producto más importante dentro de sus sistema de alimentación, de ésta los Puinave distinguen 28 variedades entre las que se encuentran la amarilla, negra, azul, morada, bajita, blanca, verde, de estrellas, de cafuche, de mico, de pescado, de lapa, de garza, de mico maicero, de babilla, de almidón y de viejita. La apertura de un nuevo conuco se hace de acuerdo con los ciclos climáticos mediante el sistema de tala y quema; en estos generalmente se cultiva yuca (Yucca filamentosa), ají (Capsicum annum), guama (Inga edulis), plátano (Mussa paradisiaca), caimo (Chrysophyllum cainito), tupiro (Eryngium foetidum), caña (Saccharum officinarum), piña (Ananas comosus), marañon (Anacardium occidental), ñame (Dioscorea spp.) y plantas medicinales; cada año se abre un nuevo campo, lo que indica que cada familia posee como tres parcelas que son cultivadas en distintas épocas parta garantizar una constante provisión de alimentos. La recolección es básicamente una actividad femenina, aunque en las épocas de cosecha toda la comunidad puede participar de ella[24]. La pesca es la otra actividad económica importante después de la horticultura, entre otras cosas porque es la principal fuente de proteínas; las técnicas de pesca varían de acuerdo a la estación del año, pues los volúmenes también varían, de tal forma que en verano (junio) se produce la subienda porque los niveles de los ríos disminuyen y se pueden utilizar flechas y arpones, mientras que en los períodos de invierno las trampas se convierten en instrumentos imprescindibles. La recolección y la cacería no son actividades económicas prioritarias. La recolección de frutos es estacional; se produce cuando los indígenas salen de pesca o realizan viajes al conuco. En el caso de la cacería, ésta actividad ha disminuido considerablemente ante el agotamiento de algunas especies y la disminución de la fauna[2]. La pesca artesanal, la horticultura, la caza y la recolección de frutos silvestres constituyen sectores tradicionales de la economía de los Sikuani. En la actualidad, se dedican a la agricultura de subsistencia en los denominados conucos abi, para las siembras de yuca brava (Yucca filamentosa), plátano (Mussa paradisiaca), ñame (Dioscorea spp.), fríjol (Phaseolus vulgaris), batata (Ipomea batata), mapuey (Dioscorea trifida) y piña (Ananas comosus). También siembran al lado de sus casas frutales como guama (Inga edulis), mango (Mangifera indica), papaya (Carica papaya), cítricos, condimentos y plantas medicinales[25]. Al inicio de la época seca (de noviembre a diciembre), los hombres de la comunidad tumban el monte para preparar el terreno; ésta actividad se denomina Unuma y es convocada por el jefe del asentamiento para ser realizado de forma colectiva; los hombres de la comunidad acuerdan cuándo se deben iniciar las labores de los conucos y todos trabajan en cada uno de sus conucos; el dueño del mismo proporciona el alimento y la bebida suficientes para corresponder a quienes lo acompañan, ya la siembra se realiza durante los días preliminares a las primeras lluvias, y después de aproximadamente ocho meses, la producción es continua. Vale la pena resaltar la reciprocidad que caracteriza las actividades de agricultura, pesca, construcción de casas y de cacería, la cual garantiza no sólo la realización de éstas, sino también la satisfacción de las necesidades de las familias[2]. UAF: En todas las cifras se ha asumido que la totalidad de los territorios de los resguardos son de uso agropecuario o que están en condiciones de ser explotados para producir bienes. Este es un supuesto exagerado (hipótesis nula) que no tiene en cuenta la cultura y tradiciones productivas, ni descuenta en los territorios colectivos las áreas protegidas o no aptas para la actividad productiva y tampoco descuenta los lugares sagrados o en donde está prohibida la actividad económica. Si se introduce, como corresponde, esta restricción, el cuadro de tenencia efectiva de tierra por parte de las comunidades indígenas varía considerablemente y no se podría hablar de ninguna forma equivalente a la mediana o gran propiedad. En el departamento de Guainía se presenta la gran escala con más de 10 UAF[26].

Plan de desarrollo

Impactos en los territorios indígenas

Para el plan de desarrollo departamental el enfoque productivo consiste en: Un Guainía productivo, cuyas familias accedan de manera creciente a procesos de emprendimiento que articulen cadenas productivas y de cooperación comercial generando una dinámica económica que garantice la plena satisfacción de sus necesidades en educación y salud. Es por ello, que se hace necesaria la articulación de esfuerzos del gobierno, el sector privado y la sociedad en general, para lograr un crecimiento y unas condiciones de calidad de vida sostenibles y crecientes, a pesar de las condiciones de difícil acceso con que se cuenta hoy día. La Asociatividad se propone como el elemento integrador de estos esfuerzos hacia una economía solidaria que sustente el crecimiento y la inclusión[20].

Estrategias de conservación

Las relaciones productivas Curripaco responden a los patrones de interdependencia que estos hombres mantienen con el medio muy ligado a la subsistencia. Aunque las pautas culturales se vengan perdiendo, persiste la esencia misma de respeto a la naturaleza que como una ley inherente permite la racionalidad y el manejo del medio circundante, logrando de esta manera un equilibrio ecológico que permite el respeto y manejo consciente de la vida y reproducción biológica sin alterar los ciclos[24].

Planes de vida

Las fuentes disponibles no aportan información suficiente para establecer las características del resguardo.

Demografía

Estructura, densidad y distribución poblacional

Censos y proyecciones

La población del resguardo Laguna Curvina - Sapuara pertenece al pueblo Sikuani (también denominados Sicuani, Jivi, Hiwi, Guayba, Wahibo, Guahibo)y al pueblo Puinave (también denominado Puinabe, Uaipi, Guaipunare, Guaipuinave, Wantyinht). El censo DANE del 2005 reportó 19.791 personas autoreconocidas como pertenecientes al pueblo Sikuani, que representan el 1,4% de la población indígena de Colombia. Los indígenas pertenecientes a este pueblo se concentran en el departamento del Vichada, en donde habita el 61,2% de la población, le sigue Meta con el 25,1% y Arauca con el 4,5%. Asimismo, el Censo reportó 4.318 personas autoreconocidas como Puinave, de las cuales cerca del 56% se encontraban urbanizados mientras que el 44% restante se encontraban en resguardos constituidos. Los Puinave representan el 0,31% de la población indígena de Colombia.

Pueblo Indígenas autoreconocidos en el censo del 2005 Porcentaje población indígena nacional
Sikuani (Sicuani, Jivi, Hiwi, Guayba, Wahibo, Guahibo) 19.791 1,4 %
Puinave (Puinabe, Uaipi, Guaipunare, Guaipuinave, Wantyinht) 4.318 0,31%

El Instituto Colombiano de Reforma Agraria por medio de la Resolución 036 de 1987 constituyó el resguardo Laguna Curvina - Sapuara y adjudicó a la comunidad 3.350 hectáreas. La población del resguardo según:

  • Resolución de constitución número 036 de 1987 –INCORA-: la comunidad se encontraba conformada por 74 personas agrupadas en 12 familias.
  • El Censo Nacional de 2005 del DANE: reportó 148 indígenas en el resguardo.
  • Proyección estadística a 2012 –DANE-: se estima que para este año la población indígena del resguardo asciende a 178 personas.

La densidad población con respecto al año en el que se constituyó el resguardo correspondía a 45,27 hectáreas por habitante, y con base en la proyección poblacional del DANE para el año 2012, esta densidad es de 18,82 hectáreas por habitante.

Poblamiento y distribución espacial de la población

Los indígenas Sikuani habitan en los Llanos orientales de Colombia, en los departamentos del Vichada, Meta, Casanare y Arauca, entre los ríos Meta, Vichada, Orinoco y Manacacias en las sabanas abiertas. De acuerdo con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), este pueblo indígena en el departamento de Guainía se encuentra en los municipios Barrancominas, Inírida y Mapiripana. Los Puinave habitan en aldeas dispersas en la cuenca del río Inírida en el departamento de Guainía y el oriente del departamento del Guaviare, al oriente de Colombia y en las fronteras con Venezuela y Brasil; ocupan la zona transicional entre la selva amazónica y los llanos de la Orinoquia[27]. Las comunidades Sikuani y Puinave de Laguna Curvina-Sapuara se encuentran asentadas sobre la margen derecha del río Guaviare entre la desembocadura de la laguna Curvina, en el corregimiento de Barrancominas. El resguardo se encuentra conformado por las comunidades Sapuara y Laguna Curvina. La vivienda de las comunidades del resguardo se caracterizaba por ser de estructura rectangular, con techo de dos aguas, cubierta de hoja de palma, paredes de barro o madera.

Sistemas de parentesco

Parentesco

El resguardo Laguna Curvia-Sapuara se encuentra conformado por indígenas pertenecientes a los pueblos Sikuani y Puinave, que tienen un sistema de parentesco diferenciado: Los Sikuani basan su organización social en la familia, de tipo nuclear compuesta por los el padre, la madre y los hijos y la familia extensa constituida por los padres, hijos, abuelos y hermanos de los padres. La descendencia es bilineal con un patrón de asentamiento preferiblemente matrilocal. Los Sikuani viven en clanes familiares localizados geográficamente en comunidades, cada una de las cuales guarda independencia territorial y política respecto de las demás[15]. El sistema de parentesco Sikuani tiene que ver con las relaciones de la gran familia extensa, todos son familia. Wajamonae, no existe en la relación interna el concepto de amigo. Tienen relaciones de los primos paralelos y los primos hermanos, los hijos de dos hermanas y de los dos hermanos, sus hijos son hermanos, ellos no pueden casarse; en cambio los hijos del hermano varón y de la hermana mujer, sus hijos son primos cruzados denominamos “pekotiwa” ellos se pueden casar, los ancianos son denominados abuelos y hay una relación de respeto por su sabiduría[28]. Los Puinave dentro de su sistema terminológico establecen diferencias entre los primos cruzados y paralelos, estos últimos considerados hermanos. El matrimonio preferencial debe hacerse con los primos cruzados y el sororato es practicado con regularidad. Las normas de residencia establecen la uroxilocalidad temporal mientras se paga un tiempo de servicio al suegro. Como resultado de la sedentarización estas normas han empezado a variar. Continúan practicando la patrilinealidad. Tradicionalmente se dividían en grupos domésticos compuestos por familias emparentadas entre sí por lazos directos de consanguinidad. Estos formaban a su vez clanes asociados a un río y a un ancestro mítico particular. Los 24 clanes en patrilineales eran : danta, lapa, tigre, mico maicero, perro de agua, hormiga bachaco, nutria, yuca, culebra, barro, loro, raudal, loro guacamayo, tortuga morrocoi, tortuga terekai, fuego, estrella, garza, armadillo cachicamo, perro, mono churuco, piapoco -tucán- palma de seje y chupaflor -colibrí-. Los clanes dominantes son el Yap -danta-, Det -lapa- y Tim-Yuca-. Se practicaba la exogamia a nivel del clan. Dentro de la familia la organización se basa en un sistema de rango interno fundamentado en el estatus generacional y el orden de nacimiento[13]. En el presente son comunes las alianzas matrimoniales con grupos kurripaco, cubeo y piratapuyo. Las ceremonias, en las comunidades evangélicas, se celebran en la Santa Cena o la Conferencia. Actualmente en las aldeas conviven varias familias extensas reunidas por algún vínculo de parentesco. Cada familia ocupa una casa y posee en forma individual todos los instrumentos necesarios para su sistema productivo[8].

Movimientos migratorios y desplazamientos

Migración y desplazamiento

Entre 2003 y 2006, el número de personas recibidas en el departamento es superior al de expulsadas. Esta particular situación no tiene parangón en otros departamentos del país para un periodo tan largo. El año pico del desplazamiento es 2005, cuando fueron expulsadas 535 personas y recibidas 779. El mayor expulsor es Barrancominas, en particular en 2004 y 2005. El alto número de personas recibidas en el departamento se debe principalmente a migraciones relacionadas con la intensidad de la confrontación armada desde los departamentos de Meta, Guaviare (Tomachipán, Miraflores) y Vichada (Cumaribo). Por otra parte, los desplazamientos interdepartamentales, inter o intracorregimientos o veredales no quedan registrados en la mayoría de los casos. Más que por razones de seguridad, la problemática aquí parece estar relacionada con las distancias grandes que separan estos corregimientos de la capital departamental, donde se entregan las ayudas de emergencia, es decir vale más transportarse desde el río Guainía hacia Inírida que el monto de la ayuda otorgada por la Agencia Presidencial para la Acción Social. En el momento, existen en Guainía 3.000 personas desplazadas, un 10% de la población total, de los cuáles un 70% son indígenas. Por falta de compromiso institucional de las entidades territoriales, estas personas no han alcanzado todavía la fase de estabilización socioeconómica y no parece existir un enfoque diferencial en lo atinente a la atención a la población indígena. Sin embargo, después de visitar los barrios conformados esencialmente por indígenas desplazados en Inírida, tales como El Porvenir, la Américas, Brisas del Palmar, El Limonar, El Paujil, Galán y Primaveras I y II, parece claro que en algunos de los casos se benefician de suficiente espacio, vivienda, luz, y agua. Sin embargo, falta que se impulse con esta población vulnerable el fomento microempresarial dado que estas personas no encuentran trabajo en la capital departamental y no tienen facilitad para acceder a los créditos (Banco Agrario). En este contexto, un punto a favor resulta ser que las ayudas de emergencia se consiguen directamente en la capital departamental, evitando retrasos en la entrega de las mismas. En Guainía, el desplazamiento se efectúa por razones de orden público, pero también económicas, ya que Inírida es el único foco de inversión en el departamento[29].

Vulnerabilidad poblacional

El departamento de Guainía es el segundo departamento con mayor porcentaje de población indígena (después de Vaupés). El censo DANE de 2005 reportó 11.595 personas autoreconocidas como indígenas que representaban el 64,9% de la población del departamento, en particular en el área rural de Puerto Colombia, La Guadalupe y Cacahual que oscilan entre 98 y 99 % así como en Barrancominas (83.9%) y San Felipe (84.4%). Por lo anterior, un alto porcentaje de las viviendas en el departamento son casas indígenas (37%) y la mayoría del territorio departamental está constituido por resguardos; la pertenencia étnica se concentra en los pueblos Curripaco, Puinave, Piapoco y Sikuani, sin embargo, también están establecidos en el departamento indígenas de la etnia Guahibo y otras comunidades provenientes del Vaupés. La población indígena del departamento presenta un cuadro de vulnerabilidad generalizado que se circunscribe en:

  • Altos índices de Necesidades Básicas Insatisfechas –NBI-.
  • Contaminación de fuentes hídricas (ríos y caños).
  • Difícil situación en lo que atañe a salud y educación en las comunidades indígenas sobre el rio Guainía y el Alto Inírida.
  • Vulnerabilidad ante macroproyectos por la no realización de consulta previa con las comunidades.
  • Desplazamiento originado por razones de orden público y económico.

Seguridad y soberanía alimentaria

Seguridad alimentaria

Producción y consumo: Las comunidades indígenas del resguardo Laguna Curvina - Sapuara al igual que otras comunidades del departamento de Guainía basan su sistema productivo en las actividades de agricultura, pesca, caza y recolección como medio de subsistencia familiar. Los indígenas han mantenido a través del tiempo procesos productivos basados principalmente en la agricultura itinerante, su agricultura se caracteriza por ser de socola, tumba y quema; se cultiva la tierra en forma de conucos en los cuales se siembra una gran proporción yuca brava, base de su alimentación porque de su afrecho o harina se saca el almidón, el casabe y el mañoco, también se siembra plátano, ahuyama, guamo, ají, túpiro, piña, entre otros[30]. A pesar que las comunidades indígenas del departamento conservan sus sistemas productivos y estos están dirigidos a satisfacer la demanda de la población indígena, son sistemas que se basan en la subsistencia y que no satisfacen los requerimientos nutricionales de las comunidades. Según, el Plan de Desarrollo Departamental, en Guainía en el área rural, específicamente en las comunidades indígenas, la desnutrición crónica en menores de 5 años es del 17,9% y la aguda del 3,6%[31].

Soberanía alimentaria

Autonomía Alimentaria Como actividades de subsistencia tradicionales han practicado la caza, pesca y recolección de frutos silvestres. Actualmente se dedican a la agricultura de subsistencia en los denominados conucos, donde el cultivo de yuca brava es la actividad principal y practican la cacería durante todo el año en los bosques de galería. En algunos resguaros ubicados en el departamento del Vichada, los Sikuani combinan la agricultura con la explotación de ganado vacuno[32].

Salud y educación

Salud La salud para los Pueblos Indígenas, es el conjunto de condiciones territoriales, ambientales, espirituales y físicas que le permiten a una familia la convivencia y la tranquilidad para el buen vivir en comunidad y con la naturaleza. La salud indígena incluye todas las prácticas de prevención y protección del cuerpo que realizamos durante las diversas etapas de nuestras vidas, basada en dietas, conjuros, en una alimentación sana, en la actividad física productiva, en la vida familiar y comunitaria. Las prácticas curativas de salud indígena, hacen parte del saber heredado de generación en generación, que se basa en uso de plantas medicinales y en el conocimiento espiritual profundo de los dueños y de los animales de la selva y el agua (ríos, lagos y chuquiales). Se fundamenta en diversas técnicas de manejo y conocimiento de curación que permiten recuperar el buen vivir, como: espiritismo, rezanderos, yerbateros, mentalistas, banqueros, parteras, sobanderas, entre otros[33]. Educación “Nuestros principales problemas son: dificultad en los desplazamientos según la época del año, verano o invierno; las grandes distancias que hay que recorrer en el río para llegar a las escuelas; altos costos del combustible; aislamiento en comunicaciones; difícil acceso a energía y agua potable. Yo creo que estas son las grandes problemáticas que afectan la baja eficiencia de la prestación del servicio educativo en el Departamento del Guainía”. La implementación de la etnoeducación y la prestación del servicio educativo presentan serias dificultades en el cumplimiento de los objetivos de cobertura, calidad e implementación de la política educativa por parte de las entidades territoriales en las regiones. Estas dificultades tienen que ver con factores que, para el caso del departamento del Guainía, van desde la condición socioeconómica de sus habitantes hasta las condiciones geográficas y de orden público de esta zona. Es decir, no existen las condiciones económicas por parte de las familias para enviar los niños a la escuela porque existen problemas de desplazamiento, por tanto, los costos escolares y de sostenimiento por fuera de las comunidades no puede ser asumido por los padres y se presentan altos niveles de deserción escolar. Respecto a la deserción escolar, se expresa, por parte de los actores sociales, que este problema también es responsabilidad de los maestros por la falta de formación pertinente a las condiciones sociales y culturales de las comunidades, la falta de investigación en este campo, las dificultades en el proceso de enseñanza-aprendizaje del castellano porque la mayoría de los estudiantes son hablantes de lenguas nativas y la inexistencia de un programa educativo dirigido especialmente a población indígena y asociado a las demás áreas de conocimiento de manera transversal. En este sentido, se considera problemático el desconocimiento de las autoridades tradicionales en los procesos de evaluación del desempeño docente y la falta de representación de las comunidades, especialmente de los maestros, en los espacios de discusión y concertación de temas educativos, principalmente en la elaboración de PEIs y PECs propios en concordancia con los criterios de la etnoeducación y como respuesta a la falta de asesoría por parte de la Secretaria de Educación en este aspecto. En relación a la implementación de la política, en el departamento del Guainía existe desconocimiento de la normatividad educativa y legislación indígena vigente por parte de la Secretaría de Educación, esto en razón de la no aplicación del decreto 804 como directriz departamental a pesar de la petición de implementación de esta normatividad por parte de las comunidades. Esta situación ha generado falta credibilidad en las instituciones, además del incumplimiento de acuerdos anteriores, la falta de información concreta y precisa sobre la situación de la prestación del servicio educativo en el departamento y la falta de voluntad política para apoyar la Etnoeducación porque su implementación depende de las administraciones de turno. En este sentido también se identifica, por parte de los actores sociales, la falta de vigilancia en el cumplimiento de la política educativa por parte de los maestros y organizaciones indígenas. A estas situaciones, de acuerdo a lo expresado por los actores sociales en el desarrollo de la mesa, se suma la falta de adecuación del sistema educativo a la situación de movilidad de los niños y niñas indígenas, la falta de infraestructura física y el problema de las fusiones de los establecimientos educativos del departamento, el pago de docentes con recursos de transferencias y el no reconocimiento de los estudiantes indígenas[34].

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 1,7 1,8 SIGOT. IGAC. (2012). Recuperado de http://sigotn.igac.gov.co/sigotn/
  2. 2,00 2,01 2,02 2,03 2,04 2,05 2,06 2,07 2,08 2,09 2,10 2,11 2,12 2,13 2,14 2,15 2,16 idem
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  26. Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas asuntos
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  28. Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas jimenez
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